La medida establece un régimen transitorio para ordenar la actividad mientras se prepara la futura licitación definitiva
Palma, 26 de abril de 2026. Ports de les Illes Balears ha aprobado la nueva regulación del uso de las rampas públicas en los puertos e instalaciones de gestión directa para la temporada 2026, con el objetivo de ordenar su utilización ante el aumento de la demanda en los últimos años.
La decisión responde al incremento de solicitudes para el uso de estas infraestructuras, especialmente para actividades de alquiler de embarcaciones y servicios acuáticos, en un contexto de espacio limitado dentro del dominio público portuario.
Prioridad para uso particular
La normativa establece que, con carácter general, las rampas quedarán reservadas a embarcaciones de uso particular (lista 7ª). No obstante, se contemplan excepciones para actividades vinculadas a servicios públicos, investigación, protección ambiental, pesca profesional o tareas de mantenimiento y reparación.
De forma transitoria, las empresas que ya contaban con autorización en 2025 podrán continuar operando durante 2026, aunque con condiciones más restrictivas, como el uso de una única rampa y limitaciones en determinados tipos de embarcaciones.
Más seguridad y control
Entre las medidas adoptadas, también destaca la prohibición de realizar embarque y desembarque de pasajeros en las rampas mediante embarcaciones auxiliares, una decisión orientada a reforzar la seguridad en estas zonas.
La regulación se enmarca en la estrategia de Ports de les Illes Balears para fomentar la actividad económica en los puertos, optimizar los recursos públicos y garantizar la libre competencia, al tiempo que se avanza en la definición del modelo definitivo de adjudicación.
Con esta actuación, la entidad autonómica busca asegurar un uso ordenado, eficiente y seguro de las rampas públicas, manteniendo al mismo tiempo la continuidad de la actividad náutica hasta la futura licitación mediante concurso público.



