Conductores denuncian la presencia habitual de personas que solicitan dinero a cambio de vigilar los vehículos en el aparcamiento situado frente al Aquarium de Palma. La situación genera malestar entre vecinos y visitantes, que reclaman una mayor presencia policial y una solución definitiva para una práctica que consideran impropia de una zona turística de primer nivel.
Palma, 6 de junio de 2026. Quienes frecuentan el aparcamiento ubicado frente al Aquarium de Palma, en la zona de Ses Fontanelles, conocen una escena que se repite desde hace años. Varias personas permanecen habitualmente en el recinto indicando plazas libres, ayudando a estacionar a los vehículos y solicitando posteriormente una aportación económica a los conductores.
Aunque el pago no es obligatorio, numerosos usuarios aseguran sentirse incómodos ante una situación que consideran cada vez más normalizada. Algunos conductores afirman que prefieren entregar unas monedas para evitar conflictos o simplemente porque se sienten observados al abandonar el vehículo.
Una imagen que preocupa
La zona de Ses Fontanelles constituye una de las principales puertas de entrada al litoral de Palma y recibe cada año a miles de residentes y turistas que visitan el Aquarium, la playa de Can Pastilla o los establecimientos comerciales del entorno.
Sin embargo, varios usuarios consideran que la presencia permanente de aparcacoches proyecta una imagen poco adecuada para un espacio público de gran afluencia.
«Da la sensación de que alguien ha tomado el control de un aparcamiento que es de todos», comenta uno de los conductores consultados por este medio.
Una situación conocida
La práctica no es nueva. Vecinos y trabajadores de la zona aseguran que la presencia de aparcacoches se ha convertido en algo habitual y visible para cualquiera que utilice el aparcamiento.
La pregunta que muchos se hacen es cómo es posible que una actividad tan evidente continúe desarrollándose durante años sin que exista una solución clara o una respuesta efectiva que garantice que los usuarios puedan estacionar sus vehículos sin sentirse presionados.
Los ciudadanos piden medidas
Más allá de las circunstancias personales de quienes realizan esta actividad, numerosos usuarios consideran que las administraciones públicas deberían intervenir para recuperar la normalidad en un espacio público destinado al uso libre de residentes y visitantes.
La cuestión de fondo es sencilla: aparcar en un espacio público no debería generar la sensación de que es necesario pagar a una persona ajena a la gestión del recinto para poder dejar el vehículo con tranquilidad.
Mientras tanto, la escena continúa repitiéndose cada día en uno de los accesos más transitados del litoral palmesano, alimentando un debate que muchos ciudadanos consideran pendiente desde hace demasiado tiempo.



