La creadora de Alquimia Maestra, y residente en Mallorca, acumula más de 100.000 seguidores en redes sociales, donde comparte vídeos diarios sobre transformación personal, confianza y sanación interior.
Palma. 23 de diciembre de 2025. Autenticidad, transformación y propósito. Así podría resumirse el camino vital y profesional de Antares, mentora en desarrollo personal y creadora del proyecto Alquimia Maestra. En esta entrevista, nos habla de su recorrido personal desde la depresión hasta el empoderamiento, pasando por experiencias iniciáticas en lugares como Australia y Bali, y de cómo ha construido una comunidad sólida con más de 100.000 seguidores compartiendo contenidos con alma.
Antares pasó más de diez años ocupando roles de alta responsabilidad en multinacionales, a cargo de áreas claves dentro de las empresas. Durante ese tiempo lideró equipos, tomó decisiones importantes y sostuvo mucha presión. Desde afuera, su vida funcionaba; por dentro, empezó a sentir un desgaste profundo y una desconexión con la vida que estaba llevando. Ese punto de quiebre la llevó a replantearse todo y a cambiar de rumbo. Hoy acompaña a hombres y mujeres que atraviesan momentos de cambio a recuperar claridad, confianza y dirección, para construir una vida que se sienta propia y tenga sentido en lo personal y en lo profesional.
“Acompaño a hombres y mujeres que se encuentran en un momento importante de cambio en sus vidas a crear una vida que se sienta real, auténtica”, cuenta Antares. Su enfoque, más allá de lo espiritual, está fuertemente anclado en la experiencia propia y en una metodología práctica: “Primero hay que sanar nuestras propias heridas para liberar los bloqueos que no nos permiten vivir de forma auténtica”.

Su transformación comenzó al tomar decisiones incómodas. “Venía de estudiar una carrera y trabajar en algo que se suponía que me iba a llenar… pero no era así. Me di cuenta de que no me conocía, y eso me llevó a una crisis profunda”. Ese punto de quiebre fue el inicio de un camino de autoconocimiento, donde se enfrentó a sus sombras, emociones reprimidas y viejas heridas. “Nos ocultamos tras máscaras para encajar. Yo lo hacía para parecer más seria en el trabajo, para adaptarme. Pero eso no era yo”.
En esa búsqueda interna, los viajes jugaron un papel clave. En Australia, recorrió 5.000 km sola en coche y convivió con un aborigen local: “Ahí conecté por primera vez con la naturaleza y la sutileza de lo que me rodeaba”. En Bali, fue el encuentro con otras culturas lo que le ayudó a abrir la mente: “Me inspiró a crear un proyecto más alineado a mí, que una diferentes filosofías y culturas”.

Hoy en día, Antares comparte vídeos diarios en redes sociales y ha construido una gran comunidad. “Desde el primer día, cuando nadie me conocía, sentí un llamado interno: ayudar a las personas que estaban atravesando lo que yo había vivido”. Su clave: escuchar a su audiencia. “Leo cada mensaje que me mandan. Me cuentan que no pueden dejar una relación, que no se sienten seguras… Y a partir de eso creo el contenido. Es un trabajo invisible que se nota porque nace del alma, no de los números”.
Con los años, ha desarrollado un método propio que fusiona neurociencia, somática, coaching y chamanismo. “Mi enfoque no es quedarse en lo espiritual, sino bajar a tierra conceptos que se puedan aplicar en la vida cotidiana”. A través del cuerpo y de técnicas de liberación emocional, ayuda a desbloquear experiencias pasadas que frenan el desarrollo de una vida más plena: “Detectamos la creencia que te limita, la liberamos con el cuerpo y desde ahí emergen la claridad, la seguridad y la confianza”.

Para Antares, el objetivo no es que las personas dependan de ella como mentora, sino que puedan caminar por sí mismas. “Todos tenemos la capacidad de crear una vida auténtica, solo que a veces estamos desconectados de ese poder personal. Mi misión es ayudar a que lo recuerden”.



