Mallorca registra una caída de siete puntos respecto a junio, mientras que Manacor-Felanitx y Migjorn entran en situación de alerta por la evolución de los recursos hídricos.
Palma, 15 de agosto de 2026. Las reservas hídricas de las Illes Balears se situaron en el 39 % durante el mes de julio, seis puntos por debajo del 45 % registrado en junio, según los datos de seguimiento de la situación hidrológica de la Demarcación Hidrográfica de las Illes Balears.
Por islas, Mallorca presenta unas reservas del 39 %, frente al 46 % del mes anterior; Menorca se mantiene en el 34 %, mientras que Ibiza desciende del 47 % al 42 %.
Pese al descenso generalizado propio de los meses de verano, el índice general de la Demarcación Hidrográfica se sitúa en 0,386, por encima del registrado en el mismo periodo de 2025, cuando fue de 0,366, y de 2024, cuando alcanzó 0,365.
Manacor-Felanitx y Migjorn entran en alerta
Todas las unidades de demanda registraron una evolución a la baja durante julio, con los descensos más importantes en Manacor-Felanitx e Ibiza.
La evolución provoca que las unidades de Manacor-Felanitx y Migjorn entren en situación de alerta.
Actualmente, únicamente el 9,5 % del territorio, correspondiente a las unidades de demanda de Formentera y Tramuntana Sud, permanece en situación de normalidad.
Por su parte, el 58,9 % del territorio balear se encuentra en prealerta. En esta situación están las unidades de Menorca, Artà, Palma-Alcúdia, Tramuntana Nord e Ibiza.
El 31,6 % restante se encuentra ya en situación de alerta, correspondiente a Es Pla, Manacor-Felanitx y Migjorn.

Las reservas seguirán descendiendo durante agosto
La evolución mensual muestra especialmente el impacto del periodo estival sobre las reservas de Mallorca. La isla ha pasado del 46 % en junio al 39 % en julio, mientras que Ibiza ha descendido cinco puntos, desde el 47 hasta el 42 %.
Menorca, por el contrario, mantiene sus reservas en el 34 %.
De cara a agosto, las previsiones apuntan a que las reservas hídricas continuarán descendiendo, una evolución habitual durante esta época del año debido a las condiciones propias del verano y al comportamiento actual de los recursos disponibles.
El seguimiento de las unidades de demanda permitirá determinar durante las próximas semanas si nuevos territorios pasan a escenarios de prealerta o alerta ante la evolución de las reservas.



