La Guardia Civil investiga a tres residentes en la isla por la posesión de más de 1.500 monedas antiguas y numerosas piezas de valor histórico procedentes, presuntamente, de yacimientos arqueológicos.
Mallorca, 5 de febrero de 2026. Tres ciudadanos alemanes residentes en Mallorca están siendo investigados por su presunta implicación en el expolio de material arqueológico de incalculable valor patrimonial e histórico. Entre las piezas incautadas figuran 1.574 monedas antiguas, además de ánforas, ungüentarios, lámparas, vasijas, joyas, esculturas y espadas datadas desde la época griega hasta la Edad Media.
La operación se inició en octubre de 2024 en el aeropuerto de Palma, cuando el servicio de aduanas de Son Sant Joan interceptó a una mujer de avanzada edad que viajaba a Alemania con unas 50 monedas antiguas en su equipaje. La mujer, residente en la isla, colaboró con los agentes, lo que permitió seguir la pista hasta su vivienda en Calas de Mallorca (Manacor), donde se halló una extensa colección de enorme valor arqueológico e histórico.

La consellera de Cultura del Consell de Mallorca, Antònia Roca, ha mostrado a la prensa en el Museu de Mallorca algunas de las piezas incautadas, que serán analizadas por especialistas en patrimonio. Posteriormente, una parte del material podrá ser expuesta al público.
El caso está siendo investigado por un juzgado de Manacor y, según ha explicado el jefe de la Unidad de Protección de la Naturaleza (Uprona) de la Guardia Civil en Baleares, el principal sospechoso de la trama podría haber fallecido.
Piezas de Mallorca y de otros puntos del Mediterráneo
La Guardia Civil trabaja ahora para determinar el origen exacto de las piezas, que podrían proceder de yacimientos terrestres o subacuáticos de Mallorca y también de otros puntos del Mediterráneo. Técnicos del Consell estudiarán el conjunto para valorar su importancia arqueológica y, si fuera necesario, también su valor económico, que en el mercado negro depende de la oferta y la demanda entre contrabandistas y coleccionistas.

La directora del Museu de Mallorca, Maria Gràcia Salvà, ha señalado que, por el momento, solo se han estudiado las monedas, entre las que hay ejemplares griegos, de la Roma imperial y de épocas posteriores hasta la Edad Media. Algunos coleccionistas habían anotado a mano la procedencia de ciertas piezas, con referencias históricas que ahora deberán ser verificadas por los especialistas.
Un daño arqueológico “incalculable”
Tanto el Consell de Mallorca como la Guardia Civil han insistido en el grave daño arqueológico que supone la extracción de piezas de su contexto original, ya que impide estudiar adecuadamente la historia. “Las piezas hablan en sus yacimientos, no fuera de ellos”, han recordado desde el ámbito patrimonial, subrayando la importancia de comunicar cualquier hallazgo fortuito a las autoridades competentes.

Se trata de una de las mayores incautaciones de material arqueológico realizadas por la Guardia Civil en Mallorca. Todo el conjunto está protegido por la legislación de Patrimonio Histórico Español y, una vez lo determine la autoridad judicial, pasará a ser propiedad del Consell de Mallorca.



