El Ministerio de Cultura anuncia las candidaturas y avanzará la preselección el próximo mes de marzo
Madrid, 15 de enero de 2026. El Ministerio de Cultura ha anunciado este miércoles las nueve ciudades españolas que optan a convertirse en Capital Europea de la Cultura en 2031, un año en el que corresponde a España y Malta acoger este reconocimiento cultural a nivel europeo.
Las ciudades candidatas son Burgos, Cáceres, Granada, Jerez de la Frontera, Las Palmas de Gran Canaria, Oviedo, Palma, Potries y Toledo.
Las candidaturas han sido comunicadas por la Subdirección General de Relaciones Internacionales y Unión Europea del Ministerio de Cultura. Las ciudades deberán superar una primera fase de evaluación, tras la cual se anunciará, en el mes de marzo, la lista de finalistas. La ciudad finalmente designada se dará a conocer en diciembre de 2026.
El proceso de selección será desarrollado íntegramente por un comité compuesto por diez expertos internacionales designados por las instituciones europeas implicadas en la Capitalidad Cultural, así como por dos expertos españoles nombrados por el Ministerio de Cultura. La composición de este comité se hará pública próximamente.
La ciudad que obtenga el título de Capital Europea de la Cultura 2031 desarrollará un programa cultural durante todo el año, con actividades protagonizadas por artistas locales y europeos, además de proyectos de cooperación cultural internacional, con el objetivo de reforzar la proyección cultural y creativa del territorio.
La Capital Europea de la Cultura es una iniciativa de la Unión Europea destinada a poner en valor la diversidad cultural del continente, promover el diálogo intercultural y estimular el desarrollo cultural, social y económico a largo plazo de las ciudades participantes. Desde su creación en 1985 por la Comisión Europea, más de 60 ciudades han recibido este reconocimiento.
Entre las ciudades españolas que ya han ostentado el título figuran Madrid (1992), Santiago de Compostela (2000), Salamanca (2002) y San Sebastián (2016).
El proceso para convertirse en Capital Europea de la Cultura se inicia con seis años de antelación y la designación formal tiene lugar cuatro años antes del año de celebración del título. Con esta candidatura, Palma se suma a una convocatoria de alto valor estratégico para el posicionamiento cultural y europeo de la ciudad.



