El anteproyecto contempla más de 5.000 metros cuadrados de zonas verdes, amplios espacios comunes y servicios destinados a facilitar el alojamiento temporal de profesionales que desarrollen su actividad en la ciudad.
Palma, 29 de junio de 2026. El alcalde de Palma, Jaime Martínez Llabrés, ha presentado el anteproyecto para transformar la antigua prisión de Palma en una residencia profesional pública que dispondrá de 139 unidades habitacionales, más de 5.000 metros cuadrados de zonas verdes y una amplia oferta de espacios comunes y servicios destinados a profesionales que desarrollen temporalmente su actividad en la ciudad.
La iniciativa supone la recuperación de un edificio municipal que llevaba más de 25 años en desuso y cuya posesión fue recuperada por el Ayuntamiento tras el desalojo ejecutado el pasado 11 de junio, posteriormente completado con el cierre de los accesos, la limpieza y el acondicionamiento del recinto para evitar nuevas ocupaciones.
El proyecto recibió el pasado 17 de junio la aprobación inicial de la Junta de Govern, que también autorizó el inicio de la contratación de la redacción del proyecto básico y de ejecución de las obras.
Durante la presentación, el alcalde destacó que la dificultad para acceder a una vivienda también condiciona la capacidad de las ciudades para atraer y mantener profesionales cualificados, por lo que esta nueva residencia pretende ofrecer una solución adaptada a quienes desarrollan su actividad en Palma durante periodos temporales.
Un edificio adaptado a diferentes necesidades
El anteproyecto prevé conservar la característica estructura panóptica del antiguo centro penitenciario, eliminando las edificaciones anexas, el muro perimetral y las antiguas torres de vigilancia para adaptar el conjunto a su nuevo uso residencial.
El complejo contará con 8.081 metros cuadrados construidos, distribuidos en tres plantas, además de más de 5.000 metros cuadrados de jardines, patios, espacios verdes y un solárium ajardinado ubicado en la cubierta del edificio.
Las 139 unidades residenciales estarán destinadas a distintos perfiles de usuarios:
- 50 alojamientos para estancias cortas, con habitaciones individuales y dobles totalmente equipadas.
- 89 viviendas para estancias de larga duración, entre apartamentos individuales, unidades de mayor tamaño y cuatro viviendas familiares con dos dormitorios.
Todas ellas dispondrán de espacios de descanso y trabajo, baño completo y soluciones adaptadas a la duración de cada estancia.
Amplia oferta de servicios comunes
La futura residencia incorporará una completa cartera de servicios para favorecer la convivencia y mejorar la calidad de vida de sus residentes.
Entre ellos destacan un gimnasio, piscina, cafetería-restaurante, comedores, espacios office para preparar comidas, salas de trabajo y reuniones, lavanderías, consigna para equipajes, jardines, solárium, aparcamiento para bicicletas y diferentes espacios de convivencia.
Asimismo, el edificio contará con dependencias administrativas, áreas de mantenimiento, almacenes, lavandería central y todos los servicios necesarios para garantizar su funcionamiento.
Un proyecto basado en la sostenibilidad y la accesibilidad
El diseño incorpora criterios de sostenibilidad destinados a reducir el efecto isla de calor, favorecer el uso de energías renovables, minimizar el impacto acústico y ambiental y fomentar la reutilización de recursos.
La accesibilidad será otro de los pilares del proyecto, con nuevos ascensores, recorridos completamente adaptados y una reorganización integral de los espacios para garantizar la movilidad de cualquier usuario.
Con esta actuación, el Ayuntamiento pretende convertir un espacio degradado y sin uso durante décadas en un nuevo equipamiento público orientado a facilitar el acceso temporal a la vivienda, recuperar patrimonio municipal y reforzar la capacidad de Palma para atraer y retener profesionales que prestan servicios esenciales en la ciudad.










