Las entidades han presentado alegaciones al Ministerio para la Transición Ecológica para reforzar la normativa de protección de ballenas y delfines. Solicitan restricciones de velocidad en zonas de especial importancia ecológica, mayor vigilancia del tráfico marítimo y controles más estrictos sobre las actividades de observación de cetáceos.
Palma, 16 de octubre de 2026. Seis organizaciones medioambientales han solicitado al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) que incorpore medidas obligatorias para reducir la velocidad de las embarcaciones en zonas de especial importancia para los cetáceos, con el objetivo de disminuir el riesgo de colisiones y reforzar su protección en aguas españolas.
Las entidades ClientEarth, Ecologistas en Acción, Greenpeace, GOB Mallorca, OceanCare y WWF han presentado alegaciones conjuntas a la consulta pública previa para modificar el Real Decreto 1727/2007, de 21 de diciembre, que establece medidas de protección de los cetáceos.
Las organizaciones consideran que la revisión de esta normativa debe servir para ampliar su aplicación efectiva frente a los impactos del tráfico marítimo y no para reducir las garantías de conservación existentes.
El aumento del tráfico marítimo, una amenaza para ballenas y delfines
Las entidades advierten de que, desde la aprobación del real decreto en 2007, el tráfico marítimo ha aumentado en los sectores mercante, de pasajeros y recreativo.
Este incremento de la navegación, según sostienen, ha intensificado las amenazas para los cetáceos, entre ellas las colisiones con embarcaciones, el ruido submarino, las alteraciones del comportamiento y el riesgo de muerte.
A estas presiones se suman la contaminación y el crecimiento de las actividades turísticas y recreativas en el litoral.
Las organizaciones lamentan que la aplicación práctica de la normativa se haya centrado principalmente en las actividades de observación de cetáceos, sin desarrollar suficientemente las medidas destinadas a reducir otros impactos relacionados con la navegación.
«El MITECO ha abierto la puerta a una posible revisión del instrumento legal más importante del régimen jurídico español en materia de protección de las ballenas frente a impactos físicos, molestias, daños o muerte», señalan las entidades.
También consideran que el Real Decreto 1727/2007 es una norma pionera cuyo potencial de protección todavía no se ha aprovechado plenamente.
Limitar la velocidad en las zonas de mayor riesgo
Una de las principales propuestas es establecer reducciones obligatorias de velocidad para las embarcaciones en los hábitats críticos de cetáceos identificados en el Catálogo Español de Especies Amenazadas.
Entre los espacios señalados figuran el Corredor de Migración de Cetáceos del Mediterráneo, el estrecho de Gibraltar, el mar de Alborán y las aguas de Canarias.
Las organizaciones destacan la importancia ecológica de estas zonas y el riesgo de colisiones entre barcos y cetáceos, por lo que consideran necesario reforzar las medidas de prevención.
El objetivo es reducir los impactos del tráfico marítimo en espacios fundamentales para la conservación de estas especies.
Mantener la protección en todas las aguas españolas
El Real Decreto 1727/2007 establece el denominado Espacio Móvil para la Protección de los Cetáceos, un sistema que contempla cinco áreas de protección en función de la distancia entre las embarcaciones y los animales.
La normativa se aplica a embarcaciones nacionales y extranjeras en aguas sometidas a soberanía, derechos soberanos o jurisdicción española, incluida la Zona Económica Exclusiva.
Las entidades recuerdan que este real decreto constituye uno de los instrumentos específicos mediante los que España desarrolla las obligaciones de protección estricta de los cetáceos recogidas en la Directiva europea de Hábitats.
Por ello, advierten de que cualquier modificación que reduzca su ámbito geográfico o debilite las medidas actuales, sin una justificación adecuada, podría vulnerar el principio de no regresión ambiental, que busca evitar retrocesos injustificados en los niveles de protección alcanzados.
Más controles sobre la observación de cetáceos
Otra de las propuestas se centra en mejorar la regulación de las actividades turísticas de observación de ballenas y delfines.
Las organizaciones solicitan incorporar las recomendaciones internacionales más recientes del acuerdo ACCOBAMS, dedicado a la conservación de los cetáceos del mar Negro, el Mediterráneo y el área atlántica contigua.
También plantean desarrollar metodologías para determinar la capacidad de carga de estas actividades, teniendo en cuenta el número de embarcaciones, la frecuencia de las visitas, las zonas utilizadas y la presión acumulada sobre los diferentes grupos de animales.
Con ello, pretenden que la actividad de observación se desarrolle dentro de límites compatibles con la conservación de las especies.
Vigilancia en tiempo real y un régimen sancionador eficaz
Las seis entidades también reclaman reforzar los mecanismos de vigilancia y control del tráfico marítimo.
Entre las herramientas propuestas figuran los sistemas de identificación automática de embarcaciones (AIS), el uso de drones y plataformas de seguimiento como NETCCOBAMS, que permite compartir información relacionada con la conservación de los cetáceos.
Asimismo, solicitan crear bases de datos públicas para evaluar la evolución de las amenazas y el grado de cumplimiento de la normativa.
Las propuestas incluyen establecer un régimen sancionador eficaz y dotar de más recursos humanos y técnicos a las administraciones responsables de la vigilancia.
Las organizaciones insisten en que la modificación del Real Decreto 1727/2007 no debe limitarse a introducir ajustes en las actividades recreativas de observación de cetáceos.
Su petición es que la futura regulación refuerce la protección frente al conjunto del tráfico marítimo, incorporando medidas concretas que permitan reducir los riesgos para ballenas y delfines y mejorar su conservación en las aguas españolas.














