El programa busca detectar señales de alerta y fortalecer el apoyo social a través de familias, asociaciones y profesionales
Palma, 26 de abril de 2026. La Dirección General de Salud Mental y la entidad Gira-Sol han puesto en marcha el proyecto «Sensibilización y prevención del suicidio», una iniciativa que se desarrollará en el ámbito comunitario con el objetivo de generar espacios de confianza y mejorar la detección precoz del riesgo.
El programa se centrará en asociaciones, entidades cívicas y espacios comunitarios, entendidos como entornos clave donde las personas conviven, se relacionan y construyen vínculos. Desde esta perspectiva, la prevención del suicidio se aborda más allá del sistema sanitario, apostando por una acción directa, local y sostenida en el tiempo.
Charlas, formación y red comunitaria
La iniciativa contempla la realización de 30 charlas de sensibilización dirigidas a familias, asociaciones y ciudadanía en general, en las que se abordarán aspectos como los factores de riesgo y protección, la desestigmatización del malestar emocional y la importancia del apoyo social.
Además, se llevarán a cabo tres formaciones específicas para profesionales y voluntarios de los ámbitos social, educativo y comunitario, con el fin de reforzar sus capacidades para detectar señales de alarma, acompañar a las personas en riesgo y facilitar su derivación a los servicios adecuados.
Uno de los elementos clave del proyecto será la creación de la figura comunitaria conocida como “clave de oro”, que actuará como enlace entre la ciudadanía y los recursos asistenciales. Estas personas de referencia tendrán un papel preventivo basado en la proximidad: escuchar, observar, detectar posibles situaciones de riesgo y facilitar el acceso a ayuda.
Un enfoque preventivo y comunitario
El proyecto se enmarca en el Plan de Prevención del Suicidio y en el Plan Estratégico para el Bienestar Emocional y la Salud Mental de las Illes Balears 2025-2030, reforzando la apuesta institucional por un enfoque integral de la salud mental.
Aunque la tasa de suicidio en Baleares se sitúa por debajo de la media estatal, las cifras superan el centenar de casos anuales, con un fuerte impacto social y emocional tanto en las personas afectadas como en su entorno.
El programa contará con un equipo multidisciplinar formado por psicólogos, técnicos sociales, un trabajador social, un psiquiatra, un agente de ayuda mutua y un coordinador, que trabajarán de forma conjunta para fortalecer la prevención desde la comunidad.










