La actuación elimina barreras históricas y refuerza la integración del puerto en el modelo urbano de Palma.
Palma, 30 de marzo de 2026. El Club de Mar-Mallorca ha inaugurado sus nuevas pasarelas peatonales, una infraestructura clave dentro de su proceso de transformación que simboliza la apertura del recinto a la ciudad y su integración con el puerto de Palma.
El acto ha contado con la presencia del alcalde, Jaime Martínez Llabrés; el conseller de Empresa, Autónomos y Energía, Alejandro Sáenz de San Pedro; el conseller de Vivienda, Territorio y Movilidad, José Luis Mateo; el presidente de la Autoridad Portuaria de Baleares, Javier Sanz; y el presidente del club, Borja de la Rosa.
Un paso hacia la integración puerto-ciudad
La nueva infraestructura permite eliminar las barreras físicas que durante décadas han separado el Club de Mar del entorno urbano, facilitando el acceso peatonal y consolidando la conexión directa entre la ciudad y el puerto.
Durante su intervención, Jaime Martínez Llabrés ha destacado que el club está llamado a desempeñar “un papel decisivo en el nuevo modelo de ciudad”, basado en una Palma moderna, abierta al mar y accesible, en línea con proyectos estratégicos como el Palma Culture & Innovation Bay.
Un proyecto conjunto entre instituciones y sector privado
El presidente del club, Borja de la Rosa, ha subrayado que esta actuación representa la materialización de un proyecto compartido entre administraciones públicas y la iniciativa privada, destacando el arraigo histórico del club, fundado en 1969, dentro del paisaje marítimo de la isla.
Por su parte, el presidente de la Autoridad Portuaria de Baleares, Javier Sanz, ha puesto en valor la integración del proyecto dentro de las grandes transformaciones en marcha, como la reforma del Paseo Marítimo y la evolución del puerto de Palma.
Un espacio abierto, sostenible y vinculado a la náutica
La apertura de las pasarelas permitirá a ciudadanos y visitantes disfrutar de un entorno que combina actividad náutica, oferta comercial y restauración, con espacios abiertos, vegetación y una arquitectura integrada en el paisaje.
El complejo cuenta con más de 500 amarres que abarcan todos los segmentos de la náutica recreativa, desde embarcaciones de pequeño tamaño hasta grandes esloras, consolidando su papel dentro de la denominada economía azul.
Además, las nuevas instalaciones incluyen una escuela náutica con espacios formativos y un área infantil, así como la organización de eventos internacionales como la regata Illes Balears Clàssics.
Con esta actuación, el Club de Mar-Mallorca refuerza su papel como enclave estratégico en la transformación del litoral de Palma, apostando por una mayor apertura, accesibilidad y conexión con la ciudad.




