El hospital ha recortado más de un 50 % el tiempo para iniciar el tratamiento urgente y dos de cada tres pacientes recuperan la autonomía antes del alta
Palma, 8 de febrero de 2026. El Hospital Universitari Son Llàtzer ha logrado una mejora destacada en la atención a las personas que han sufrido un ictus tras actualizar el protocolo asistencial en la fase hiperaguda. La reorganización de los circuitos internos y la alineación con la evidencia científica más reciente han permitido reducir de forma significativa los tiempos de actuación en una emergencia médica donde cada minuto es decisivo.
Los cambios se han implantado gracias al trabajo coordinado de los servicios de Urgencias, Neurología, Radiología y Farmacia, con el objetivo de agilizar el diagnóstico y el inicio del tratamiento.
Reducción drástica de los tiempos de actuación
En los últimos meses, el centro ha reducido más de un 50 % el tiempo necesario para comenzar el tratamiento, que ha pasado de 69 minutos a solo 28 desde la llegada del paciente al hospital. También se ha acortado notablemente el tiempo hasta la realización del escáner cerebral, una prueba clave para el diagnóstico, que ha bajado de 50 minutos a 18.
Además, se ha mejorado la organización de los traslados urgentes a otros hospitales en los casos que requieren tratamientos avanzados, como la trombectomía mecánica, lo que permite que los pacientes lleguen antes al centro especializado.
Mejores resultados clínicos
La reducción de los tiempos de atención tiene una repercusión directa en la recuperación. Casi dos de cada tres pacientes han recuperado la autonomía antes del alta hospitalaria, mientras que la tasa de mortalidad se ha mantenido por debajo de la media estatal.
La actuación más precoz también ha aumentado el número de personas que pueden beneficiarse de tratamientos específicos, mejorando así el pronóstico funcional.
Nuevos circuitos y mejoras en el tratamiento
Una de las principales novedades se ha introducido en el circuito de Urgencias, donde se han redefinido los traslados hacia la Unidad de Ictus y el retorno a Urgencias. Los pacientes pendientes de ser derivados para una trombectomía mecánica ahora permanecen en Urgencias, y no en planta, para evitar demoras innecesarias.
En el ámbito farmacológico, el protocolo prioriza el uso de tenecteplasa, un tratamiento más sencillo de administrar, que facilita una intervención más rápida, especialmente cuando es necesario un traslado urgente.
Por último, el Servicio de Neurología ha reforzado el circuito de ingreso en la Unidad de Ictus mediante sistemas visuales que permiten identificar de forma inmediata el tipo de ictus y el lado del cuerpo afectado, lo que mejora la seguridad y la coordinación asistencial.



