Urbanismo inicia la modificación del Plan General para frenar el crecimiento de las ETV y avanzar hacia una reducción progresiva de la oferta.
Palma. 2 de febrero de 2026. La Gerencia de Urbanismo del Ajuntament de Palma aprobará este martes la prohibición de nuevas plazas de alquiler turístico en cualquier tipología de vivienda en todo el término municipal, mediante la aprobación inicial de la modificación puntual del Plan General de 2023 relativa a las estancias turísticas en viviendas (ETV).
El proyecto, redactado por los técnicos de Planeamiento Urbanístico, declara todo el municipio como zona no apta para la comercialización de nuevas ETV. Actualmente Palma cuenta con 4.473 plazas autorizadas, repartidas en 632 inmuebles: 381 en Palma capital, 76 en Platja de Palma–Can Pastilla y 175 en suelo rústico. Con la nueva regulación se impedirá cualquier incremento y se facilitará una reducción progresiva de la cifra a medida que se produzcan bajas definitivas.
Sin renovaciones ni traslados de plazas
La modificación también impedirá la renovación de ETV no permanentes y el traslado de plazas actualmente autorizadas a otras ubicaciones, al dejar de considerarse zonas aptas urbanísticamente. Asimismo, se elimina la previsión de crecimiento de 374 nuevas plazas que contemplaba el planeamiento vigente.
Desde Cort señalan que esta medida busca reducir el número máximo de plazas de ETV, reforzar el control de la oferta ilegal y favorecer un modelo turístico más sostenible y compatible con el uso residencial.
Parte de una estrategia global de regulación
La iniciativa da cumplimiento al compromiso del alcalde de Palma, Jaime Martínez Llabrés, de prohibir el alquiler turístico en viviendas como parte de una estrategia orientada a mejorar la calidad del destino y proteger el acceso a la vivienda.
La propuesta, tras su aprobación en Gerencia de Urbanismo, se trasladará a la Junta de Govern y posteriormente al Pleno municipal. Se suma a otras actuaciones ya anunciadas, como la suspensión de nuevos albergues turísticos, la intención de prohibir los party boats en el Passeig Marítim —trasladada a la Autoridad Portuaria de Baleares—, el refuerzo de la presencia policial en Platja de Palma y la creación de un Centro de Control Demográfico y Turístico dentro de la estrategia municipal de innovación.



