Los ciudadanos depositaron más de 10.500 toneladas de envases de vidrio en los contenedores verdes durante 2025, con una media de 24,2 kilos por persona. La capital balear supera en un 20% la media nacional y únicamente se sitúa por detrás de San Sebastián, Pamplona y Bilbao.
Palma, 9 de octubre de 2026. Palma se ha situado como la cuarta capital de provincia de España con mayor recogida de envases de vidrio por habitante, según los datos correspondientes a 2025 publicados por Ecovidrio, entidad especializada en la gestión del reciclaje de este material.
Durante el pasado año, los ciudadanos de Palma depositaron un total de 10.521 toneladas de envases de vidrio en los contenedores verdes distribuidos por la ciudad.
Esta cantidad equivale a una media de 24,2 kilos y 83 envases por habitante, una cifra que supera en un 20% la media registrada en el conjunto de España.
Los resultados sitúan a Palma entre las capitales españolas con mayores niveles de participación ciudadana en la recogida selectiva de vidrio.
Solo San Sebastián, Pamplona y Bilbao superan a Palma
La clasificación elaborada por Ecovidrio sitúa a San Sebastián en primera posición, con 35,8 kilos de vidrio recogidos por habitante durante 2025.
Le siguen Pamplona, con 29,1 kilos, y Bilbao, con 25,1 kilos por persona.
Palma ocupa el cuarto puesto, con sus 24,2 kilos por habitante, por delante de otras capitales como Vitoria-Gasteiz, Barcelona, Granada y Burgos.
En concreto, Vitoria-Gasteiz registra 22 kilos por habitante; Barcelona, 21,8; Granada, 21,5; y Burgos, 20,8.
Estos datos reflejan la posición destacada de Palma en la recogida selectiva de envases de vidrio, un sistema que permite recuperar materiales para fabricar nuevos envases y reducir el consumo de materias primas.
El reciclaje de vidrio evitó más de 6.100 toneladas de CO₂
Además de la cantidad de vidrio recogida, el informe de Ecovidrio recoge los beneficios ambientales asociados a su reciclaje.
Según las estimaciones de la entidad, la recuperación de los envases depositados en Palma durante 2025 permitió evitar la emisión de más de 6.100 toneladas de dióxido de carbono (CO₂) a la atmósfera.
Esta reducción equivale, según Ecovidrio, a las emisiones que generarían aproximadamente 3.000 vehículos durante un año.
El reciclaje del vidrio también permitió ahorrar más de 7.500 megavatios hora (MWh) de energía, una cantidad que la entidad compara con el consumo eléctrico doméstico de Palma durante dos semanas.
A estos beneficios se suma la reducción de la extracción de recursos naturales necesarios para fabricar nuevos envases.
En concreto, Ecovidrio calcula que la actividad de reciclaje desarrollada en la ciudad durante el pasado año permitió evitar la extracción de más de 12.600 toneladas de materias primas.
La importancia de depositar correctamente los envases
La recogida selectiva de vidrio permite que botellas, tarros y frascos puedan transformarse en nuevos envases mediante procesos de reciclaje.
A diferencia de otros materiales, el vidrio puede reciclarse repetidamente sin perder sus propiedades esenciales, lo que contribuye a reducir la utilización de materias primas y el consumo energético asociado a su fabricación.
Los resultados de 2025 consolidan a Palma entre las capitales españolas con mayor recogida de vidrio por habitante y ponen de relieve la contribución de los ciudadanos a la separación de residuos en origen.
Con más de 10.500 toneladas recogidas en un año, la capital balear mantiene una posición destacada en una práctica cotidiana que contribuye a reducir el impacto ambiental de los residuos urbanos.



