El museo ARQVA de Cartagena expone una pieza de 1.700 años de antigüedad que conserva inscripciones sobre su contenido y un excepcional sello con simbología cristiana. La muestra permite dar a conocer uno de los hallazgos arqueológicos más importantes de Mallorca, cuyo proceso de conservación continúa tras la extracción del barco.
Palma, 15 de octubre de 2026. Una de las ánforas recuperadas del pecio romano de ses Fontanelles, descubierto frente a la costa de Palma en 2019, se ha convertido en la nueva pieza invitada del Museo Nacional de Arqueología Subacuática (ARQVA), situado en Cartagena.
El recipiente, que conserva su tapa original y varias inscripciones de época romana, permanecerá expuesto durante seis meses en este museo estatal especializado en patrimonio arqueológico subacuático.
El presidente del Consell de Mallorca, Llorenç Galmés, y la vicepresidenta y consellera de Cultura y Patrimonio, Antònia Roca, han visitado la exposición, que permite acercar al público la historia del mercante romano que naufragó hace aproximadamente 1.700 años frente a la playa de ses Fontanelles.
«Ses Fontanelles es una de las grandes historias de Mallorca y hoy empieza a contarse en toda España. Que un museo nacional de referencia como el ARQVA abra sus puertas a una pieza hallada en nuestra isla supone un reconocimiento al trabajo de un equipo que ha hecho historia», ha señalado Galmés.
Un ánfora que conserva información sobre el comercio romano
La pieza expuesta pertenece al tipo Almagro 51C y formaba parte de las aproximadamente 300 ánforas que transportaba el mercante romano.
Su principal singularidad reside en las inscripciones pintadas sobre su superficie, conocidas como tituli picti, que aportan información sobre los comerciantes y las mercancías transportadas.
El pecio de ses Fontanelles destaca precisamente por ser el yacimiento submarino del Mediterráneo con mayor número de inscripciones de este tipo conocido hasta la fecha.
En la parte superior del ánfora se conserva una inscripción de dos líneas. La primera recoge los nombres de dos personas, mientras que la segunda identifica el contenido del recipiente: liquamen, una salsa líquida elaborada a partir de peces pequeños, similar al garum.
La transcripción propuesta por los investigadores es «ALVNNII ET AVSONII N N / LIQ FLS», interpretada como Alunnii et Ausonii NN() / liq(uaminis) fl(o)s.
Otro de los elementos más relevantes se encuentra en el mortero que sellaba la tapa del recipiente, donde se ha identificado un sello que combina un crismón, símbolo cristiano, con los nombres de dos personajes de la gens Flavia.
Estos detalles permiten ampliar el conocimiento sobre las redes comerciales, los productos alimentarios y las creencias religiosas del Mediterráneo durante el siglo IV.
Un mercante romano que partió de la actual Cartagena
El barco de ses Fontanelles era un mercante del siglo IV d. C. que transportaba productos procedentes de la región de Carthago Spartaria, la actual Cartagena.
Su cargamento incluía unas 300 ánforas con productos como salsas de pescado, aceite y vino.
El pecio fue descubierto en 2019, después de que un temporal dejara al descubierto parte de sus restos en aguas próximas a la playa de Palma.
La relevancia del hallazgo radica tanto en el estado de conservación de los materiales como en la información que ofrecen sobre el comercio marítimo de la Antigüedad tardía.
Las piezas continúan su conservación en el castillo de Sant Carles
El pasado 29 de junio de 2026, el Consell de Mallorca culminó la extracción completa del pecio tras una intervención arqueológica iniciada el 10 de marzo.
Los trabajos se desarrollaron durante cuatro meses con la colaboración de la Universitat de les Illes Balears, la Universitat de Barcelona y la Universidad de Cádiz.
Actualmente, los materiales recuperados permanecen en el castillo de Sant Carles, en Palma, donde están siendo sometidos a un proceso de desalación en piscinas especiales.
Está previsto que esta fase se prolongue aproximadamente un año y medio, un tratamiento necesario para estabilizar los restos después de haber permanecido sumergidos durante siglos.
Las maderas del barco serán restauradas en Cartagena
Durante su visita al ARQVA, la delegación mallorquina también ha recorrido las instalaciones de ARQVAtec, el laboratorio especializado del museo, acompañada por su director, Rafael Sabio.
Este centro será el encargado de continuar el tratamiento de conservación de las maderas del barco una vez finalice su proceso de desalación en Mallorca.
Los trabajos permitirán restaurar los elementos de madera y estudiar la arquitectura naval del mercante, aportando nuevos datos sobre las técnicas de construcción de embarcaciones romanas.
Por otra parte, el Consell de Mallorca tiene previsto inaugurar en diciembre una exposición dedicada al pecio de ses Fontanelles en el Centre Cultural La Misericòrdia, en Palma, con el objetivo de acercar este patrimonio arqueológico a los ciudadanos.
La exhibición temporal del ánfora en Cartagena supone un nuevo paso en la difusión de un hallazgo que conecta directamente la historia marítima de Mallorca con las rutas comerciales del Mediterráneo romano.



