La traductora y asesora lingüística ha descifrado frases escondidas en elementos urbanos que conectan historia, poesía y arquitectura en la ciudad
Palma, 9 de abril de 2026. La traductora, traductora jurada, correctora y asesora lingüística Maria Gené Gil ha sacado a la luz tres mensajes ocultos en código morse integrados en distintos elementos arquitectónicos del centro de Palma, revelando una sorprendente conexión entre urbanismo, historia y literatura.
El trabajo de descifrado, realizado junto al investigador Gabriel Torrens, ha permitido identificar tres frases en catalán escondidas en espacios públicos situados a poca distancia entre sí, lo que permite recorrerlos a pie como un itinerario cultural singular.
Un mensaje histórico junto a Jaime I
El primero de los mensajes se encuentra en la barandilla de la fuente que rodea la estatua de Jaime I, en la plaza de España. En este caso, el código morse está representado mediante la distancia entre los barrotes metálicos.
Tras analizar el patrón, los investigadores descubrieron que el mensaje debía leerse de derecha a izquierda, obteniendo la frase “LA MAR SEMBLAVA BLANCA”, un fragmento de la crónica del monarca que describe la llegada de la expedición a Mallorca en 1229.

Imagen del código morse generado a partir del mensaje escondido en los barrotes (hay que leerlo de derecha a izquierda empezando por la línea inferior).

Un homenaje a la longevidad en la Olivera de Cort
El segundo mensaje se localiza en la verja que rodea la Olivera de Cort, en la plaza de Cort. Aquí, las separaciones entre los barrotes codifican el alfabeto morse en un recorrido circular.
El texto oculto, que debe leerse en sentido horario, es “ROMANDRÀS VIVA” (“Seguirás viva”), una referencia al poema del escritor Josep Lluís Pons i Gallarza y un guiño a la longevidad de este emblemático olivo, considerado árbol singular.

Foto de un fragmento de la barrera con la cinta roja colgada en el espacio que hay entre los dos primeros báculos que forman el mensaje. Dicha separación entre barrotes verticales codifica el primer punto de la secuencia de símbolos “·-·”, que corresponde a la “R” (la primera letra del mensaje).

Imagen del código morse generado a partir del mensaje escondido en los barrotes verticales (debe leerse en sentido horario, tal y como indica la flecha)
Un mensaje poético bajo los pies en Costa i Llobera
El tercer mensaje se encuentra en el pavimento de la calle dedicada al poeta Miquel Costa i Llobera. En este caso, el código se representa mediante círculos de distinto tamaño incrustados en el suelo.
La frase descifrada, “SIAU QUI SOU” (“Sed quienes sois”), procede de la obra del propio autor y se interpreta como una llamada a la autenticidad. Durante el proceso, los investigadores detectaron además un pequeño error en la codificación, donde se utilizó el símbolo del número cero en lugar de la letra O.

Foto de un detalle del suelo de la calle de Costa i Llobera con tres círculos más oscuros (dos pequeños y uno grande) que codifican “..-”, correspondiente a la U. Fecha de la fotografía: 11 de octubre de 2024.
Arquitectura con mensaje oculto
Estos tres hallazgos ponen de relieve cómo el diseño urbano contemporáneo puede incorporar capas simbólicas que pasan desapercibidas a simple vista. En los tres casos, los mensajes fueron integrados durante recientes intervenciones urbanísticas impulsadas desde el ámbito municipal, combinando estética, historia y lenguaje codificado.
El trabajo de Maria Gené Gil no solo ha permitido descifrar estos mensajes, sino también abrir una nueva forma de leer la ciudad, donde el espacio público se convierte en soporte de memoria, identidad y expresión cultural.
Con este descubrimiento, Palma revela una faceta poco conocida: la de una ciudad que, más allá de su patrimonio visible, esconde historias escritas en clave para quienes saben interpretarlas.



