El Consistorio da por finalizados los trabajos de aseguramiento del recinto tras el desalojo judicial y avanza en el proyecto para transformar el edificio en una residencia profesional con 139 viviendas dotacionales.
Palma, 26 de junio de 2026. El Ajuntament de Palma ha concluido los trabajos de aseguramiento de la antigua cárcel de Palma con la instalación de una puerta de hierro en el acceso principal del recinto, una actuación destinada a impedir nuevas ocupaciones tras el desalojo ejecutado el pasado 10 de junio.
La intervención forma parte del conjunto de medidas adoptadas por el Consistorio para proteger este inmueble municipal después de recuperar su posesión en cumplimiento de una resolución judicial.
Trabajos de adecuación y seguridad
Además de la colocación de la nueva puerta, durante los últimos días se han llevado a cabo diversas actuaciones de acondicionamiento del entorno.
Entre ellas figuran el pintado integral del muro perimetral, la limpieza y poda del parque colindante, el acondicionamiento general de la zona y el tapiado de los distintos accesos al edificio por parte del área de Infraestructuras.
El objetivo de estas actuaciones es reforzar la seguridad del recinto y evitar que vuelva a ser ocupado de forma ilegal.
Fin a más de diez años de ocupación
Con esta actuación, el Ajuntament da por finalizada una ocupación que se había prolongado durante más de una década y que, según el Consistorio, había generado problemas de convivencia tanto para los vecinos de la zona como para la comunidad educativa del centro escolar situado en las inmediaciones.
El proceso de recuperación del inmueble comenzó tras los informes elaborados por la Policía Local, el Servicio contra Incendios y Salvamento y los servicios sanitarios, que alertaban del elevado riesgo existente en el edificio.
Los informes advertían de las deficientes condiciones de habitabilidad, el riesgo de incendio y las dificultades de evacuación, circunstancias que suponían un peligro para las personas que permanecían en el interior.
La resolución judicial respaldó la actuación municipal al considerar acreditadas la necesidad, la proporcionalidad y la urgencia del desalojo.
Un futuro como residencia profesional
El desalojo permitió recuperar este inmueble de titularidad municipal, donde el Ajuntament proyecta desarrollar un nuevo equipamiento residencial.
El Consistorio ya ha aprobado el anteproyecto para transformar la antigua prisión en una residencia profesional que contará con 139 viviendas dotacionales.
Estas viviendas estarán destinadas a colectivos profesionales que desarrollen su actividad en Palma, dentro de una actuación con la que el Ayuntamiento pretende dar un nuevo uso a un espacio que llevaba años sin una función pública efectiva.
Con el cierre definitivo del recinto y la aprobación del anteproyecto, el Ajuntament avanza en la reconversión de la antigua cárcel en un nuevo equipamiento residencial destinado a responder a las necesidades de vivienda vinculadas al ejercicio profesional en la ciudad.



