Un estudio conjunto con la Universidad de York advierte de que usar un número par de objetivos en tests basados en la ley de Fitts puede sesgar los resultados y afectar a la comparación entre dispositivos
Palma, 26 de enero de 2026. Un equipo de investigadores de la Universitat de les Illes Balears (UIB) y la Universidad de York (Canadá) ha identificado un fallo metodológico común en experimentos utilizados para evaluar dispositivos apuntadores como ratones, trackpads o pantallas táctiles. El estudio pone el foco en un detalle técnico que puede parecer menor, pero que resulta clave para la fiabilidad de los resultados.
En el ámbito de la interacción persona-ordenador, la ley de Fitts es una referencia fundamental para medir la rapidez y precisión con que una persona selecciona objetivos en una pantalla. Esta ley se aplica desde hace décadas y forma parte del estándar internacional ISO 9241-411, utilizado para evaluar el rendimiento humano con dispositivos digitales.
Uno de los métodos más extendidos es el test de Fitts en dos dimensiones (2D), en el que se colocan varios objetivos en una disposición circular y se mide la capacidad del usuario para moverse entre ellos con precisión y velocidad. El estándar ISO recomienda que los objetivos estén igualmente espaciados y que los movimientos entre ellos sean de la misma longitud, similares al diámetro del círculo.
Sin embargo, los investigadores han demostrado que esto solo se cumple correctamente cuando el número de objetivos es impar, un aspecto que no está explícitamente recogido en el estándar ISO. Cuando se utilizan números pares de objetivos, la distancia entre algunos puntos no es idéntica, lo que introduce variaciones no deseadas en las medidas de tiempo y precisión.
Este hallazgo es especialmente relevante porque, tras revisar más de 200 estudios científicos en este ámbito, el equipo comprobó que aproximadamente un tercio empleaba números pares de objetivos sin tener en cuenta este efecto. Esto implica que muchos resultados publicados podrían estar parcialmente sesgados, con consecuencias tanto para la investigación académica como para la industria tecnológica, que utiliza estos datos para comparar dispositivos.
Para evitar este problema, los autores del estudio plantean dos recomendaciones claras: utilizar siempre un número impar de objetivos en este tipo de pruebas y calcular el rendimiento basándose en la distancia real entre puntos, en lugar de asumir automáticamente el diámetro del círculo como referencia.
Aunque el error que se genera pueda parecer pequeño, los investigadores subrayan que puede ser suficiente para alterar la clasificación de dispositivos en estudios comparativos. Por ello, proponen que el estándar ISO se actualice para dejar claro que solo un número impar de objetivos garantiza resultados consistentes y comparables.



