El Teatre Principal acogió una gala teatralizada que repasó cuatro décadas de inclusión social, reutilización y economía solidaria. Cerca de 40.000 personas han participado en los itinerarios de la Fundación desde su creación.
Palma, 9 de octubre de 2026. La Fundació Deixalles celebró el pasado 7 de octubre su 40 aniversario con una gala en el Teatre Principal de Palma que reunió a numerosas personas vinculadas a la entidad a lo largo de su trayectoria. La celebración puso en valor cuatro décadas de trabajo por la inclusión sociolaboral, la sostenibilidad y la economía social y solidaria en las Illes Balears.
Lejos de plantear un acto institucional convencional, la Fundación apostó por un espectáculo que combinó teatro, testimonios personales, vídeos e intervenciones de quienes han formado parte de su historia.
Dos intérpretes condujeron una representación construida alrededor de una idea central: la importancia de ofrecer segundas oportunidades, tanto a los objetos como a las personas.
El escenario comenzó ocupado por una montaña de objetos amontonados, de aspecto caótico y tonos grises, que alcanzaba los tres metros de altura. A medida que avanzaba la representación, las personas de Deixalles fueron seleccionando, reparando, cosiendo y clasificando aquellos materiales.
El gris inicial dio paso al color y los objetos descartados recuperaron su utilidad, transformando progresivamente el escenario en un espacio lleno de vida.
Esta puesta en escena simbolizó la filosofía que ha acompañado a la Fundación desde sus inicios: descubrir nuevas posibilidades allí donde aparentemente ya no las hay y generar oportunidades para quienes necesitan comenzar de nuevo.
Cuatro décadas de compromiso social y ambiental
Durante la gala, diferentes personas vinculadas a la entidad compartieron recuerdos y reflexiones sobre su evolución.
Xesca Martí recordó Deixalles como una opción de vida y una segunda familia. También repasó cómo el proyecto, nacido de las preocupaciones ambientales, fue ampliando su actividad hacia la inserción sociolaboral, el feminismo, el comercio justo, las finanzas éticas y el trabajo en red.
Llúcia Forteza destacó las historias personales que existen detrás de las actividades de recogida, clasificación, reutilización y recuperación de materiales, poniendo el acento en la resiliencia, el esfuerzo y la capacidad de superación de las personas participantes.
Por su parte, Antoni Pons repasó los orígenes de la Fundación y algunos de los acontecimientos que han marcado su trayectoria, así como su contribución al desarrollo de la economía social y solidaria en Baleares.
Cerca de 40.000 personas han pasado por sus itinerarios
Uno de los datos más significativos de la celebración fue el alcance social del proyecto. Según la Fundación, unas 40.000 personas han realizado itinerarios de acompañamiento e inserción a través de Deixalles durante estos 40 años.
La gala también sirvió para reconocer la implicación de las administraciones públicas, empresas, entidades colaboradoras, voluntariado, trabajadores, familias y personas que han participado en sus programas.
Deixalles ha construido durante estas cuatro décadas un modelo que combina la recuperación de materiales y la prevención de residuos con la formación y la creación de oportunidades laborales para personas en situación de vulnerabilidad o riesgo de exclusión.
Los retos de Deixalles para los próximos años
Bajo la pregunta «40 anys i ara què?», la celebración también abrió una reflexión sobre el futuro de la entidad y los desafíos que afronta la economía social y solidaria.
Entre las principales reivindicaciones planteadas por Deixalles figuran una mayor concertación de los servicios, la reserva de mercado para empresas de inserción y la búsqueda de nuevas vías de acceso a la vivienda para personas en situación de vulnerabilidad.
La Fundación también reclamó un mayor reconocimiento de los espacios dedicados a la reutilización y un modelo de gestión y financiación de los residuos textiles que permita avanzar hacia un sistema más sostenible.
Tras cuatro décadas de actividad, Deixalles mantiene su apuesta por una economía que combine la inclusión social con la protección ambiental, defendiendo que la recuperación de materiales puede convertirse también en una herramienta para transformar vidas.
La gala del Teatre Principal dejó así un mensaje que resume la trayectoria de la entidad: recuperar no significa únicamente dar una nueva vida a los objetos, sino también crear oportunidades para las personas.



