La investigación demuestra que el reciclaje biológico del hierro es fundamental para mantener el crecimiento del fitoplancton y la capacidad del océano austral para absorber dióxido de carbono, un proceso esencial en la regulación del clima global.
Palma, 28 de mayo de 2026. Un equipo internacional de investigadores con participación destacada de la Universitat de les Illes Balears (UIB) ha descubierto un mecanismo clave que ayuda a explicar cómo el océano austral mantiene su capacidad para capturar dióxido de carbono (CO₂), uno de los principales gases responsables del cambio climático.
El estudio, liderado por el catedrático del Departamento de Química de la UIB, Luis M. Laglera, concluye que el crecimiento del fitoplancton —microorganismos marinos esenciales para la vida oceánica y la absorción de carbono— depende en gran medida del hierro asociado a partículas biológicas en suspensión y no únicamente del hierro disuelto en el agua, como se creía hasta ahora.
La investigación, publicada en la revista científica Global Biogeochemical Cycles, se centra en el océano austral, una de las regiones más importantes del planeta para la regulación climática. Aunque estas aguas son ricas en nutrientes, el crecimiento del fitoplancton suele estar limitado por la escasez de hierro, un elemento indispensable para su desarrollo.
El papel de los restos biológicos
Los investigadores observaron que materiales biológicos como restos celulares y productos fecales del zooplancton actúan como reservorios de hierro. Estas partículas liberan el micronutriente de forma gradual y suficientemente rápida para alimentar al fitoplancton durante los conocidos como blooms o explosiones de crecimiento algal.
Este proceso de reciclaje interno permite mantener una elevada productividad biológica incluso cuando la llegada de hierro desde fuentes externas es limitada.
Según explica Luis M. Laglera, «entender cómo se recicla el hierro dentro de los materiales biológicos es esencial para explicar cómo el océano puede seguir capturando CO₂ de manera eficiente en un contexto de cambio climático».
Mejores modelos para comprender el clima
El trabajo también revela que existe una estrecha relación entre el hierro particulado reciclable y la distribución del fitoplancton, mientras que el hierro disuelto no explica de forma tan precisa estos patrones biológicos.
Los resultados refuerzan la importancia de la dinámica ecológica marina y de la cadena trófica en los procesos biogeoquímicos oceánicos y abren nuevas vías para mejorar los modelos climáticos que intentan predecir el comportamiento futuro de los océanos como sumideros de carbono.
Además de la UIB, en la investigación han participado científicos del Instituto Español de Oceanografía (IEO-CSIC), el Instituto de Ciencias del Mar (ICM-CSIC), la Universidad Edith Cowan de Australia y el Instituto Alfred Wegener de Alemania.
El estudio aporta una nueva perspectiva sobre la capacidad del océano austral para actuar como regulador climático y subraya que la eficiencia en la captura de carbono depende no solo del hierro disponible, sino también de la capacidad de los ecosistemas marinos para reutilizarlo dentro de su propia red biológica.



