El colectivo denuncia que el nuevo plan aeroportuario DORA III agravará la presión sobre el mercado inmobiliario y reclama limitar vuelos y nuevas rutas.
Palma, 25 de marzo de 2026. La Plataforma contra la ampliación del aeropuerto ha expresado su preocupación por las políticas aeroportuarias impulsadas por AENA, advirtiendo de que las futuras ampliaciones previstas en el plan DORA III (2027-2031) podrían intensificar la crisis de vivienda y el proceso de turistificación en las Illes Balears.
El colectivo considera que las inversiones previstas, que superan los 1.000 millones de euros en el conjunto del archipiélago, tienen como principal objetivo aumentar la capacidad y el tráfico aéreo. En el caso del aeropuerto de Palma, se prevé alcanzar los 36 millones de pasajeros en 2031, lo que supondría un incremento respecto a los niveles actuales.
Más turismo, más presión sobre la vivienda
Desde la plataforma se vincula directamente el aumento de rutas aéreas con el incremento de la demanda inmobiliaria por parte de compradores internacionales. Según denuncian, la apertura de nuevas conexiones desde 2022 —con destinos como Zúrich, Dubái, Montreal o Washington— ha favorecido la entrada de capital extranjero en el mercado de la vivienda, elevando los precios y dificultando el acceso para la población local.
El colectivo señala además el crecimiento de grandes inmobiliarias internacionales en las islas y el aumento de la compra de segundas residencias y viviendas destinadas al alquiler vacacional como factores que agravan la situación.
Críticas a la gestión aeroportuaria
La plataforma también critica la negativa a establecer una cogestión del aeropuerto y a fijar un límite de vuelos, así como las políticas que favorecen el crecimiento del tráfico aéreo mediante tarifas competitivas. A su juicio, estas medidas contradicen los objetivos de sostenibilidad ambiental y social.
Propuestas para frenar el impacto
Ante este escenario, el colectivo plantea una serie de medidas para reducir la presión sobre el territorio, entre ellas limitar el número de vuelos y pasajeros, evitar la apertura de nuevas rutas, eliminar los vuelos nocturnos y restringir el uso de jets privados.
Asimismo, defienden la necesidad de replantear el modelo turístico y avanzar hacia una gestión más equilibrada del litoral y del territorio, que tenga en cuenta el derecho a la vivienda y la calidad de vida de la población residente.
Con estas reivindicaciones, la plataforma busca abrir el debate sobre el futuro del modelo aeroportuario y su impacto directo en la realidad social y económica de Baleares.




