La nueva normativa incorpora sistemas de drenaje sostenible, prioriza el soterramiento de las redes de servicios y actualiza los criterios de urbanización del espacio público tras más de cuatro décadas.
Palma, 14 de julio de 2026. La Gerencia de Urbanismo del Ajuntament de Palma ha aprobado inicialmente la nueva Ordenanza Municipal de Urbanización, Arbolado y Espacios Libres, una normativa que actualizará y unificará los criterios con los que se diseñan, urbanizan y transforman los espacios públicos de la ciudad.
El regidor de Urbanisme, Habitatge i Projectes Estratègics, Óscar Fidalgo, ha explicado que la nueva regulación sustituye una ordenanza cuya base databa de 1985, adaptándola a la legislación vigente y a las necesidades actuales de Palma.
La ordenanza será de aplicación en todo el término municipal y regulará las actuaciones que afecten a aceras, calzadas, redes de saneamiento y pluviales, alumbrado público, instalaciones eléctricas y de telecomunicaciones, arbolado urbano y mobiliario público.
El objetivo es establecer criterios homogéneos para todos los proyectos de urbanización, mejorando la calidad de las actuaciones, facilitando el trabajo de los profesionales y reduciendo incidencias durante la ejecución y el mantenimiento de las obras.
La normativa se fundamenta en cinco principios: accesibilidad universal, prioridad de la movilidad peatonal, seguridad del espacio público, perspectiva de género y confort urbano.
Entre las principales novedades destaca la incorporación de los Sistemas Urbanos de Drenaje Sostenible (SUDS), que permitirán gestionar el agua de lluvia de forma más eficiente mediante soluciones que favorecen su infiltración en el terreno, reducen el riesgo de inundaciones, alivian la red de alcantarillado y contribuyen a la recarga de los acuíferos y al incremento de la biodiversidad urbana.
La ordenanza también apuesta por el soterramiento de las redes de servicios, prohibiendo con carácter general las conducciones aéreas y el cableado eléctrico o de telecomunicaciones adosado a las fachadas, salvo en los casos permitidos por la normativa superior. Esta prohibición será especialmente estricta en edificios catalogados por su valor histórico, artístico o tradicional.
Otro de los aspectos destacados es el reconocimiento del arbolado de alineación como un servicio urbanístico esencial. La nueva regulación establece criterios para garantizar su correcto desarrollo, favoreciendo la plantación del mayor número posible de ejemplares compatibles con cada calle, preservando el arbolado existente y protegiéndolo durante la ejecución de las obras.
Asimismo, se introduce el uso del suelo estructural como sistema básico de plantación en el viario urbano, una solución que facilita el crecimiento de los árboles, mejora la infiltración del agua de lluvia y reduce el levantamiento de los pavimentos.
En cuanto a parques, jardines y plazas, la ordenanza establece nuevos criterios para convertirlos en espacios de convivencia y bienestar. Los proyectos deberán incluir estudios sobre las necesidades de zonas verdes, cobertura de sombra, red de riego y arbolado patrimonial, además de prever recorridos peatonales, áreas de descanso, zonas de juego y deporte, iluminación adecuada, mobiliario urbano y fuentes de agua potable.
La normativa también regula el procedimiento administrativo para la ejecución y recepción de las obras de urbanización, clarificando las obligaciones de los promotores y unificando los criterios técnicos de intervención sobre el espacio público.
Además, incorpora un régimen sancionador con multas de hasta 3.000 euros, clasificadas en infracciones leves, graves y muy graves, para garantizar el cumplimiento efectivo de la nueva regulación.
Tras esta aprobación inicial, el texto continuará su tramitación administrativa antes de ser elevado al Pleno del Ajuntament para su aprobación definitiva.
Durante la misma sesión, la Gerencia de Urbanismo también aprobó diversas licencias de cambio de uso de locales que permitirán incorporar 12 nuevas viviendas de precio limitado al parque residencial de Palma, además de conceder la licencia de primera ocupación para un edificio plurifamiliar de 88 viviendas.
Según ha señalado Óscar Fidalgo, estas actuaciones forman parte de la estrategia municipal para favorecer la creación de nueva vivienda y avanzar hacia una Palma «más accesible, más verde, más segura y mejor preparada para afrontar los desafíos del futuro».



