La organización ecologista considera que el cierre definitivo de los últimos grupos de carbón de la central de Es Murterar demuestra que Mallorca puede mantener su suministro eléctrico sin la nueva interconexión prevista. El GOB reclama paralizar el proyecto del segundo cable y apostar por un despliegue planificado de energías renovables.
Palma, 31 de octubre de 2026. El Grup Balear d’Ornitologia i Defensa de la Naturalesa (GOB) ha valorado positivamente el anuncio del Govern de les Illes Balears sobre el cierre definitivo de los grupos 3 y 4 de la central térmica de Es Murterar, en Alcúdia, los últimos grupos de generación eléctrica mediante carbón en Mallorca.
La entidad ecologista considera que esta decisión supone un avance en la reducción de la dependencia de los combustibles fósiles, pero también sostiene que refuerza su oposición a la construcción del segundo cable eléctrico de interconexión con la Península.
Según el GOB, el hecho de que los dos grupos de carbón llevaran un periodo prolongado sin funcionar de manera habitual demuestra que la isla ha podido mantener su suministro eléctrico sin recurrir a estas instalaciones.
El GOB cuestiona la justificación del segundo cable
La organización recuerda que los grupos 3 y 4 de Es Murterar permanecían fuera de servicio y se mantenían disponibles como respaldo ante posibles averías o interrupciones del suministro eléctrico.
A partir de esta situación, el GOB sostiene que el cierre definitivo de ambas unidades pone en cuestión los argumentos utilizados para justificar la necesidad de una segunda interconexión eléctrica.
La entidad considera que no se ha acreditado suficientemente la urgencia de ejecutar esta infraestructura y defiende que el funcionamiento del sistema eléctrico durante los últimos años debería tenerse en cuenta antes de continuar con el proyecto.
Se trata de una valoración de la organización ecologista sobre las necesidades energéticas de Mallorca, que contrasta con la planificación de nuevas infraestructuras de interconexión.
Las obras de conexión podrían prolongarse durante varios años
Otro de los argumentos expuestos por el GOB está relacionado con las infraestructuras necesarias para la entrada de electricidad procedente del segundo cable.
Según la entidad, el estudio de impacto ambiental del proyecto ya contemplaba que la energía de la nueva interconexión no podría utilizar los conductos existentes que llegan a Es Murterar.
Por este motivo, sería necesario habilitar una nueva entrada mediante obras que, de acuerdo con la organización, podrían prolongarse durante dos o tres años.
El GOB interpreta que, durante ese periodo, Mallorca continuaría funcionando sin disponer de la energía aportada por el segundo cable, lo que, a su juicio, cuestiona su carácter urgente.
La entidad concluye que la necesidad de construir la nueva interconexión no ha quedado suficientemente justificada.
Una apuesta por las energías renovables
Más allá de su oposición al proyecto, el GOB reclama que la planificación energética de Baleares priorice el desarrollo de fuentes renovables.
La organización defiende un despliegue decidido y planificado de energías limpias, con el objetivo de avanzar hacia un sistema eléctrico menos dependiente de los combustibles fósiles.
En este sentido, considera que todavía existe margen para revisar el proyecto del segundo cable y orientar las inversiones hacia un modelo energético basado en la generación renovable.
Para el GOB, el cierre de los grupos de carbón de Es Murterar debería aprovecharse como una oportunidad para replantear las prioridades de la transición energética en Mallorca.
El futuro del sistema eléctrico de Mallorca
El cierre definitivo de los grupos 3 y 4 de Es Murterar marca el final de la generación eléctrica con carbón en Mallorca, aunque la central mantiene otras instalaciones de producción energética.
La decisión ha sido recibida favorablemente por el GOB, que interpreta este paso como un argumento adicional para defender un cambio en la planificación de las infraestructuras eléctricas de la isla.
No obstante, el cierre de los grupos de carbón no demuestra por sí solo que una segunda interconexión sea innecesaria, ya que su utilidad también puede depender de factores como la seguridad del suministro, la demanda futura y la integración de energías renovables.
La posición expresada por el GOB reabre así el debate sobre cómo debe desarrollarse la transición energética de Mallorca y qué papel deben desempeñar las interconexiones eléctricas y la generación renovable en el futuro sistema energético de Baleares.



