La trigésima edición del mayor encuentro de vela tradicional de Baleares ha concluido este domingo con una nueva jornada de navegación y la entrega de trofeos. Pantaleu, Savanna, Brandó, Asam, Ventolina y Alconassar figuran entre los vencedores de las diferentes clases.
Palma, 13 de septiembre de 2026. La 30ª Diada de Vela Llatina de Mallorca ha concluido este domingo en el Club Nàutic Cala Gamba después de reunir durante el fin de semana a más de 40 embarcaciones tradicionales.
La segunda y última jornada ha comenzado con una salida conjunta de la flota, aunque con diferentes recorridos para quienes han optado por competir y para las embarcaciones que han participado únicamente con el objetivo de navegar y formar parte del encuentro.
A diferencia de la jornada del sábado, cuando la falta de viento retrasó las pruebas, este domingo el Embat de la bahía de Palma ha soplado de manera estable y ha permitido completar una prueba para todas las clases.
Los vencedores de la 30ª edición
El cuadro de honor ha quedado encabezado por Pantaleu, de Isabel Estades, en Dragonera; Savanna, de Toni Jover, en Llaüts Clàssics; Brandó, de César Cabrera, en Llaüts Clàssics Oberta; Asam, de Pere Riera; Ventolina, de Jaume Duran, y Alconassar, de Juanjo Font y Pep Riera.
Esta última embarcación consiguió remontar el resultado obtenido durante la primera jornada para terminar imponiéndose en su clasificación.
El Alconassar, construido en 1964, es además uno de los pocos llaüts de popa redonda que se conservan. La embarcación ha sido recuperada manteniendo sus características originales y ha participado en la categoría abierta de clásicos.
Entre las embarcaciones singulares presentes este fin de semana se encontraba también el Cala Gentil, construido en 1967 y llegado desde Portocolom. Su armador y patrón, Andreu Mayol, ha introducido algunas modificaciones en el aparejo para facilitar las maniobras sin renunciar a la estética tradicional del llaüt.
Conservar los barcos y también el conocimiento
El experto en patrimonio marítimo Vicente García-Delgado, autor del libro Nuestra vela latina, ha participado en la jornada a bordo del Alzina, un llaüt de 1945.
García-Delgado ha destacado que la conservación de la vela latina incluye tanto el patrimonio material de las embarcaciones como el conocimiento necesario para navegar con ellas.
«Las regatas lo que hacen muy bien es mantener el patrimonio inmaterial, puesto que la competición te hace pensar cómo obtener el máximo rendimiento», ha explicado.
El especialista ha reivindicado tanto el trabajo de los armadores que mantienen sus embarcaciones fieles a su configuración original y navegan fuera de competición como el de aquellos que participan en las regatas e incorporan ajustes destinados a mejorar su rendimiento.
Bartomeu Calafell recibe el Premio Mestre d’Aixa Miquel Llompart
Uno de los momentos destacados de la clausura ha sido la entrega del Premio Mestre d’Aixa Miquel Llompart a Bartomeu Calafell, impulsor de la Diada y vinculado durante décadas a la defensa del patrimonio marítimo.
El reconocimiento distingue a personas y entidades que han contribuido al desarrollo y conservación de la vela latina. Calafell desarrolló también parte de su trayectoria en la política y llegó a ocupar el cargo de director general del Mar de la Conselleria de Medio Ambiente.
Su nombre se había mantenido en secreto hasta el momento de anunciar el galardón durante la ceremonia de entrega de premios.
Al acto de clausura han asistido la presidenta del Club Nàutic Cala Gamba, Susana Zanoguera; el vicepresidente de la entidad, Antoni Estades, que ha participado en la regata a bordo del bote Tinita, y diferentes miembros de la junta directiva.
La celebración del 30º aniversario de la Diada de Vela Llatina ha vuelto a reunir en Cala Gamba embarcaciones de diferentes épocas y características con el objetivo común de mantener vivo el patrimonio marítimo y la navegación tradicional de Mallorca.



