El Govern ha destinado 1,3 millones de euros del Impuesto de Turismo Sostenible a actuaciones forestales en Mallorca, Menorca e Ibiza para reducir la vegetación combustible y mejorar la resistencia de los bosques frente a sequías, plagas e incendios.
Palma, 8 de octubre de 2026. Un total de 160,85 hectáreas de superficie forestal de Mallorca, Menorca e Ibiza han sido objeto de diferentes actuaciones destinadas a mejorar la adaptación de los bosques al cambio climático y reducir el riesgo de propagación de incendios forestales.
Los trabajos forman parte del proyecto «Adaptación experimental al cambio climático de los hábitats de las Islas Baleares», financiado con 1,3 millones de euros procedentes del Impuesto de Turismo Sostenible (ITS).
La iniciativa comenzó en diciembre de 2024 y finalizó en marzo de 2026. Aunque inicialmente estaba previsto intervenir sobre 125 hectáreas, finalmente se ha alcanzado una superficie de 160,85 hectáreas, superando la previsión inicial.
Por islas, Ibiza concentra la mayor superficie tratada, con 92,75 hectáreas, seguida de Mallorca, con 34,08 hectáreas, y Menorca, con 34,02 hectáreas.
Las intervenciones se han centrado en reducir la acumulación de vegetación combustible, disminuir la competencia entre árboles y crear discontinuidades forestales que dificulten la propagación del fuego en caso de incendio.
El conseller de Agricultura, Pesca y Medio Natural, Joan Simonet, ha destacado que estas actuaciones permiten mejorar la capacidad de respuesta de los bosques ante los efectos del cambio climático y reforzar las medidas de prevención.
«El objetivo es tener masas forestales más resistentes a sequías, plagas e incendios y reducir la vulnerabilidad del territorio», ha señalado.
Trabajos forestales adaptados a cada territorio
Las actuaciones se han diseñado teniendo en cuenta las características de cada zona, especialmente en aquellos espacios considerados prioritarios dentro de la planificación de prevención de incendios.
En Mallorca, uno de los ámbitos de intervención ha sido el entorno del Coll de sa Gramola, en el municipio de Andratx. En esta zona se ha utilizado maquinaria forestal especializada para realizar trabajos mecanizados de desbroce en superficies de bosque regenerado, adaptando las operaciones a las dificultades de acceso y a las características del terreno.
En Ibiza, los trabajos se han concentrado especialmente en áreas que anteriormente sufrieron incendios forestales, como Benirràs y Morna.
En estos espacios se han realizado tratamientos de aclareo de los pinares regenerados de forma natural. El objetivo es reducir la densidad de árboles, favorecer su desarrollo y disminuir la cantidad de vegetación que podría alimentar un nuevo incendio.
Las actuaciones también han incluido la apertura y el mantenimiento de franjas de prevención, así como tratamientos silvícolas destinados a mejorar el estado de las masas forestales.
Bosques más resistentes a sequías, plagas e incendios
La directora general de Medio Natural y Gestión Forestal, Anna Torres, ha explicado que la reducción de combustible vegetal y la creación de discontinuidades permiten dificultar la propagación de los incendios.
«Con estas obras reducimos la carga de combustible vegetal y generamos discontinuidades que dificultan la propagación del fuego», ha señalado.
Además de la prevención de incendios, el proyecto busca favorecer el desarrollo de los árboles y mejorar la capacidad de los bosques para afrontar episodios de sequía, plagas y otros impactos asociados al cambio climático.
Otro de sus objetivos es potenciar la función de las masas forestales como sumideros de carbono, favoreciendo su capacidad de captación de CO₂.
Las actuaciones se enmarcan en los objetivos del Plan Anual de Defensa contra Incendios Forestales de las Illes Balears, que contempla medidas para reducir la vulnerabilidad del territorio frente a los grandes incendios y preservar las funciones ambientales de los ecosistemas forestales.



