El diseño, basado en redes neuronales morfológicas y computación estocástica, reduce el consumo energético sin perder precisión en entornos con recursos limitados.
Palma. 2 de febrero de 2026. Un equipo del Grupo de Ingeniería Electrónica del Instituto de Inteligencia Artificial de las Islas Baleares (IAIB), centro propio de la Universitat de les Illes Balears, ha diseñado y fabricado un chip innovador para aplicaciones de inteligencia artificial en entornos donde el consumo energético es crítico, como dispositivos del internet de las cosas (IoT) y sistemas de computación en el borde (edge computing).
El desarrollo ha sido presentado en el campus de la UIB por el director del IAIB, Xavier Varona, el investigador principal del grupo, Miquel J. Roca, y el responsable del proyecto, Josep Lluís Rosselló.
Computación estocástica para ahorrar energía
El chip se basa en computación estocástica aplicada a redes neuronales morfológicas, una combinación que permite una gran paralelización interna y, en consecuencia, un notable aumento de la eficiencia energética. Este enfoque requiere menos recursos de hardware que la computación digital tradicional.

Aunque la computación estocástica implica una precisión limitada en operaciones individuales, los investigadores han demostrado que, al encadenar miles de operaciones, la precisión global se mantiene, ya que los errores intermedios tienden a compensarse. Además, este carácter probabilístico mejora la robustez del circuito y permite trabajar con tensiones de alimentación más bajas, reduciendo aún más el consumo.
Fabricado en tecnología CMOS de 180 nanómetros y operando a 0,81 voltios, el chip ha sido probado con la base de datos MNIST de reconocimiento de dígitos manuscritos, logrando una eficiencia energética superior a 1 TOPS por vatio con consumos inferiores a 1 mW, cifras destacadas frente a arquitecturas más avanzadas.
Aplicaciones en dispositivos pequeños y autónomos
Esta arquitectura está pensada para sensores inteligentes, dispositivos wearables y sistemas de monitorización distribuidos, donde no es viable disponer de grandes recursos de computación. Según Miquel J. Roca, el avance abre la puerta a una nueva generación de dispositivos inteligentes de bajo consumo, fundamentales para el desarrollo del IoT. Por su parte, Josep Lluís Rosselló subraya que la codificación probabilística se asemeja al funcionamiento de las neuronas, lo que resulta clave para la eficiencia energética.
Apoyo del programa Innova UIB-PYMES
La fabricación del chip ha sido posible gracias al programa Innova UIB-PYMES, una iniciativa de la UIB orientada a la maduración de proyectos de I+D y a su transferencia al mercado. El proyecto fue seleccionado dentro del Espai Valida, enfocado a pruebas de concepto con potencial de convertirse en productos o servicios innovadores.
Con este desarrollo, la UIB y el IAIB se sitúan en la vanguardia del diseño de chips de IA eficiente, un ámbito estratégico para extender la inteligencia artificial a dispositivos pequeños, reducir la dependencia de grandes centros de datos y avanzar hacia un modelo tecnológico más sostenible.



