El Consell de Mallorca ha presentado en Londres «A Winter in Mallorca», una experiencia cultural que ha reunido a más de un centenar de asistentes para descubrir las tradiciones, la música y la gastronomía de la isla. El Cant de la Sibil·la, los foguerons de Sant Antoni y Sant Sebastià y la floración de los almendros han protagonizado una velada destinada a promocionar Mallorca durante los meses de invierno.
Palma, 4 de noviembre de 2026. Mallorca ha mostrado en Londres una de sus facetas menos conocidas por el turismo internacional: la de sus tradiciones populares, su patrimonio cultural y las celebraciones que marcan el calendario de invierno.
El Consell de Mallorca, a través de la Fundació Turisme Responsable de Mallorca, ha organizado en el histórico edificio The Charterhouse el encuentro «A Winter in Mallorca», una propuesta cultural e inmersiva celebrada con motivo de la feria turística World Travel Market (WTM).
La iniciativa ha reunido a más de un centenar de asistentes, entre representantes institucionales, profesionales del sector turístico y personalidades vinculadas a la cultura y la comunicación.
Entre los invitados figuraban Rosario Nadal, embajadora de honor de Mallorca; la periodista de la BBC Elisabeth Rizzini y representantes del sector turístico internacional.
El acto ha contado con la participación del presidente del Consell de Mallorca, Llorenç Galmés; la vicepresidenta y consellera de Cultura y Patrimonio, Antònia Roca, y el conseller de Turismo, Guillem Ginard, entre otros responsables insulares.
Del invierno de Chopin en Valldemossa a las tradiciones mallorquinas
El escenario elegido para la celebración no ha sido casual. The Charterhouse de Londres ha servido para establecer un vínculo simbólico con la Cartuja de Valldemossa, donde el compositor Frédéric Chopin y la escritora George Sand pasaron el invierno de 1838-1839.
La música de Chopin ha marcado el inicio de un recorrido por las expresiones culturales que forman parte de la identidad de Mallorca durante los meses más fríos del año.
Uno de los momentos destacados de la velada ha sido la interpretación del Cant de la Sibil·la, a cargo del joven Adrián Sánchez Gallego.
Este canto medieval, que se interpreta tradicionalmente durante la noche de Navidad en las iglesias mallorquinas, fue reconocido por la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad en 2010.
Su presencia en el encuentro ha permitido acercar al público británico una de las manifestaciones más singulares y antiguas del patrimonio musical de la isla.
La experiencia también ha incluido una muestra de las tradicionales neules, ornamentaciones de papel recortado que decoran las iglesias durante las fiestas navideñas y que forman parte del patrimonio popular mallorquín.
Los foguerons, los demonios y la música tradicional llegan a Londres
Las celebraciones de Sant Antoni y Sant Sebastià han ocupado otro de los espacios centrales de la experiencia.
Los foguerons, los demonios y la música popular han servido para recrear el ambiente de unas fiestas que cada enero llenan las calles y plazas de numerosos municipios de Mallorca.
La interpretación de la tradicional simbomba, a cargo de Pedro Juan Martorell, ha acompañado esta representación de la cultura festiva de la isla.
El recorrido ha mostrado cómo estas celebraciones siguen siendo espacios de encuentro y convivencia para los residentes, vinculados a la música, la gastronomía y la transmisión de costumbres entre generaciones.
También ha tenido protagonismo la floración de los almendros, uno de los paisajes más característicos del invierno mallorquín, especialmente entre los meses de enero y febrero.
La velada ha concluido con una propuesta gastronómica basada en productos tradicionales de Mallorca, presentados como parte de la identidad cultural y del vínculo entre la cocina y el territorio.
Mallorca busca atraer un turismo interesado en su cultura y patrimonio
Más allá de la promoción turística, el encuentro ha querido transmitir un mensaje sobre la importancia de conocer y respetar la identidad de Mallorca.
Durante su intervención, Llorenç Galmés ha destacado que la isla dispone de atractivos culturales, patrimoniales y naturales que pueden descubrirse durante todo el año.
«Mallorca tiene una riqueza cultural, patrimonial y natural que merece ser descubierta durante los doce meses del año», ha afirmado el presidente insular.
Galmés ha señalado que el invierno ofrece una oportunidad para acercarse a las tradiciones, las fiestas populares y la gastronomía desde una perspectiva diferente a la habitual durante la temporada turística.
El Consell pretende así diversificar la oferta turística y reducir la concentración de visitantes en los meses de verano.
La convivencia entre residentes y visitantes, parte del mensaje
La iniciativa también ha servido para trasladar al mercado británico la importancia de la convivencia entre residentes y turistas.
El Consell defiende que la promoción de Mallorca debe ir acompañada del respeto a su patrimonio, sus costumbres y la vida cotidiana de quienes residen en la isla.
En este sentido, la institución insiste en que el desarrollo turístico no puede desvincularse de la protección del entorno y de la calidad de vida de la población local.
«Mallorca no es solo un destino para visitar en verano: es una isla para descubrir, sentir y disfrutar durante todo el año», ha señalado Galmés.
Con «A Winter in Mallorca», el Consell incorpora las tradiciones populares y el patrimonio cultural a su estrategia de promoción internacional, mostrando una isla que, más allá de sus playas, conserva un calendario de celebraciones, paisajes y expresiones culturales especialmente vivo durante el invierno.



