El informe de Evolución Económica confirma la desaceleración iniciada en 2025, aunque Baleares mantiene un crecimiento superior al de la Unión Europea y un mercado laboral con cifras récord de empleo.
Palma, 26 de junio de 2026. La economía de las Illes Balears creció un 2,7 % durante el primer trimestre de 2026, dos décimas menos que en el cierre de 2025 (2,9 %), consolidando la desaceleración que comenzó el pasado año, según recoge el último informe de Evolución Económica elaborado por la Confederación de Asociaciones Empresariales de Baleares (CAEB).
A pesar de esta moderación, el archipiélago mantiene un ritmo de crecimiento similar al de la media española y muy por encima del registrado por la Unión Europea, en un contexto internacional marcado por la incertidumbre geopolítica y el impacto del conflicto en Oriente Medio.
Mallorca lidera el crecimiento
Por islas, Mallorca volvió a encabezar la evolución económica con un crecimiento del 2,8 %, seguida por Ibiza y Formentera, con un 2,7 %, mientras que Menorca mantuvo estable su ritmo de crecimiento también en el 2,7 %.
El informe destaca que todas las islas continúan mostrando un comportamiento sólido, aunque con una pérdida progresiva de dinamismo respecto a los trimestres anteriores.
Récord de empleo y descenso del paro
Uno de los principales indicadores positivos continúa siendo el mercado laboral.
Durante el primer trimestre del año, la afiliación a la Seguridad Social aumentó un 3,4 %, superando nuevamente la barrera del medio millón de trabajadores, con un total de 523.115 afiliados, el mejor dato registrado para este periodo del año.
Al mismo tiempo, la tasa de desempleo descendió hasta el 5 %, menos de la mitad de la media nacional, situada en el 10,1 %.
La inflación vuelve a presionar a las familias
La CAEB advierte, sin embargo, del repunte de la inflación como consecuencia de las tensiones energéticas derivadas del conflicto en Oriente Medio.
Tras situarse en el 2,2 % y el 2,4 % durante los primeros meses del año, los precios alcanzaron el 3,6 % en marzo, impulsados principalmente por el encarecimiento de los combustibles, aunque también se observaron incrementos significativos en los servicios, especialmente en hostelería y restauración.
En mayo, la inflación en Baleares se mantenía todavía en el 3,4 %, afectando al poder adquisitivo de las familias.
La construcción impulsa la actividad
Desde el punto de vista productivo, el sector de la construcción continúa siendo el principal motor del crecimiento económico, con un avance del 4,5 %, impulsado por el incremento tanto de los proyectos visados como de las obras finalizadas.
En cambio, los servicios redujeron ligeramente su crecimiento hasta el 2,7 %, mientras que la industria descendió al 1 %, una evolución que la organización empresarial considera que requiere atención estructural.
La inversión gana protagonismo
El informe destaca también el papel de la inversión, que creció un 4,3 % durante el primer trimestre y encadena tres trimestres consecutivos de aceleración, impulsada principalmente por la actividad constructora.
En paralelo, el consumo privado continuó moderándose hasta el 2,8 %, reflejando una mayor prudencia de las familias ante la pérdida de capacidad adquisitiva provocada por el aumento del coste de la vida.
Más productividad para afrontar el futuro
La presidenta de la CAEB, Carmen Planas, considera que la economía balear ha demostrado capacidad para adaptarse a un contexto internacional complejo, aunque advierte de la necesidad de dar un paso más para mantener su competitividad.
Según ha señalado, el crecimiento futuro deberá apoyarse en una mayor inversión capaz de atraer talento, tecnología y recursos que permitan reforzar el tejido productivo. En este sentido, defiende que la transición verde y la digitalización representan dos herramientas fundamentales para mejorar la productividad, aumentar la resiliencia de las empresas y generar mayor valor añadido para la economía balear.



