Simonet y Quintero trasladarán a Bruselas la necesidad de adaptar los límites de las ayudas de minimis a la realidad de los territorios insulares
Palma, 10 de abril de 2026. El Govern de les Illes Balears y el Gobierno de Canarias han acordado solicitar conjuntamente a la Unión Europea un tratamiento específico en las ayudas de minimis para los territorios insulares, con el objetivo de adaptar estos instrumentos a las particularidades del sector primario en ambos archipiélagos.
El conseller de Agricultura, Pesca y Medio Natural, Joan Simonet, y su homólogo canario, Narvay Quintero, han coincidido en que los límites actuales de estas ayudas no reflejan la realidad estructural de las islas, donde predominan pequeñas explotaciones con mayores costes y menor capacidad competitiva frente a territorios continentales.
Simonet ha señalado que “no pedimos más que nadie, pedimos que se nos trate de forma justa”, subrayando que la insularidad condiciona tanto la dimensión productiva como los costes. Por su parte, Quintero ha advertido de los sobrecostes derivados de la lejanía y la fragmentación territorial, insistiendo en la necesidad de que Europa adapte sus instrumentos de apoyo.
Un modelo propio basado en proximidad y sostenibilidad
Durante la jornada de trabajo, ambas delegaciones han analizado en Mallorca las particularidades del sector agrario y pesquero, destacando el modelo balear basado en la calidad, la proximidad y el valor añadido.
La visita ha incluido la lonja de Palma, donde se ha puesto en valor el sistema de comercialización en origen y el papel de la Organización de Productores Mallorcamar, así como la importancia de los canales cortos de distribución, especialmente vinculados a la restauración local.
También se ha destacado el modelo de cogestión pesquera de Baleares, en el que participa más del 70 % de la flota profesional, considerado pionero por integrar a sector, administración y comunidad científica en la toma de decisiones.
Cooperativas y producto local, claves del sector
La agenda ha continuado con visitas al mercado de Pere Garau y a la cooperativa Camp Mallorquí, donde se ha puesto de relieve el papel de las cooperativas en la vertebración del sector agrario y en la transformación y comercialización del producto local.
Además, se han abordado retos como la gestión del agua en un contexto de escasez hídrica y el impulso de productos con valor añadido como la almendra o la algarroba.
La jornada concluirá en Terracor, en Petra, un modelo que combina producción, distribución y experiencia, reforzando el vínculo entre el sector primario, el territorio y el consumidor.
Con esta iniciativa conjunta, Baleares y Canarias buscan que la Unión Europea reconozca las singularidades de los territorios insulares y adapte sus políticas para garantizar la viabilidad de su sector primario en un contexto cada vez más exigente.



