El Consell inicia la protección de esta técnica artesanal histórica para garantizar su continuidad frente a las imitaciones industriales
Palma, 20 de abril de 2026. El Consell de Mallorca ha declarado la técnica tradicional de producción de la tela de lenguas como Bien de Interés Cultural Inmaterial (BICIM), un paso clave para proteger y preservar uno de los elementos más emblemáticos del patrimonio cultural mallorquín.
La decisión ha sido adoptada por el Consejo Asesor de Patrimonio Cultural Inmaterial y deberá ser ratificada de forma definitiva por el pleno de la institución insular.
Un símbolo de identidad con siglos de historia
La tela de lenguas, elaborada mediante la técnica ikat —que consiste en teñir los hilos antes de tejerlos—, está documentada en Mallorca desde el siglo XVIII. Se trata de un proceso completamente artesanal que incluye fases como el teñido con reservas, el urdido y el tejido, y que requiere un alto nivel de conocimiento transmitido de generación en generación.
El presidente del Consell, Llorenç Galmés, ha destacado que esta declaración supone “un reconocimiento a uno de los elementos más emblemáticos de nuestra cultura y al trabajo de los artesanos que han mantenido vivo este oficio durante generaciones”.
Por su parte, la vicepresidenta y consellera de Cultura y Patrimonio, Antònia Roca, ha subrayado que la tela de lenguas “es un símbolo compartido por toda la sociedad mallorquina, presente en la vida cotidiana, la decoración y la moda”.
Artesanía viva y adaptada al presente
Actualmente, esta tradición se mantiene gracias a talleres familiares como Teixits Vicens, Teixits Riera y Artesania Tèxtil Bujosa, que conservan los procesos tradicionales al tiempo que adaptan el producto a los usos contemporáneos.
En los últimos años, la tela de lenguas ha experimentado una notable proyección en ámbitos como el diseño y la moda, consolidándose como un elemento dinámico dentro del patrimonio cultural de la isla.
Protección frente a las imitaciones
Con esta declaración, el Consell refuerza las medidas de salvaguarda de este bien, incluyendo acciones de promoción, difusión y apoyo a los talleres artesanos, así como iniciativas para garantizar su autenticidad y combatir la competencia de productos industriales.
Se trata de la quinta declaración de Bien de Interés Cultural Inmaterial impulsada durante la actual legislatura, en una apuesta clara por la protección del patrimonio vivo de Mallorca y su transmisión a las futuras generaciones.



