Más de 50 equipos de 16 países compiten este fin de semana en la Bahía de Palma en una cita que precede a la prestigiosa Gold Cup de marzo.
Calvià, 20 de febrero de 2026. Puerto Portals acoge desde hoy y hasta el domingo la IX Copa Mediterráneo de la clase Dragon, una competición que este año adquiere un significado especial al servir de antesala a la Dragon Gold Cup, la regata más prestigiosa y numerosa de esta clase, que se celebrará del 16 al 21 de marzo en el mismo escenario.
La Copa Mediterráneo ha superado por primera vez las 50 tripulaciones inscritas, procedentes de 16 países, consolidando el posicionamiento de Mallorca como destino referente de la clase Dragon en el Mediterráneo. La primera jornada ha sido suspendida por exceso de viento, aunque el Comité de Regatas intentará recuperar las pruebas a partir de mañana con la previsión de disputar tres mangas.
Álvaro Irala, director general de Puerto Portals, ha destacado la expectación generada por esta edición, influida por la inminente Gold Cup. “Es una regata que celebramos desde 2015 y que ya cuenta con tradición. Además, el trofeo no se queda en propiedad hasta lograr tres victorias consecutivas o cinco alternas. Es un evento que crece año tras año”, ha señalado.
La Gold Cup, considerada al nivel de un Campeonato del Mundo open, regresará a Mallorca casi dos décadas después de su última escala en el Real Club Náutico de Palma en 2007. La organización espera no menos de 80 unidades, lo que supondrá un importante desafío logístico para el puerto, tanto en el agua como en tierra.
Irala reconoce la exigencia técnica que implica acoger regatas de este nivel en un espacio limitado. “No solo son los barcos, sino también las neumáticas de apoyo, entrenadores y equipos de tierra que acompañan a muchas tripulaciones profesionales”, ha explicado.
El fruto de una apuesta sostenida
El Club de Regatas de Puerto Portals ha apostado firmemente por la clase Dragon a través de las Winter Series y la Copa Mediterráneo, además de haber acogido las finales del Campeonato de Europa de 2019. La designación como sede de la Gold Cup representa un hito en esta trayectoria y consolida a Mallorca como uno de los grandes escenarios internacionales de esta clase.
Germán Gil, vicepresidente de la clase Dragon en España, ha explicado que la Gold Cup nació como una regata con vocación social para facilitar la participación de tripulaciones que no siempre podían acceder a un mundial convencional. Con el tiempo, ha evolucionado hasta convertirse en una competición de altísimo nivel deportivo, manteniendo su carácter abierto y su espíritu original.
Un barco con historia
El Dragon fue diseñado en 1929 por el arquitecto naval Johan Anker y ha mantenido intactas sus líneas clásicas, con su característica proa lanzada y quilla corrida. Aunque ha evolucionado en materiales y sistemas de trimado, conserva la esencia de un diseño considerado extraordinario por sus armadores.
“Es un barco noble y equilibrado, que transmite seguridad. No vuelca con facilidad, aunque navegarlo con viento y ola es exigente”, explica Gil. A pesar de dejar de ser olímpico tras los Juegos de Múnich 1972 —cita en la que participó el Rey Juan Carlos—, la clase mantiene plena vigencia en el circuito internacional.
La Dragon Gold Cup se celebró por primera vez en 1937 en Oslo y solo se ha interrumpido por causas excepcionales como la II Guerra Mundial o la pandemia de 2020. El regatista danés Aage Birch ostenta el récord histórico con siete victorias entre 1963 y 1972.
Con esta Copa Mediterráneo de récord, Mallorca vuelve a situarse en el epicentro de la vela internacional, a las puertas de una Gold Cup que promete reunir a la élite mundial de la clase Dragon en la Bahía de Palma.




