Una nueva campaña arqueológica excavará entre el 15 y el 30 de septiembre el antiguo convento de Sant Francesc de Soria. Los trabajos retoman la investigación iniciada en 2008 y se concentrarán en la antigua capilla de la Concepción, donde se han localizado estructuras y un espacio de enterramiento.
Palma, 4 de septiembre de 2026. El Govern de les Illes Balears, a través del Institut d’Estudis Baleàrics (IEB), y el Consell de Mallorca pondrán en marcha una nueva campaña de excavaciones arqueológicas en el convento de Sant Francesc de Soria para intentar localizar los restos de Jaume IV de Mallorca, último monarca de la dinastía privativa mallorquina.
Los trabajos se desarrollarán entre el 15 y el 30 de septiembre de 2026 y retomarán, casi dos décadas después, una investigación arqueológica iniciada en 2008.
El equipo estará integrado por los arqueólogos Helena Inglada, Maria Llinàs y Llorenç Vila y un técnico auxiliar, además del apoyo de otros especialistas en caso de que sea necesario. La investigación estará coordinada por el profesor Gabriel Ensenyat y contará con investigadores especializados en Jaume IV y el Reino de Mallorca, entre ellos Climent Picornell y Josep Mas.
Un testamento sitúa su entierro en Sant Francesc
Una de las principales pistas procede del testamento de Jaume IV, conservado en los Archivos Nacionales de Francia, que señala Soria como el lugar donde murió el monarca y establece que su cuerpo debía ser enterrado en la iglesia de Sant Francesc de la ciudad.
Sin embargo, la documentación localizada hasta el momento no permite confirmar que el entierro llegara finalmente a realizarse en este lugar, por lo que los investigadores consideran necesaria su comprobación arqueológica.
La investigación apunta a la zona absidal de la iglesia primitiva y, concretamente, a la antigua capilla de la Concepción como el espacio con mayor potencial. La documentación histórica sitúa allí una zona de enterramientos.
Los trabajos con georradar y la excavación de 2008 permitieron confirmar la existencia de estructuras y de un espacio construido bajo el antiguo altar, aunque aquella intervención no pudo completar la estratigrafía ni determinar si entre los restos se encontraba el enterramiento de Jaume IV.
Una excavación de unos 115 metros cuadrados
La campaña de este mes continuará los trabajos en esta zona y extenderá la excavación hacia el ábside, hasta alcanzar el muro de cierre de la antigua capilla.
Está prevista la intervención sobre una superficie aproximada de 115 metros cuadrados, donde los arqueólogos tratarán de identificar las diferentes unidades estratigráficas y posibles tumbas relacionadas con los enterramientos documentados históricamente.
El director general de Cultura del Govern y vicepresidente del IEB, Llorenç Perelló, ha señalado que «la historia aún tiene preguntas pendientes, y la investigación es la mejor herramienta para responderlas», y ha defendido la importancia de profundizar con rigor científico en figuras como Jaume IV.
Por su parte, la vicepresidenta primera y consellera de Cultura y Patrimonio del Consell, Antònia Roca, ha destacado que retomar la investigación supone una oportunidad para avanzar en el conocimiento de la historia del Reino de Mallorca.
Una investigación internacional sobre Jaume IV
La campaña arqueológica forma parte de un proyecto más amplio dedicado a Jaume IV y al final de la dinastía privativa mallorquina.
Las investigaciones documentales realizadas hasta ahora han incluido la consulta de archivos de Mallorca, la Corona de Aragón, Francia, Italia, el Vaticano e Inglaterra, además de diferentes archivos municipales y provinciales.
Estos trabajos buscan reconstruir con mayor precisión la vida del monarca, sus alianzas políticas, sus intentos de recuperar el Reino de Mallorca y las circunstancias que rodearon su muerte.



