La infraestructura combina autoconsumo energético y adaptación al cambio climático, mejorando el confort del alumnado.
Palma, 23 de marzo de 2026. El Govern de las Illes Balears ha presentado el primer refugio climático escolar con generación de energía solar para autoconsumo, una instalación pionera ubicada en el CEIP Son Oliva de Palma que integra sostenibilidad, innovación y bienestar educativo.
El proyecto, impulsado por la Conselleria de Empresa, Autónomos y Energía a través del Instituto Balear de la Energía (IBE), consiste en una marquesina fotovoltaica de aproximadamente 1.000 metros cuadrados y una potencia de 200 kW.
Energía limpia y reducción de emisiones
La instalación permitirá generar unos 350 MWh anuales de energía renovable, lo que supondrá una reducción estimada de 162 toneladas de CO₂ al año. Además, cubrirá cerca del 30 % del consumo eléctrico del centro y facilitará el autoconsumo compartido con otros edificios públicos cercanos.
Esta actuación, con una inversión de 790.000 euros, forma parte del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia financiado con fondos europeos NextGenerationEU.

Un patio transformado en refugio climático
Más allá de la producción energética, el proyecto convierte el patio escolar en un espacio más confortable y adaptado a las altas temperaturas, proporcionando zonas de sombra y mejorando las condiciones de uso durante todo el año.
El conseller de Empresa, Alejandro Sáenz de San Pedro, ha destacado que “este proyecto convierte los centros educativos en espacios más resilientes frente al cambio climático”, mientras que el conseller de Educación, Antoni Vera, ha subrayado que supone “un gran paso hacia la autosuficiencia energética en las escuelas”.
Un modelo para el futuro
Desde el IBE, su gerente Marta Pons ha señalado que esta iniciativa demuestra cómo la transición energética puede ir de la mano de la adaptación climática, generando beneficios directos para la comunidad educativa.
Con este proyecto, el Govern avanza en la implantación de un modelo energético más sostenible y distribuido, al tiempo que introduce nuevas soluciones para hacer frente a los efectos del cambio climático en los entornos escolares.




