El Ejecutivo reivindica en Barcelona una gestión pesquera basada en la cogestión, el reconocimiento de la insularidad y el conocimiento científico.
Palma, 29 de noviembre de 2025. El Govern de las Illes Balears ha expuesto este viernes sus líneas estratégicas en materia de pesca durante el encuentro euroregional “Cooperar para transformar”, celebrado en Barcelona con motivo del Día de la Mediterránea y organizado por ARCA, la Eurorregión Pirineos Mediterráneo y la Generalitat de Catalunya. La directora general de Relaciones Institucionales y con el Parlamento, Xesca Ramis, y el director general de Pesca, Antoni Maria Grau, han representado al Ejecutivo balear en una jornada clave para el futuro del sector pesquero.
La directora general Ramis ha defendido la necesidad de una reforma profunda de las políticas europeas de pesca, especialmente del Plan Multianual de Pesca Demersal (MAP), al considerar que las normativas actuales “resultan homogéneas y poco adaptadas a la realidad mediterránea”. Ramis ha recordado que la Eurorregión ha creado este año un grupo de trabajo específico de Pesca y ha aprobado una declaración dirigida a la Comisión Europea con demandas claras:
– Revisión del MAP y adaptación territorializada de la gestión.
– Más días de pesca para las flotas mediterráneas.
– Regulación basada en datos científicos actualizados.
– Revisión de la obligación de desembarque, poco efectiva en el Mediterráneo e incrementadora de la burocracia.
Ramis ha subrayado que el Mediterráneo es “un espacio de pesca costera con identidad propia”, vinculado a pequeñas comunidades pesqueras, y que la Unión Europea debe reconocer esta especificidad, proteger la pesca artesanal e incorporar mecanismos de apoyo financiero para la modernización de la flota, la descarbonización y el relevo generacional.
Por su parte, el director general de Pesca, Antoni M. Grau, ha intervenido en una mesa redonda junto a la secretaria general de Pesca de España, Isabel Artime, y representantes de otras regiones mediterráneas. Grau ha afirmado que, aunque el MAP ha contribuido a la recuperación de los recursos, “ahora es el momento de replantear la gestión para garantizar un futuro sostenible y viable para nuestras pesquerías”.
Grau ha señalado que en las Illes Balears la reducción del esfuerzo pesquero ha permitido una recuperación notable de las capturas, reforzando la necesidad de planes regionalizados, como el que el Govern reclama para la GSA5, con límites adaptados a las particularidades del territorio. También ha destacado el liderazgo balear en conservación marina, con más del 40% del mar protegido, 67.000 hectáreas de reservas marinas y el Plan Balear de Conservación Marina, que incorpora zonas de alta protección y programas específicos para especies clave.
El director general ha insistido en que la participación directa del sector en la toma de decisiones es “esencial para avanzar hacia una gestión sostenible y equilibrada”, al tiempo que ha puesto de relieve los efectos socioeconómicos del MAP sobre la flota y sobre el sistema comercial de la pesca. En este sentido, ha defendido que la Unión Europea debe reconocer la insularidad como un factor determinante y avanzar hacia una segmentación regionalizada de los caladeros, modernizando además el sistema de mercado y reforzando la transparencia y la competencia leal.
Finalmente, tanto Ramis como Grau han coincidido en destacar que el encuentro confirma “la importancia de la colaboración entre administraciones, ciencia y sector pesquero” para garantizar que las medidas de conservación y sostenibilidad sean compatibles con la viabilidad económica de las flotas locales y con la preservación cultural de las comunidades mediterráneas.




