Cerca de veinte médicos especialistas participan en una jornada centrada en las nuevas técnicas de diagnóstico y tratamiento de la patología carotídea, responsable de entre el 15 % y el 20 % de los ictus isquémicos.
Palma, 24 de septiembre de 2026. El Hospital Universitario Son Espases ha organizado una jornada de actualización sobre la patología carotídea extracraneal en la que participan cerca de veinte médicos internos residentes (MIR) y jóvenes especialistas de Angiología y Cirugía Vascular procedentes de hospitales de toda España.
La jornada, organizada por Pascual Lozano, jefe del Servicio de Angiología y Cirugía Vascular de Son Espases, y el cirujano vascular Enrique Manuel-Rimbau, aborda los últimos avances en el diagnóstico y tratamiento de una enfermedad estrechamente relacionada con el riesgo de sufrir un ictus.
La patología carotídea afecta a las arterias carótidas, encargadas principalmente de llevar sangre al cerebro. Su causa más frecuente es la arteriosclerosis, que puede provocar un estrechamiento de estas arterias y aumentar el riesgo de un accidente cerebrovascular. Se estima que la aterosclerosis carotídea está relacionada con entre el 15 % y el 20 % de los ictus isquémicos.
Diagnósticos cada vez más precisos
Entre las técnicas abordadas durante la jornada se encuentran la ecografía Doppler de alta resolución y las angiografías mediante tomografía computarizada y resonancia magnética, que permiten realizar una evaluación más precisa de las lesiones.
Los avances en el estudio de las placas ateromatosas permiten además identificar aquellas que presentan un mayor riesgo de provocar eventos cerebrovasculares incluso antes de que aparezcan síntomas.
Los especialistas han analizado también la evolución de las unidades de Ictus y la importancia de la coordinación entre Atención Primaria, el 061, Urgencias, Neurología, Anestesiología, Radiología Intervencionista y, en determinados casos, Cirugía Vascular.
Nuevos tratamientos e inteligencia artificial
En el ámbito terapéutico, la jornada ha abordado los nuevos fármacos destinados al control de factores de riesgo como el colesterol, la hipertensión y las enfermedades trombóticas, además de la evolución de la cirugía carotídea y de los procedimientos endovasculares.
Entre estos últimos se encuentra la implantación de stents carotídeos, una técnica mínimamente invasiva indicada para determinados pacientes que permite tratar la estenosis mediante un acceso percutáneo.
La inteligencia artificial y la medicina personalizada también han formado parte de la jornada. Estas herramientas comienzan a utilizarse para analizar imágenes médicas, estimar individualmente el riesgo de ictus y apoyar la toma de decisiones clínicas.
Los especialistas han incidido especialmente en la prevención mediante el control de factores de riesgo cardiovascular como el tabaquismo, la hipertensión, la diabetes, el colesterol elevado y el sedentarismo.
«La mejor estrategia contra el ictus sigue siendo la prevención: identificar la enfermedad carotídea a tiempo y controlar los factores de riesgo puede salvar vidas y evitar una discapacidad que puede ser permanente e incapacitante», señala Enrique Manuel-Rimbau.



