Tras la tormenta que obligó a retirar al Tuiga y al Lady Anne, la flota completó una jornada sin incidentes y encamina la regata hacia un desenlace apasionante, con tres barcos empatados en Espíritu de Tradición.
Mahón, 28 de agosto de 2025. La XXI Copa del Rey Repsol de Barcos de Época encara su recta final con una jornada que devolvió la calma a las aguas menorquinas después de la tormenta del jueves. Los ocho nudos de viento del sudoeste permitieron completar una regata costera en demanda de la Isla del Aire con llegada en el puerto de Mahón, consolidando a varios favoritos en sus respectivas clases.
En Época Cangreja, el Spartan (1913), patroneado por Aladin Montel, volvió a imponerse con autoridad, sumando dos victorias parciales que lo convierten ya en ganador virtual de la clase. Su superioridad ha relegado a la lucha por el subcampeonato al Rowdy (1916) y al Chinook (1916), ambos NY40 con una rivalidad histórica.
En Época Bermudiana, el Amorita (1937), diseño de Nicholas S. Potter armado por Claudio Meali, encadena dos triunfos claros y prácticamente asegura la victoria frente a su rival más emblemático, el Santana (1935), antiguo velero de Humphrey Bogart. Completa el podio provisional el Sonny (1935) de Harold Goddijn.
La clase Clásicos tiene en el Argos (1964) a un líder incontestable. La embarcación de Bárbara Trilling, con grímpola del New York Yacht Club, se perfila para sumar su octava victoria en esta regata. Pese a no ser la más veloz en tiempo real, su excelente defensa del rating la mantiene por delante del Mowgly (1965) y del Albacore (1966).
La emoción máxima se concentra en la clase Espíritu de Tradición, donde el Flight of Durgan alcanzó el liderato tras ganar la segunda prueba. Empatados a cinco puntos, el Barlovento-Senda Azul y el Happy Forever compartirán con él un desenlace abierto que se decidirá mañana en la última manga.
En Big Boats, el Mariska (1908) domina en solitario tras las retiradas del Tuiga (1909) y el Lady Anne (1912). Su único rival en el agua, el Cariad (1896), no pudo plantar cara al FI15, diseñado específicamente para la competición.
La jornada del jueves se cerró sin incidentes, en contraste con los problemas de la víspera, y prepara un final vibrante para una de las citas náuticas más prestigiosas del Mediterráneo.