El Govern balear ha autorizado el cierre de los grupos 3 y 4 de la central térmica de Alcúdia, los últimos que utilizaban carbón para producir electricidad en Mallorca. La instalación mantendrá operativas dos turbinas de gas con una potencia conjunta de 75 MW para contribuir a garantizar el suministro eléctrico.
Palma, 29 de octubre de 2026. Mallorca pone fin a la generación de electricidad mediante carbón tras la autorización del Govern de les Illes Balears para el cierre definitivo de los grupos 3 y 4 de la central térmica de Es Murterar, situada en el municipio de Alcúdia.
La decisión representa un nuevo paso en el proceso de transición energética de las Islas Baleares y permitirá avanzar en la reducción del uso de combustibles fósiles para la producción eléctrica.
La autorización se ha concedido después de que el operador del sistema eléctrico emitiera un informe favorable, en el que determina que la desconexión de los dos últimos grupos carboníferos puede realizarse sin comprometer la seguridad del suministro en el archipiélago.
El proceso se ha desarrollado mediante la coordinación entre el Govern, las administraciones competentes, el operador del sistema y Endesa, empresa responsable de las instalaciones.
Es Murterar mantendrá dos turbinas de gas de 75 MW
Aunque la central dejará de producir electricidad a partir del carbón, Es Murterar continuará desempeñando una función dentro del sistema eléctrico balear.
La instalación mantendrá operativas dos turbinas de gas con una potencia conjunta de 75 megavatios (MW), destinadas a contribuir a la estabilidad de la red y a la garantía del suministro.
De esta manera, el cierre de los grupos carboníferos se llevará a cabo de forma progresiva y coordinada con las necesidades energéticas de las islas.
El informe favorable del operador del sistema ha sido determinante para autorizar esta medida, al confirmar que el cierre de las unidades de carbón es compatible con el funcionamiento seguro del sistema eléctrico.
Endesa iniciará el proceso de desmantelamiento de las instalaciones
La autorización abre una nueva etapa para la central de Alcúdia, que deberá afrontar la desconexión definitiva de sus grupos de carbón y su posterior desmantelamiento.
Endesa continuará con los trabajos necesarios para retirar progresivamente las instalaciones vinculadas a esta tecnología, siguiendo criterios de sostenibilidad y economía circular.
El proceso contempla también acciones formativas especializadas para facilitar la participación de trabajadores y empresas locales en las tareas relacionadas con el desmantelamiento y la transformación del complejo.
El Govern y Endesa mantendrán la coordinación para estudiar las posibilidades de aprovechamiento futuro de las instalaciones y las oportunidades de actividad económica que puedan surgir durante esta nueva etapa.
Energías renovables y almacenamiento eléctrico para el futuro de la central
Entre las alternativas que se estudiarán para el futuro de Es Murterar se encuentran los proyectos vinculados a las energías renovables, los sistemas de almacenamiento de electricidad y otras soluciones energéticas.
Estas opciones deberán analizarse teniendo en cuenta las necesidades del sistema eléctrico balear y las características del emplazamiento.
La transformación de la central permitirá explorar nuevos usos para unas instalaciones que han desempeñado un papel relevante en el abastecimiento energético de Mallorca.
Por el momento, la autorización se refiere al cierre de los grupos carboníferos, mientras que los futuros proyectos de reconversión deberán concretarse en fases posteriores.
Un nuevo paso en la transición energética de Baleares
El fin de la generación eléctrica con carbón en Mallorca forma parte del proceso de descarbonización del sistema energético balear.
El Govern plantea esta transición mediante el incremento de la producción de energías renovables, el desarrollo de sistemas de almacenamiento eléctrico y el fortalecimiento de las infraestructuras que permiten garantizar el suministro.
Entre estas infraestructuras se encuentran las interconexiones eléctricas entre Mallorca, Menorca y la Península, consideradas elementos importantes para la seguridad y estabilidad del sistema.
La desaparición del carbón como fuente de generación eléctrica en Mallorca no supone el abandono inmediato de todos los combustibles fósiles, ya que la central conservará sus turbinas de gas. Sin embargo, sí representa el cierre definitivo de una etapa en la producción energética de la isla.
Con la autorización de los grupos 3 y 4 de Es Murterar, Mallorca inicia una nueva fase en la que el antiguo complejo carbonífero de Alcúdia deberá adaptarse progresivamente a las necesidades del futuro sistema eléctrico balear.



