El documento apuesta por una transición progresiva, personalizada y coordinada entre especialistas para mejorar la calidad de vida de los pacientes.
Palma, 6 de abril de 2026. La Conselleria de Salud ha presentado un nuevo protocolo destinado a facilitar la transición de pacientes pediátricos con enfermedad renal crónica hacia los servicios de Nefrología de adultos, con el objetivo de mejorar su autonomía y garantizar una atención continuada y de calidad.
El documento ha sido elaborado por un grupo de trabajo coordinado por los doctores Javier Lumbreras y Esther Trillo, junto con la pediatra de Atención Primaria Gemma Subirats, y se enmarca dentro de la Estrategia de Enfermedad Renal Crónica de las Illes Balears.
Una transición progresiva y adaptada
El protocolo destaca la importancia de que el paso de la atención pediátrica a la adulta no se realice de forma brusca ni ligada estrictamente a la edad, sino como un proceso progresivo adaptado a las necesidades de cada paciente.
En este sentido, se pone el foco en la capacitación del paciente para que pueda gestionar su enfermedad y ganar autonomía, así como en la coordinación entre profesionales de pediatría, atención primaria y servicios hospitalarios de adultos.
Coordinación y consenso sanitario
El documento ha sido consensuado por los responsables de Nefrología de los hospitales públicos de Baleares y revisado por la ALCER Baleares, lo que refuerza su validez y aplicación práctica.
Se trata del primer protocolo oficial en las islas que recoge recomendaciones basadas en la evidencia científica para garantizar una transición segura y eficaz.
Situación actual en Baleares
Actualmente, en Baleares hay entre 30 y 40 pacientes pediátricos con enfermedad renal crónica, en su mayoría causada por malformaciones congénitas.
La mayoría se encuentra en fase de prediálisis, aunque un paciente ya recibe tratamiento de diálisis y siete han sido sometidos a un trasplante renal.
Mejorar la calidad de vida a largo plazo
Desde Salud se subraya que una transición adecuada puede retrasar la progresión de la enfermedad y reducir la necesidad de tratamientos más invasivos como la hemodiálisis o el trasplante.
Con esta iniciativa, la Conselleria refuerza un modelo asistencial centrado en la persona, que prioriza la continuidad de cuidados, la autonomía del paciente y la coordinación entre niveles asistenciales para mejorar los resultados en salud a largo plazo.




