Capitanes de cuatro embarcaciones de entre 23 y 34 metros de eslora destacan la seguridad, la proximidad a los servicios de mantenimiento naval y la ubicación de Marina Port de Mallorca como factores decisivos para establecer su base durante los meses de invierno. La instalación dispone de unos 200 amarres y capacidad para recibir embarcaciones de hasta 50 metros.
Palma, 3 de noviembre de 2026. La llegada del invierno marca el inicio de una etapa importante para el sector náutico de Mallorca. Tras los meses de mayor actividad en el Mediterráneo, numerosas embarcaciones de gran eslora buscan puertos donde permanecer durante periodos prolongados y realizar trabajos de mantenimiento y preparación para la siguiente temporada.
En este contexto, Marina Port de Mallorca, situada en el Paseo Marítimo de Palma, se presenta como una alternativa para los capitanes que buscan combinar seguridad, servicios técnicos y proximidad a proveedores especializados.
Los responsables de cuatro embarcaciones de entre 23 y 34 metros de eslora han compartido su experiencia en estas instalaciones, destacando diferentes aspectos que influyen en la elección de una base operativa durante el invierno.
La seguridad, una prioridad para las largas estancias
Para Alfredo Mella, capitán del velero Ganesha, de 23 metros de eslora, la seguridad constituye uno de los factores más importantes a la hora de escoger un puerto.
«La larga estancia la pasamos aquí. Estamos casi ocho meses al año amarrados y necesitamos tener la seguridad de que el barco esté protegido», explica.
Mella considera que Marina Port de Mallorca es «una de las mejores posicionadas de la isla», una circunstancia que también influye en su decisión de mantener allí su embarcación durante buena parte del año.
La marina dispone de vigilancia las 24 horas y servicios de atención a las tripulaciones, elementos especialmente valorados cuando las embarcaciones permanecen amarradas durante varios meses.
La proximidad a STP facilita el mantenimiento de los yates
Otro de los aspectos destacados por los profesionales es la cercanía a STP Shipyard Palma, una instalación especializada en reparación y mantenimiento de embarcaciones.
Mateo Monserrat, capitán del yate HYHMÄ, de 34 metros, señala que la infraestructura y la disponibilidad de servicios técnicos son determinantes para organizar los trabajos durante el invierno.
«Lo que la hace ideal para larga estancia es su infraestructura; tiene suministros estables, servicios de primera y, sobre todo, cercanía con STP para cualquier labor de mantenimiento», afirma.
Tanto Marina Port de Mallorca como STP Shipyard Palma forman parte de IPM-IMG Marine Group, lo que permite complementar los servicios de amarre con los trabajos técnicos que requieren las embarcaciones.
Esta proximidad facilita la planificación de reparaciones, revisiones y otras intervenciones habituales durante los meses de menor actividad náutica.
Estar en el centro de Palma también facilita el trabajo
La ubicación de la marina representa otra ventaja para las tripulaciones, especialmente por la proximidad a proveedores náuticos, empresas especializadas y servicios urbanos.
Uwe Dettelbacher, capitán del velero Uriel, de 32 metros, destaca la facilidad para conseguir materiales y coordinar la llegada de profesionales a bordo.
«Es genial estar en el centro de Palma, rodeado por los dos grandes chandlers. Esto hace que la vida sea mucho más fácil, no pierdes tiempo en conseguir los materiales y los subcontratistas tienen fácil acceso al barco», explica.
Además de las ventajas operativas, Dettelbacher valora la posibilidad de acceder a restaurantes, comercios y espacios de ocio de la ciudad sin necesidad de realizar grandes desplazamientos.
La calidad de vida de las tripulaciones es otro de los factores que influyen en la elección de un puerto para estancias prolongadas.
El aparcamiento para técnicos, un servicio especialmente valorado
Para Nicolas Zingrebbe, capitán del yate a motor Sásta, de 24 metros, disponer de aparcamiento próximo a la embarcación supone una ventaja importante durante los trabajos de mantenimiento.
«Sí recomendaría Marina Port de Mallorca como base de invierno, ya que contamos con algo superimportante: aparcamiento para los técnicos», señala.
El capitán considera que este servicio facilita las operaciones cotidianas, especialmente cuando deben acceder al barco diferentes profesionales con herramientas y materiales.
Zingrebbe también destaca la atención del personal de la marina, al que describe como «siempre listo para ayudar, muy profesionales».
Una red de instalaciones náuticas en Baleares
Marina Port de Mallorca forma parte de IPM-IMG Marine Group, un grupo que también cuenta con instalaciones como Marina Ibiza, Marina Port Mahón y STP Shipyard Palma.
Esta red permite ofrecer servicios y asistencia a las embarcaciones que operan en diferentes puntos del archipiélago.
Con aproximadamente 200 amarres, vigilancia permanente y capacidad para recibir yates de hasta 50 metros de eslora, Marina Port de Mallorca dispone de infraestructuras destinadas tanto a las escalas temporales como a las estancias prolongadas.
Las experiencias de estos cuatro capitanes reflejan la importancia que tienen los servicios asociados al amarre en la actividad náutica durante el invierno.
Más allá de disponer de un espacio seguro para la embarcación, la proximidad a talleres, proveedores y servicios urbanos convierte a Palma en una ubicación de interés para los profesionales que preparan sus barcos para una nueva temporada de navegación.



