El Art is Life de Carolina Adán

A la vez que se abre una flor, un pincel de cerdas aladas ilumina el rostro de un perfil oscuro, que ha ido retomando el paso lento a través de los ojos profundos de Carolina. Una esfera colorida y blanda se abraza a su lado, te absorbe, te reclama. Te transporta indisoluble, caricias de su pelo dorado, ahora convertido en lienzo de plata. Amor es quien se queda a tu lado. Arte que a veces se expende por las sienes. A parte de ti, no hay nada, arte.

Después de iniciar una carrera artística sólida pero meteórica, auspiciada por el grandísimo pintor español Antonio López, su mirada sigue firme, creyente en la tendencia más figurativa «estando muy influenciada por los planteamientos expresionistas de vanguardia«. Después de un suplicio ilógico por la prepotencia indigna de personas de su entorno decidió, «gracias a eso» estudiar Bellas Artes en la Universidad Complutense de Madrid. En las clases magistrales de Antonio era la más joven con 18 años frente a la mayoría que superaba la cincuentena. Allí le dije que no podría enseñarle nada sobre técnica porque ya la poseía y le invitó que fuera más allá, «que no me acomodara en lo que sabía hacer».

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«Lo que me dijo Antonio López me sirvió para estudiar Bellas Artes ya que en la carrera aprendes diferentes disciplinas, como la fotografía, el teatro. Te abre muchos campos a la hora de enfrentarte a un cuadro, enfrentarte a una pared o a cualquier tipo de soporte«. Sus referentes más destacables son Malcolm T. Liepke, Egon Schiele, Klimt, o Velázquez entre otros. Sus influencias van desde el universo pop, la mitología femenina, el mundo del mar o su querida Mallorca. «Pero sin duda, su mayor influencia son las personas que la rodean. Su pasión en la pintura siempre ha sido conseguir plasmar la imagen que la persona proyecta sin pretenderlo. Retratos con alma que capturan un instante y un sentimiento«.

Sobre el proceso que desarrolla en sus obras, destaca por encima de todo el proceso creativo, «porque es el proceso creativo lo que me lleva a la finalidad del cuadro. Porque muchas veces si se me ha caído un bote de pintura en el cuadro, en vez de ponerte de mala leche, hago que forme parte del proceso final. Juego con la espontaneidad del proceso«.

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Le queremos preguntar por una de sus facetas más reconocidas, el Arte en Vivo. Nos explica que «yo me voy a la calle, hay uno o varios espectadores y se ve desde que encajo el cuadro. Encajarlo es hacer las líneas iniciales , marcando el dibujo. Ves el proceso y el final del cuadro, en cuestión de 1 hora u hora y media«. La reacción del público es inevitablemente de asombro, pues Carolina domina la técnica de forma magistral. «Es sorprendente porque claro, ya no hablo de si es bonito o no, hablo de que ven nacer algo de la nada. A la gente le gusta por eso«.

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Cuando habla de sus padres se le ilumina la cara, «les quiero muchísimo«, y son un referente en cuanto a su devenir. «Yo venía de una situación bastante complicada con mi juventud, eso hizo que quisieran ayudarme. Mi padre quería que estudiara arquitectura y en el momento que le dije a mi madre que quería estudiar Bellas Artes, me dijo que se estudiaba lo que uno quisiera«.

Todo el producto de su marca Art is Life se vende en la céntrica tienda La Osadía Shop en la plaza del Peix del Formatge. «Desde el principio pensamos que era para todos los públicos. Es decir, no porque viniera el extranjero teníamos que subir los precios. Estamos llevando muy bien las ventas. Porque no es solo el turista el que viene, también la gente local, que tenemos derecho tanto al arte como al pan«.

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No es la primera vez que oímos que entre algunos artistas hay un malestar por la especulación que existe entre los galerista o coleccionistas de arte. A Carolina le han llegado a decir que no le compran su obra porque es barata. Hasta donde llega la insensatez. El arte debe estar al alcance de todos y nuestra educación estética a la altura de los tiempos moderno que vivimos.

Cuando nos referimos a la necesidad de estar en la red y compartir el trabajo o reflexiones en las redes sociales entonamos un «Oh my God!!». «No puedo con ellas, me superan. Tengo que dedicarle un tiempo que no sé qué escribir, siempre nos cambian cosas. Ya me pierdo. Las redes sociales son súper agradecidas. Forman parte de algo que no se me da bien«.

Le encanta pasear y perderse por el centro de Palma, así que si la queréis observar, en cualquier rincón estará con los pinceles en alto decorando la ciudad.

http://carolinaadancaro.es/

FOTOS:

https://www.ricardbonnin.com/