El tanque de tormentas y el colector que evitarán el cierre de playas ya están en funcionamiento

El tanque de tormentas y el colector que evitarán el cierre de playas ya están en funcionamiento

Esta mañana el alcalde de Palma, José Hila, y la presidenta del Gobierno de las Islas Baleares, Francina Armengol, acompañadas del presidente de EMAYA, Ramon Perpiñán, el Consejero de Medio Ambiente, Miquel Mir, técnicos de EMAYA y otros invitados, han visitado el tanque de tormentas y el colector interceptor, que evitarán en un 90 por ciento el cierre de las playas de Can Pere Antoni y Ciutat Jardí. Ambas instalaciones ya están operativas después de un período de pruebas y de ejecutarse todas las conexiones, por tanto, ya recogen aguas pluviales y residuales. Ahora se hará seguimiento para realizar los últimos ajustes.

La transformación de Palma hacia una ciudad mejor está en marcha. Estamos haciendo obras grandes y pequeñas en los barrios y otros invisibles, que son igual de importantes como la de hoy. Somos un gobierno serio que piensa en la ciudad y el interés general», ha dicho el alcalde. El alcalde ha remarcado que «con el tanque y el colector «cuidamos de la calidad del agua de toda la bahía de Palma, algo que supone cuidar, también, del medio ambiente. Solucionamos los problemas mientras construimos la Palma del futuro», ha dicho Hila.

Durante la inauguración, la presidenta ha defendido «una obra absolutamente necesaria que durante años no se hizo porque no se afrontó la realidad que tenemos», pero que «no podía esperar más y que se ha hecho gracias a la capacidad de entendido y el empuje de las instituciones». Francina Armengol ha recordado que «empezamos a gobernar en 2015 y pensamos que era básico plantear cómo queríamos mejorar todo el ciclo del agua en términos muy amplios», por lo que se impulsó un pacto por el agua entre todas las instituciones.
La presidenta del Gobierno ha reivindicado que a partir de la llegada del pacto de izquierdas al Ejecutivo se decidiera «cambiar la normativa para que el canon de saneamiento se destinara íntegramente a inversiones del ciclo del agua, algo que hasta entonces no sucedía».

Pruebas

El proyecto conjunto de colector interceptor, depósito de laminación y estación de impulsión supone dotar a Palma de unas infraestructuras destinadas a recoger, conducir y almacenar aguas residuales y pluviales para depurarlas y evitar derrames en la bahía de Palma en casos de lluvias. La última fase de las obras ha sido la conexión del colector interceptor con otros colectores secundarios que conducen al agua: los colectores del Portitxol, de Aragó y de la zona norte (polígono de Son Castelló).

En los últimos episodios de lluvias de estas semanas, el tanque y el colector han recogido ya aguas pluviales y residuales, evitando así su salida al mar. Ahora sólo queda realizar un seguimiento de los primeros meses de funcionamiento para realizar los ajustes necesarios en los mecanismos de esta infraestructura.

Las obras del tanque de tormentas y el colector interceptor han tenido un presupuesto global de 27 millones de euros aportados por la Consejería de Medio Ambiente y Territorio del Gobierno de las Islas Baleares a través del canon de saneamiento. Una vez realizados estos proyectos se podrán reducir en un 90 por ciento los vertidos de la cuenca del Baluarte del Príncipe que afectan a las playas de Can Pere Antoni y Ciutat Jardí, poniendo fin a la mayoría de los cierres de estas playas.

Colector

El colector es una gran tubería de 2 m de diámetro y 3 km de recorrido, entre las avenidas de Palma (intersección entre la Avenida de Gabriel Alomar y la calle Ricardo Ortega) y el tanque. Este colector está conectado con otras conducciones secundarias y recoge las aguas residuales y pluviales de esta zona del levante de Palma.

Llega a la zona donde está ubicado el tanque y la depuradora a través de una estación de impulsión y una gran arqueta de válvulas, se deriva el agua hacia el tanque o hacia la depuradora según sea la situación.

Tanque tormentas

El tanque de tormentas tiene una capacidad de 50.000 m³. Sus dimensiones son 101,5 x 80,5 metros y 7,4 metros de altura, aproximadamente 4 excavados y 3 sobre el terreno. Aquí se recoge el agua en episodios de lluvias para posteriormente ir derivando hacia la depuradora para su tratamiento.

Estas infraestructuras se complementarán con la nueva depuradora, que se construirá en terrenos adyacentes. El incremento de la capacidad de tratamiento de la nueva EDAR terminará definitivamente con los problemas de saneamiento de Palma.

El tanque cumple además una función fundamental de reducción de la contaminación porque recoge los contaminantes que arrastran las lluvias. Estos contaminantes se decantan en el fondo del tanque y no salen al mar, contribuyendo de forma muy importante a la mejora de la calidad de las aguas de la bahía de Palma.

Obras

Cabe recordar que la ejecución de este importante proyecto se inició en 2019. Durante 2020, cuando estalló la pandemia de la COVID-19, a pesar de no detenerse la obra, se produjeron problemas de falta de mano de obra y ralentización de los servicios externos ocasionados por las múltiples bajas laborales.

Asimismo, en los últimos meses se sufrieron problemas derivados del desabastecimiento en la cadena de suministros por la falta de materias primas y las dificultades en la logística internacional. Esto ha ralentizado los procesos de aprovisionamiento y retraso en los plazos de fabricación, transporte y entrega de los equipos electromecánicos. Finalmente, la obra finalizó en el mes de octubre y durante las últimas semanas se ha superado el período de pruebas, para entrar ahora ya en funcionamiento regular.