El Consell de Mallorca despliega banderolas conmemorativas en toda la Serra y programa más de una treintena de actividades culturales, patrimoniales y gastronómicas para conmemorar el aniversario de la declaración de la UNESCO.
Palma, 24 de junio de 2026. El Consell de Mallorca ha iniciado los actos de celebración del 15º aniversario de la declaración de la Serra de Tramuntana como Patrimonio Mundial de la UNESCO con la instalación de banderolas conmemorativas en distintos edificios institucionales y municipios de la isla.
Las banderolas ya pueden verse en el Palau del Consell, el Centre Cultural la Misericòrdia y el edificio de General Riera, y durante los próximos días llegarán también a los veinte municipios que forman parte del territorio declarado Patrimonio Mundial.
La iniciativa forma parte de la campaña «Una pincelada a la memoria. 15 años, Patrimonio Mundial», una propuesta que pretende rendir homenaje a todas las generaciones que han contribuido a modelar el paisaje cultural de la Serra de Tramuntana a lo largo de los siglos.
Un paisaje construido por generaciones
La campaña utiliza la metáfora de una gran obra pictórica para explicar la evolución de la Serra. Igual que un cuadro se compone de miles de pinceladas, este territorio es el resultado del trabajo acumulado de agricultores, ganaderos, artesanos y vecinos que han transformado y conservado el paisaje durante generaciones.
Con esta idea como hilo conductor, el Consell ha preparado una programación especial que incluye más de treinta actividades culturales, musicales, divulgativas y gastronómicas repartidas entre los meses de junio y julio.
Una semana dedicada a la Serra
Los actos principales se concentrarán en torno al 29 de junio, fecha en la que la UNESCO reconoció oficialmente la Serra de Tramuntana como Patrimonio Mundial en la categoría de paisaje cultural.
Ese mismo día se inaugurará en el Centre Cultural la Misericòrdia la exposición «La Serra de Tramuntana, antes y después», una muestra de refotografía que compara imágenes históricas recopiladas por el archiduque Luis Salvador a finales del siglo XIX con fotografías actuales de los mismos lugares.
La exposición permitirá observar la evolución del paisaje durante más de cien años y reflexionar sobre los cambios y la conservación de uno de los espacios más emblemáticos de Mallorca.
Debates, literatura y memoria popular
La programación continuará el 30 de junio en Selva con la mesa redonda «¿Qué supone ser Patrimonio Mundial?», en la que participarán especialistas vinculados al patrimonio y al proceso que culminó con el reconocimiento de la UNESCO.
Un día después, el 1 de julio, se presentará el libro «La Serra encantada», una recopilación de rondallas de Antoni Maria Alcover ambientadas en la Serra de Tramuntana y que recuperan parte del rico patrimonio oral y cultural asociado a este territorio.
Un homenaje en los jardines de Alfàbia
Uno de los actos centrales de la conmemoración tendrá lugar el 2 de julio en los históricos jardines de Alfàbia, donde se celebrará el acto institucional «Una pincelada a la memoria. 15 años, Patrimonio Mundial».
La velada combinará actuaciones musicales, reconocimientos y diferentes sorpresas para rendir homenaje a las personas que han contribuido a preservar y transmitir los valores culturales, históricos y paisajísticos de la Serra.
Gastronomía y producto local en Mancor de la Vall
La programación culminará el 4 de julio con la celebración de la primera edición de GastroSerra, una feria dedicada íntegramente a los productos con el distintivo Serra de Tramuntana.
El evento se celebrará en Mancor de la Vall y reunirá a productores, agricultores y elaboradores que mostrarán sus productos mediante degustaciones, demostraciones, visitas guiadas y actividades divulgativas.
La jornada incluirá además propuestas para toda la familia, actuaciones musicales, concursos y experiencias gastronómicas que pondrán en valor la estrecha relación existente entre el paisaje cultural de la Serra y quienes trabajan diariamente para conservarlo.
Quince años de reconocimiento internacional
La declaración de la Serra de Tramuntana como Patrimonio Mundial en 2011 supuso el reconocimiento internacional de un paisaje único, fruto de la interacción entre el ser humano y la naturaleza durante siglos.
Quince años después, el Consell de Mallorca quiere aprovechar esta efeméride para recordar que la conservación de este patrimonio no solo depende de las instituciones, sino también de las personas que continúan viviendo, trabajando y cuidando este territorio que constituye uno de los principales símbolos de Mallorca.



