El estudio de las formas de Isabelle Fournet

Entrevistar a seres maravillosos como Isabelle es muy difícil, porque su trayectoria vital está marcada por un amplio espectro de aptitudes, a cada cual más convergente, que la cronifican como un espécimen digno de estudio. Como esas líneas que desatan su estudio sobre las formas. Aunque viendo sus trabajos se puede creer que los engranajes forman parte de ese recorrido vital. Va encajando cada partícula del aire y nos la devuelve en un poliedro de éxtasis. Cuando presionamos un tecla, estad seguros que alguno de los impulsos han sido generados por ella, luz en los cables y mano que mece las turbinas. Mecánica sigilosa de las diferentes dimensiones posibles, empezó creando piezas animadas que hicieron las delicias de sus profesores y compañeros de la U.I.B. Su pieza del año 2000 “Staphylococcus Aureus” Computer Animation 3D short film fue seleccionada en varios festivales de cortometrajes nacionales e internacionales y se alzó con el premio gordo, GOLD AWARD World Film Festival, Texas, USA (2001). Esta historia del baile feliz de un virus sería Trending Topic en todas las redes sociales en este momento, para que luego digan que esta mujer no puede predecir el futuro.

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En la BIO de su web queda constancia de un currículum transversal, con una dedicación a la creatividad que le ha llevado a viajar por medio mundo y a dirigir proyectos tan importantes como Mosaic of Change (socios de la UNESCO), una plataforma universal de narración de historias que presenta un lenguaje visual a través de experiencias de diseño inmersivas que estimulan el diálogo y la comprensión intercultural para inspirar paz, sostenibilidad y fomentar el cambio. No lo digo yo, lo pone en su web, igual que además de artista multimedia, escribe, dirige y edita documentales y películas de ficción, desarrolla aplicaciones y explora nuevos medios para la comunicación y la educación como VR / AR / AI (realidad virtual, realidad aumentada, inteligencia artificial).

Me podría quedar sin tinta, pero la llamaría para que me hiciera un boli virtual que pintase su nombre mientras la mariposas besan los árboles. Isabelle estudió cine en la Universidad Paul Valery (Montpellier, Francia) y recibió su Maestría en Animación Informática y una Maestría en Cine Documental en España. Por si creías que esto acababa estás muy [email protected], porque sus pinceles son ahora eje central de su obras. Sus pinceles y sus fotos. Una fusión incandescente de veletas moviéndose a toda velocidad, vistiendo los lienzos con una elegancia que desfasa el s.XXI. Agua, tinta y pigmento, un triada en el lienzo que avecina dulzura, abrigo y espacio para la vendimia en los salones del tiempo. Esta políglota, nacida en Mallorca pero de origen sueco-francés es madre, creadora biológica y artificial, dueña de su vientre y de su atmósfera. Paciente escritora que sigue navegando por sus sístoles en busca de una nueva empresa que acometer o descubrir un nuevo planeta. Ahora su nombre ha tenido más notoriedad ya que a principios de año ha sido nombrado como jurado del Festival de Cine de Cannes «11th edition of the Cannes Corporate Media & TV Awards» que se celebrará el próximo 23 y 24 de septiembre. El jurado internacional que ha reunido el Festival galardonará con el ‘Delfín de oro’ al mejor vídeo corporativo de 2019.

Un nuevo logro en una carrera en la que siempre va en cabeza.

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ENTREVISTA

Recibiste un premio internacional muy joven ¿supiste gestionar el momento? ¿qué oportunidades surgieron? ¿viajaste a Texas a recogerlo?

En el año 2000, el 3D estaba empezando a ser más accesible. Aun así, solo se podía operar el complejo programa de animación 3D en un ordenador llamado Silicon Graphics (ni PC ni Mac), una máquina sin interface con la que comunicábamos con comandos. Teníamos 10Gb en el ordenador y para hacer un render de una imagen con algún efecto necesitábamos 48 horas (teniendo en cuanta que en un segundo de animación hay 12 imágenes, ósea 12 frames por segundo). En el 2000, el entorno del 3D era mayoritariamente masculino, y muy técnico. Mis compañeros ya tenían experiencias con los ordenadores y programas creativos. Para mí fue todo un descubrimiento que no ha dejado de apasionarme, y en aquel entonces sentí que tenía que dar más del 100% de mi misma para llegar a la altura de mis compañeros. Puse el turbo, mi pasión y toda mi energía, y acabé con un cortometraje galardonado, pues estaba bastante satisfecha de mis primeros trabajos en 3D. Surgieron oportunidades de trabajo a raíz de este proyecto, y sobretodo autoconfianza para seguir desarrollando mi lado creativo en el ámbito de la narrativa audiovisual. (No fui a Texas, era joven y pobre jaajaj 🙂

Cuando acabas el colegio hay estudios que parecen utópicos y el tuyo sobre todo ¿cómo llegas a esta disciplina?

Escogí ciencias puras en el colegio, el arte lo ejercía en mi tiempo libre. Quise seguir mis estudio universitarios alrededor de la biología o de las matemáticas, pero las disciplinas me parecían poco eclécticas: muy poca filosofía o psicológica habían en esos campos. Aún menos existía el pensamiento creativo. Pues decidí estudiar cine ya que abarca todos los campos que me interesaban: es técnico, es una ciencia del lenguaje, de la luz, del movimiento, es creativo, abarca cultura, historia, misterios… el cine y el arte siempre andan buscando límites nuevos, y es muy educativo. Paralelamente estudié Psicología durante dos años para reforzar mis conocimientos sobre el funcionamiento del pensamiento y de las emociones.

Tus inicios como realizadora están ligados al 2D/3D ¿cuántas horas pasabas delante del ordenador para dar vida a tus historias? ¿cómo nacían aquellas tramas oníricas?

La animación es un mundo donde «todo» es posible. Me interesa visualizar lo inviable a nuestros ojos, como el virus o detalles de un planeta. Además, en el mundo de la animación 2D o 3D, tienes que aprender a manejar muchísimos aspectos de la narrativa audiovisual: eres el realizador, pero también el actor, el estilista, el diseñador de escenarios y de props, la cámara, creas el ritmo y el tono… Muchas horas delante del ordenador sí, pero se me pasa volando si hago lo que me gusta. Siempre he combinado mi estilo de vida sedentaria del ordenador con alguna actividad física: fui instructora de buceo mientras tenía mi empresa de 3D en el 2004, siempre he pintado, me gusta en senderismo y el mar. Para mí es una obligación ejercer actividades físicas regulares si uno pasa más de 6h delante del ordenador a diario. Y durante esos momentos de desconexión, es cuando aparecen las tramas oníricas y demás 😉

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Mallorquina que se marcha a estudiar cine a Francia. Cuéntanos aquella experiencia.

Parte de mi familia es francesa y estudié en el Colegio Francés de Palma hasta los 17 años. Ir a Francia para seguir los estudios en francés fue un recorrido natural. Los estudios universitarios fueron interesantes, pero no muy chalenging. Haciendo proyectos por mi cuenta y con compañeros es como uno aprende.

De repente llegas a trabajar para la UNESCO con el proyecto intercultural «Mosaic of Change». Cuéntanos acerca del proyecto

En Octubre de 2012 me mude a L.A. con mi hijo que tenía 5 años, y en abril de 2013 empecé a trabajar con Millennium Art. Creamos Mosaic of Change en el 2015, una organización partner de UNESCO que empezó, a partir de una colaboración para el 70 aniversario de UNESCO y la COP21 en Paris. Gracias a plataformas audiovisuales de alta tecnología difundimos mensajes educativos sobre temas culturales y científicos.

¿Has encontrado dificultades en algún país o situación para poder realizar tu trabajo?

Prácticamente cada día, esté donde esté.

¿Cómo propones incorporar en los medios comunicación y la educación realidad virtual, realidad aumentada e inteligencia artificial?

La realidad virtual es un medio en el cual todavía no somos resilientes. En 1895, los hermanos Lumiere proyectan por primera vez en Paris un corto metraje en gran pantalla: «La llegada del tren a la estación (L’Arrivée d’un train en gare de La Ciotat (1895) – Frères Lumière). Tal como lo dice el título, la película era la llegada del tren a la estación, la cámara situada casi frontalmente para que el tren llegue directo hacia el espectador. Media sala de cine salió corriendo al ver llegar el tren… Así reaccionamos hoy en día con la realidad virtual, no hemos creado la resiliencia necesaria para diferenciar las emociones que nos genera esa experiencia con la realidad. La realidad, es que estás en un cuarto en tu casa con unas gafas y mandos. La experiencia virtual es por ejemplo salvar gorilas en la jungla atacados por zombie-robots: los sustos que te pegas cuando vienen «los malos» por delante y por detrás, por los lados, desde debajo del suelo hasta desde el cielo, son muy efectivos por decirlo de alguna manera. Las emociones nos ayudan a empatizar, a recordar y tal vez, a reaccionar ya que «ya» lo hemos vivido… La inteligencia artificial es otro tema. Lo he incorporado en experiencias de realidad virtual (como por ejemplo en un colibrí: simplemente hay un colibrí 3D en el mundo virtual que «sabe» dónde se sitúa el usuario en el escenario, y gracias a algoritmos puede interactuar con él a tiempo real.

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En Mallorca llevas más de una década colaborando con la productora local Cinética dirigida por Luis Ortas que fue colaborador tuyo en tu premiado «Staphylococcus Aureus» ¿cómo funciona la producción de un documental?

Luis Ortas es un gran amigo, y efectivamente llevamos 20 anos colaborando. Es ahora mi productor, incluso co-realizador. Un ejemplo resumido de producción de documental: Luis tiene mucho conocimiento histórico y siempre te va contactar anécdotas inéditas. Yo me emociono con una de ellas, hago búsquedas, desarrollo la estructura, preparo un dossier visual, Luis trabaja el texto, buscamos los entrevistados, Luis se ocupa del budget, yo de la narrativa, Luis lo supervisa, yo lo superviso, creamos plan de rodaje… Una vez hemos conseguido la financiación, formamos un equipo de cámara, sonido, grafismo, etc… y empezamos a grabar, a montar, seguimos las búsquedas claro porque siempre salen cosas nuevas a lo largo de la producción, hay que ser muy flexible. Poco a poco hemos creado un documental muy interesante cuya trayectoria nos ha hecho descubrir un aspecto de la humanidad.

Estar en la meca del cine es la ilusión de cualquier cineasta o amante del celuloide, Cuéntanos tu experiencia como editora/montadora de películas de Hollywood. ¿Cómo llegas ahí?

No he montado películas de Hollywood pero sí que he participado en el montaje de algunas. Con experiencia, determinación, pasión, respeto, paciencia, y haciendo contactos profesionales, puedes llegar donde quieras. Poco a poco sin parar, ese es mi lema.

¿Mola vivir en California? ¿Qué lo que más te gustaba? ¿Un lugar californiano que recomendarías?

¡Mola mucho!. Me sentía como en casa. California me recuerda a Mallorca pero a lo grande, por la naturaleza, alguna arquitectura, se habla español… Juan Crespí y Juniper Serra fueron dos mallorquines misioneros de gran influencia en CA. Vivi los últimos 7 anos en Los Ángeles y lo que más me gusta de allí es la gente, multicultural y muy creativa. El océano, la montaña y la naturaleza en general hacen de L.A. un lugar donde la combinación entre trabajo y ocio esta muy al alcance.

La pintura es ahora tu método de expresión más notable, No lo es, lo hago en paralelo a los documentales….¿estudiaste pintura o es innato?

Estudié el arte de la imagen, la composición, la fotografía por ejemplo, pero no pintura. La técnica de mis obras plásticas la he desarrollado junto a una gran maestra, Maja Dannegaard. He pintado desde que tengo recuerdos, y la práctica hace que descubras más y maneras de expresarte.

¿Cómo definirías tu estilo pictórico?

¿Arte moderno?. ¿Arte contemporáneo?. ¿Arte terapia?. La verdad es que no sabría definirlo todavía…

¿En qué se diferencia la realización audiovisual de la pintura en el momento estricto de definir la idea?

La película incluye muchos cambios de imágenes, personajes, ritmo, sonido, música…Cautivar una audiencia durante más de una hora es fascinante. Pues imagínate si solo tienes una imagen, que no se mueve, sin ritmo, solo una imagen, que no solo te tiene que cautivar una hora, sino durante décadas si este cuadro va a estar colgado en tu casa durante anos… Una imagen vale más que mil palabras. Pero hay que encontrar esa imagen específica que lo dirá todo.

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¿Qué proyectos tienes entre manos?

Un documental sobre el cautiverio de los soldados napoleónicos en Cabrera, un evento histórico espeluznante del que sabes demasiado poco. Y en paralelo pinto, tengo una colección muy interesante que está naciendo a partir de nuestro confinamiento. Justo antes del confinamiento, Mosaic of Change acababa de firmar con las Naciones Unidas la colaboración para su 75 aniversario que se celebraría en el World Expo de Dubai en Octubre 2020. Unas proyecciones relacionadas con la cultura y el medio ambiente. Se ha postpuesto hasta el 2021 por el Covid. Mi rol en ese proyecto es Creative Director. actualmente y desde el 2016 hay una instalación semi permanente en la sede de las Naciones Unidas en NY creada por nuestro equipo. Los vídeos y las actualizaciones visuales anuales los creo yo. En fin, que el trabajo con las Naciones Unidas sigue así como la colaboración con UNESCO.

¿Cómo estás viviendo este momento de confinamiento?

Tengo mucha suerte de estar en una casa con jardín, mis hijos lo llevan bien y tengo tiempo para trabajar. Somos 7 en total, 4 adultos y 3 niños. Hemos sido compañeros de trabajo en el pasado y ahora somos compañeros de confinamiento. Una decisión muy práctica y agradable la verdad. Cada uno su turno se ocupa de los niños, compartimos las tareas de la casa, cenamos y comemos como si estuviéramos en un restaurante, tenemos compañía y nos estimulamos creativamente.

Una peli, un libro, un disco

Aquí no voy a nombrar mis preferidas, sino las que puedo aconsejar y que probablemente no conozcas:

  • Película: «Network» de Sidney Lumet.
  • Libro: «El clan del oso cavernario» de Jean M. Auel (la saga entera de 6 libros).
  • Disco: «Bowboï» y «Tchamantché» de Rokia Traoré.

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