El convenio, enmarcado en el Plan Estratégico de Salud Mental 2025-2030, prioriza la postvención con apoyo entre iguales, psicoeducación y trabajo en red para minimizar el impacto emocional y social.
Palma, 23 de febrero de 2026. La Conselleria de Salud de las Illes Balears y la Cruz Roja han firmado un convenio de colaboración para poner en marcha un programa específico de atención a personas supervivientes al suicidio, con el objetivo de minimizar las consecuencias emocionales, sociales y comunitarias derivadas de la conducta suicida.
El acuerdo, suscrito por la consellera de Salud, Manuela García, y el presidente de Cruz Roja en las Illes Balears, Mateu Ballester, tendrá una duración inicial de dos años, prorrogables, y pone el foco en la postvención, entendida como el conjunto de acciones dirigidas a acompañar y apoyar a las personas afectadas tras una muerte por suicidio.
Apoyo entre iguales y acompañamiento en el duelo
La principal línea de actuación es la creación y mantenimiento de grupos de ayuda mutua, tanto en formato presencial como virtual, para acompañar a las personas en su proceso de duelo. El programa contempla la formación de personas facilitadoras que garanticen espacios seguros y de confianza, así como sesiones individuales de orientación y valoración inicial y seguimiento telefónico.
Además, el convenio incluye actividades de formación, apoyo psicosocial e intervención comunitaria, con el fin de reducir el estigma asociado al suicidio y fomentar la sensibilización social. También se desarrollarán charlas en espacios públicos y se elaborará material informativo y de orientación sobre conducta suicida y salud mental.
Las actuaciones se coordinarán con otros recursos sociales y sanitarios para garantizar una atención integral y se estima que más de 400 personas podrán beneficiarse de este programa.
Una medida enmarcada en el Plan de Salud Mental
Este programa forma parte del nuevo Plan Estratégico para el Bienestar Emocional y la Salud Mental de las Illes Balears (2025-2030). Según los datos oficiales, en 2024 se registraron 98 suicidios en el archipiélago. Más allá de la cifra, las instituciones recuerdan que cada caso afecta de manera profunda a familiares, amistades y personas cercanas.
Se estima que por cada defunción por suicidio entre seis y diez personas quedan afectadas de forma duradera. El duelo por suicidio suele estar marcado por el estigma, el silencio y la incomprensión social, lo que lo convierte en un proceso especialmente complejo. La evidencia científica señala, además, que las estrategias de postvención son también una forma de prevención, ya que las personas que han vivido una pérdida por suicidio forman parte de los colectivos con mayor riesgo.
Teléfonos de ayuda
Si estás en crisis o preocupado por alguien:
- En caso de peligro inminente, llama al 112 o al 061.
- Si la situación es grave pero no urgente, llama al 024 (Teléfono de atención a la conducta suicida) o al Teléfono de la Esperanza (971 46 11 10).
- Si quien necesita ayuda es un menor, contacta con el 202 010 (ANAR) o el 116 111.
Hablar con una persona de confianza y buscar atención profesional puede marcar la diferencia.




