El Ajuntament impulsa la iniciativa ‘Lo que compras falso lo pagamos entre todos’ con el apoyo del sector comercial, hotelero y de la restauración
Palma, 17 de abril de 2026. El Ajuntament de Palma ha presentado el relanzamiento de la campaña ‘Lo que compras falso lo pagamos entre todos’, una iniciativa dirigida a concienciar sobre el impacto de la venta ambulante ilegal y reforzar el apoyo a los negocios de proximidad en la ciudad.
La campaña se desarrolla en colaboración con entidades como Afedeco y Pimeco, y cuenta además con la implicación del sector hotelero y de la restauración, que se suman como agentes clave en la difusión del mensaje.
Concienciación en cuatro idiomas y amplia difusión
La iniciativa ha sido diseñada en catalán, castellano, inglés y alemán, con el objetivo de llegar tanto a residentes como a visitantes. Hasta el momento se han impreso 6.000 trípticos informativos que se distribuirán en asociaciones comerciales, puntos de información turística, Palma 365 y otros espacios estratégicos de la ciudad.
La regidora de Comerç, Restauració i Autònoms, Lupe Ferrer, ha destacado que el comercio local es “una pieza esencial de la ciudad”, subrayando su papel en la economía, la generación de empleo y la identidad urbana.
Más control y nuevas herramientas legales
Desde el área de Seguridad Ciudadana, el teniente de alcalde Llorenç Bauzá ha puesto en valor las actuaciones llevadas a cabo para combatir esta problemática, señalando que la entrada en vigor de la Ordenanza Cívica ha permitido dotar al consistorio de más herramientas jurídicas.
Durante 2025, en plena temporada alta, se levantaron cerca de 1.300 actas relacionadas con la venta ambulante ilegal, a las que se suman 31 actas por la compra de estos productos, una medida que amplía el control también a la demanda.
Una estrategia basada en la prevención
El Ajuntament insiste en que el objetivo no es solo sancionar, sino avanzar hacia un modelo de actuación más preventivo, que permita anticiparse a estas conductas y proteger el tejido comercial de la ciudad.
Con esta campaña, Palma refuerza su compromiso con el comercio de proximidad y con un modelo económico basado en la legalidad, la sostenibilidad y la calidad de la oferta local.



