La vicepresidenta del IMAS, Magdalena García Gual, asiste a una celebración que forma parte de los actos de Sant Antoni y Sant Sebastià programados esta semana en los centros del Instituto
Palma, 16 de enero de 2026. La residencia Llar d’Ancians del Institut Mallorquí d’Afers Socials (IMAS) ha celebrado este jueves la festividad de Sant Antoni con una jornada festiva que ha reunido a residentes, familiares y profesionales del centro, en un ambiente marcado por la convivencia y el arraigo a las tradiciones populares mallorquinas.
El acto ha contado con la presencia de la vicepresidenta del IMAS, Magdalena García Gual, que ha querido compartir esta celebración con las personas usuarias del centro. La jornada se enmarca dentro del conjunto de actividades organizadas con motivo de Sant Antoni y Sant Sebastià, que se desarrollan esta semana y la próxima en todos los centros del Instituto Mallorquín de Asuntos Sociales.
Durante la celebración en la Llar d’Ancians, los asistentes han podido disfrutar de una programación festiva que ha incluido baile de dimonis, fuego y una torrada popular. Uno de los elementos más destacados ha sido la participación de la Colla de Foc del propio centro, integrada por residentes y profesionales, que simboliza la implicación activa y comunitaria en la vida cultural de la residencia.
Magdalena García Gual ha subrayado que «celebraciones como esta demuestran que las residencias no son solo espacios de atención, sino también de convivencia, participación y vida comunitaria, donde las personas mayores continúan siendo protagonistas activas de las tradiciones de nuestro territorio». La vicepresidenta del IMAS ha añadido que «trabajamos para que los centros sean espacios abiertos, arraigados en la cultura mallorquina y conectados con las familias y el entorno, porque el bienestar emocional de las personas mayores también pasa por mantener vivas las fiestas que forman parte de su historia personal y colectiva».
Estas actividades forman parte de la programación anual del IMAS orientada a fomentar la participación activa, la convivencia y el bienestar emocional de las personas mayores, integrando las tradiciones culturales de Mallorca en la vida cotidiana de los centros residenciales y de promoción de la autonomía personal como herramienta de cohesión social y mejora de la calidad de vida.



