La entidad defiende la compatibilidad entre la protección de la posidonia y el uso tradicional del mar, reclamando equilibrio en la gestión del litoral balear.
Palma, 24 de marzo de 2026. La entidad ADN Mediterráneo ha manifestado su posición ante el creciente despliegue de campos de boyas ecológicas en el litoral balear, estableciendo como “línea roja innegociable” la defensa del fondeo libre sobre fondos arenosos.
La organización valora positivamente las iniciativas destinadas a proteger la posidonia oceánica, un ecosistema clave para la biodiversidad del Mediterráneo, pero advierte de que estas medidas no deben limitar derechos históricos de navegación ni generar nuevos problemas de acceso o seguridad.
Equilibrio entre conservación y uso tradicional
Desde ADN Mediterráneo insisten en que el fondeo sobre arena, cuando se realiza de forma responsable, es plenamente compatible con la conservación del entorno marino y forma parte de la cultura náutica mediterránea. En este sentido, alertan de que una planificación excesiva o mal dimensionada de campos de boyas podría restringir injustificadamente esta práctica.
Asimismo, reclaman que el desarrollo de estas instalaciones se lleve a cabo teniendo en cuenta las condiciones reales del mar balear, especialmente en lo referente a la seguridad. La entidad considera imprescindible que los campos de boyas estén preparados para soportar situaciones habituales como vientos superiores a 10 nudos durante el verano.
Precios accesibles y trato justo para residentes
Otro de los puntos clave señalados por la organización es el impacto económico. ADN Mediterráneo defiende que el uso de estos servicios debe ser asequible y contemplar bonificaciones para residentes y embarcaciones con base en puertos de Baleares.
A su juicio, la ausencia de estas medidas podría generar un agravio comparativo entre navegantes locales y visitantes, penalizando a quienes utilizan de forma habitual y responsable las aguas del archipiélago.
Diálogo para un modelo compartido del litoral
La entidad ha tendido la mano a las administraciones y agentes implicados para trabajar conjuntamente en un modelo que garantice el equilibrio entre protección medioambiental y uso del litoral.
En este sentido, abogan por una gestión basada en el consenso, la proporcionalidad y el conocimiento del territorio, que permita la convivencia entre bañistas, deportistas y navegantes, asegurando al mismo tiempo la preservación del entorno marino.
ADN Mediterráneo concluye que el futuro del litoral balear debe construirse desde el diálogo y evitando soluciones uniformes que no tengan en cuenta la realidad de quienes viven y utilizan el mar.




