La convocatoria financiada con el Impuesto de Turismo Sostenible permitirá transformar plazas, escuelas y espacios públicos de todas las islas en entornos más frescos, sombreados y adaptados al cambio climático.
Palma, 5 de junio de 2026. La Conselleria de Empresa, Autónomos y Energía impulsará la creación de trece nuevos refugios climáticos en las Illes Balears gracias a una convocatoria de ayudas dotada con dos millones de euros procedentes del Impuesto de Turismo Sostenible (ITS). La iniciativa tiene como objetivo adaptar los espacios públicos a los efectos del cambio climático y proteger a la población frente a los episodios de calor extremo cada vez más frecuentes.
La convocatoria ha despertado un notable interés entre los municipios baleares, que han presentado un total de 24 proyectos destinados a incrementar las zonas de sombra, incorporar vegetación, renaturalizar espacios urbanos y mejorar el confort térmico de plazas, calles, parques y equipamientos públicos.
Tras un proceso de evaluación técnica y científica, se ha propuesto financiar actuaciones promovidas por los ayuntamientos de Llubí, Sóller, Sa Pobla, Lloret de Vistalegre, Calvià, Esporles, Inca, Costitx, Puigpunyent, Sineu, Estellencs y Alaró, además del Consell Insular de Formentera.
Más sombra y espacios más habitables
Entre las iniciativas seleccionadas destacan el Plan de Refugios Climáticos de Llubí, que contempla la creación de un refugio piloto en la zona deportiva municipal, el proyecto “Sóller Resilient”, orientado a desplegar una red de refugios climáticos por todo el municipio, y la propuesta del Consell de Formentera, que desarrollará una red insular adaptada a las particularidades de la isla.
También se financiarán actuaciones destinadas a proteger especialmente a la población infantil y a los colectivos más vulnerables. Es el caso de los proyectos de Sa Pobla, Costitx y Sineu, que incorporarán nuevas zonas de sombra y mejoras de confort climático en entornos escolares y espacios comunitarios.
Asimismo, varios municipios impulsarán proyectos de renaturalización urbana para reducir el efecto isla de calor. Entre ellos destaca el futuro corredor verde previsto en Peguera, promovido por el Ayuntamiento de Calvià, así como las actuaciones planteadas en Esporles, Inca y Alaró, que transformarán plazas y espacios públicos para hacerlos más habitables durante los meses de verano.
Adaptarse al cambio climático
El conseller de Empresa, Autónomos y Energía, Alejandro Sáenz de San Pedro, ha destacado que estas actuaciones permitirán mejorar la calidad de vida de la ciudadanía al tiempo que refuerzan la capacidad de adaptación de los municipios ante el cambio climático.
“Adaptarnos al cambio climático significa también mejorar el día a día de las personas, haciendo nuestros pueblos y ciudades más confortables, saludables y preparados ante las altas temperaturas”, ha señalado el conseller, quien ha valorado la implicación de los ayuntamientos en la presentación de proyectos con impacto directo sobre la vida cotidiana de los vecinos.
La iniciativa forma parte de la estrategia autonómica para avanzar hacia municipios más resilientes, sostenibles y preparados para afrontar fenómenos climáticos cada vez más intensos, consolidando la adaptación climática como uno de los principales retos de futuro en las Illes Balears.



