El Pleno del Consell de Mallorca aprueba definitivamente la protección de uno de los grandes legados narrativos y populares de la isla, transmitido de generación en generación.
Palma, 14 de mayo de 2026. El Consell de Mallorca ha aprobado definitivamente este jueves la declaración de las rondallas mallorquinas como Bien de Interés Cultural Inmaterial (BICIM), culminando así el proceso iniciado el pasado mes de enero para proteger una de las tradiciones más representativas y arraigadas de la cultura popular mallorquina.
La declaración convierte oficialmente este legado oral y literario en patrimonio cultural protegido, reconociendo su valor histórico, lingüístico, educativo y social dentro del imaginario colectivo de Mallorca.
Un patrimonio vivo de la cultura popular
La vicepresidenta del Consell y consellera de Cultura y Patrimonio, Antònia Roca, ha destacado que esta decisión supone “un paso inmenso para la cultura de Mallorca” y refuerza el compromiso institucional con una de las expresiones culturales “más vivas, queridas y arraigadas” de la isla.
Roca ha subrayado que las rondallas “no son solo cuentos”, sino “un tesoro compartido” y un reflejo de la forma de entender el mundo transmitida durante generaciones.
La declaración llega avalada por el criterio del Consejo Asesor de Patrimonio Cultural Inmaterial, integrado por especialistas como Juan José Soler Martínez, Caterina Valriu Llinàs, Bartomeu Bestard Cladera, Eugènia Gallego Cañellas y Joana Maria Borràs Riera.
Protección y transmisión a las nuevas generaciones
Desde el Consell destacan también el importante valor educativo y lingüístico de las rondallas mallorquinas, especialmente en la transmisión cultural entre niños y jóvenes.
Durante la sesión plenaria, Antoni Mir, socio fundador de la Institució Francesc de Borja Moll, agradeció el trabajo realizado por la institución insular para preservar y difundir este patrimonio narrativo.
El proyecto BITZOC adapta las rondallas a los nuevos lectores
Dentro de esta línea de preservación y divulgación del patrimonio inmaterial, el Consell impulsa este año el proyecto BITZOC, una iniciativa destinada a recuperar y actualizar las rondallas para acercarlas a los niños y jóvenes actuales.
La colección incluye por el momento los títulos En Joanet i els set missatges y El gegant de l’ermita, adaptados por Caterina Valriu Llinàs e ilustrados por Tomeu Riera, publicados por Saïm Edicions.
La declaración de las rondallas mallorquinas como BICIM se convierte así en la segunda aprobada por el Consejo Asesor de Patrimonio Cultural Inmaterial, tras la protección en 2025 de la técnica manual de las neules caladas.



