La asociación reclama diferenciar entre las empresas reguladas, las actividades comerciales irregulares y los visitantes que acceden por su cuenta a las cavidades. Propone trabajar con la Administración y los especialistas en espeleología para analizar las causas del deterioro y establecer medidas de conservación.
Palma, 1 de septiembre de 2026. IB Activa, Asociación de Empresas de Turismo Activo de las Illes Balears, ha defendido el papel que desempeñan las empresas profesionales del sector en la protección y conservación de las cuevas marinas de Mallorca, después de la preocupación expresada por diferentes entidades especializadas sobre el deterioro de estos espacios naturales.
La organización, asociada a la CAEB, comparte la necesidad de proteger unas cavidades que considera de gran valor natural y especialmente frágiles, pero pide evitar generalizaciones que puedan atribuir su deterioro al conjunto de las empresas de turismo activo.
Según IB Activa, las empresas legalmente establecidas realizan visitas organizadas y guiadas durante las que se informa previamente a los participantes sobre cómo deben comportarse, qué elementos no deben tocar y la necesidad de minimizar cualquier alteración del entorno.
En las cavidades utilizadas habitualmente por diferentes operadores también se han establecido pautas de coordinación. Cuando coinciden varios grupos, se procura mantener una separación temporal entre ellos y seguir un mismo recorrido para evitar la dispersión de visitantes por el interior de las cuevas y reducir su impacto.
«Antes de responsabilizar de determinados comportamientos a las empresas de turismo activo, es necesario identificar quién los está realizando», señala el presidente de IB Activa, Toni Rotger.
Empresas reguladas, actividades irregulares y visitantes particulares
La asociación considera necesario distinguir entre las diferentes formas de acceso que se producen actualmente en las cavidades de Mallorca.
Por una parte, están las empresas profesionales y reguladas, sometidas a normativa, seguros, requisitos de cualificación y, cuando corresponde, autorizaciones y limitaciones ambientales. Por otra, IB Activa señala la existencia de personas que ofrecen actividades comerciales al margen de la legalidad y de visitantes particulares que acceden por sus propios medios, sin acompañamiento ni regulación.
La organización sostiene que un grupo acompañado por un guía profesional recibe información sobre el entorno y unas normas de comportamiento, mientras que quienes acceden sin conocimiento de la cavidad pueden carecer de esas pautas.
El impacto de las redes sociales
IB Activa apunta también al cambio que internet y las redes sociales han provocado en el conocimiento y acceso a estos espacios.
Fotografías, vídeos, aplicaciones de rutas y la difusión de coordenadas permiten localizar actualmente cavidades que anteriormente eran conocidas principalmente por personas relacionadas con la espeleología o con el propio territorio.
«No podemos asumir la responsabilidad por el comportamiento de personas que acceden de manera independiente y sin ningún tipo de acompañamiento o concienciación», afirma Rotger.
La asociación considera que la respuesta al problema debe pasar por la educación, la concienciación y una gestión responsable de las visitas.
Por ello, IB Activa propone abordar la situación conjuntamente con la Administración, especialistas en espeleología y empresas del sector para disponer de datos sobre quién accede a las cavidades, determinar las causas concretas de su deterioro y estudiar qué medidas pueden aplicarse para garantizar su conservación.
«IB Activa estará siempre al lado de cualquier iniciativa destinada a proteger nuestro patrimonio natural. Pero protegerlo también significa distinguir entre quienes trabajan para conservarlo y quienes actúan al margen de cualquier norma o responsabilidad», concluye Rotger.



