La EMT desviará varias líneas de autobús durante el fin de semana y reforzará el acceso a la UIB durante las pruebas de acceso a la universidad.
Palma, 29 de mayo de 2026. La Policía Local de Palma y la EMT Palma han preparado un dispositivo especial de tráfico y transporte público con motivo de la celebración de la carrera solidaria Ponle Freno Palma 2026, la manifestación convocada por el colectivo de autónomos y las obras de asfaltado previstas en el barrio de Santa Catalina.
Cortes de tráfico por la carrera ‘Ponle Freno’
La prueba deportiva se celebrará el sábado 30 de mayo entre las 20.00 y las 23.00 horas, aproximadamente, y provocará importantes restricciones de circulación en el centro de Palma. El recorrido partirá desde el Parc de la Mar y atravesará algunos de los principales ejes urbanos, como la avenida Antoni Maura, el Passeig des Born, Unió, Rambles, Oms, Sant Miquel, plaça Major, plaça de Cort, Palau Reial y la zona de Dalt Murada.
También se verán afectadas las salidas de varios aparcamientos del centro y se retirarán temporalmente las bicicletas de Bicipalma de la estación ubicada en la avenida Gabriel Alomar.
Manifestación de autónomos el domingo
El domingo 31 de mayo, entre las 11.00 y las 14.30 horas, tendrá lugar una manifestación convocada por el colectivo de autónomos que recorrerá diferentes calles del centro de Palma, generando nuevas restricciones de tráfico en vías como Jaume III, Unió, Rambles y Conqueridor.
El recorrido comenzará en la plaza de Sa Feixina y finalizará en la zona de Cort, pasando por algunas de las principales arterias comerciales de la ciudad.
Desvíos en numerosas líneas de la EMT
Las afectaciones al tráfico obligarán a modificar temporalmente el recorrido de diversas líneas de la EMT, entre ellas las líneas 3, 4, 7, 20, 25 y 35. Además, la línea 30 quedará suspendida durante la celebración de la carrera del sábado.
Varias paradas del centro histórico quedarán fuera de servicio durante el desarrollo de ambos eventos.
Obras de asfaltado en Santa Catalina
A partir de la noche del domingo comenzarán también los trabajos de asfaltado en el barrio de Santa Catalina, que se prolongarán previsiblemente hasta el 5 de junio. Las actuaciones obligarán al cierre nocturno de varias calles, entre ellas Comte de Barcelona, plaça Progrés y Espartero.
Como consecuencia, las líneas 4, 5, 29, 40, 46 y 47 modificarán temporalmente sus recorridos y algunas paradas permanecerán fuera de servicio durante las franjas horarias de trabajo.
Refuerzo de la EMT durante la PAU
Por otro lado, la EMT reforzará la línea 19 hacia la Universitat de les Illes Balears (UIB) los días 2, 3 y 4 de junio para facilitar el acceso de los estudiantes que realizarán las Pruebas de Acceso a la Universidad (PAU).
A los servicios habituales se sumarán dos autobuses especiales en las primeras horas de la mañana, aumentando la capacidad de transporte hacia el campus universitario. Además, se utilizarán vehículos articulados de gran capacidad para absorber la mayor demanda prevista durante esos días.
Desde el Ajuntament se recomienda a los ciudadanos consultar previamente los cambios de recorrido y prever desplazamientos alternativos durante todo el fin de semana.
La convocatoria ordinaria de las pruebas de acceso a la universidad se celebrará los días 2, 3 y 4 de junio en nueve sedes repartidas por las cuatro islas y contará por primera vez con detectores de dispositivos electrónicos y un nuevo reglamento sancionador.
Palma, 29 de mayo de 2026. Un total de 4.950 estudiantes de las Illes Balears se presentarán la próxima semana a las Pruebas de Acceso a la Universidad (PAU), que tendrán lugar los días 2, 3 y 4 de junio en nueve puntos de examen distribuidos entre Mallorca, Menorca, Ibiza y Formentera.
La cifra supone un ligero incremento respecto a la convocatoria de 2025, cuando se matricularon 4.860 alumnos. Del total de aspirantes, el 80,9% corresponde a Mallorca, con 4.005 estudiantes; Menorca contará con 451 matriculados; Ibiza con 476; y Formentera con 18. Además, el 60,2% de los examinados son mujeres.
Nuevas medidas para garantizar la integridad de los exámenes
La principal novedad de esta edición será la incorporación de un nuevo reglamento de sanciones para combatir posibles conductas fraudulentas durante las pruebas.
La Conselleria d’Educació i Universitats y la Universitat de les Illes Balears han reforzado el dispositivo de control mediante la utilización de detectores de radiofrecuencia capaces de identificar la presencia de dispositivos electrónicos no autorizados en las aulas. Estas medidas se enmarcan en un acuerdo específico aprobado por la Comisión Organizadora de la PAU para garantizar el desarrollo de los exámenes bajo los principios de igualdad, mérito y capacidad.
Nueve sedes y cerca de un centenar de aulas
Los exámenes se realizarán simultáneamente en las cuatro islas, con un total de nueve sedes y 98 aulas habilitadas. En Mallorca, las pruebas se celebrarán en el campus de la UIB y en las localidades de Alcúdia, Inca, Manacor y Sant Llorenç des Cardassar. Menorca contará con sedes en Maó y Ciutadella, mientras que Ibiza y Formentera tendrán un punto de examen cada una.
Más de 300 profesores participarán en la organización y supervisión de las pruebas entre correctores, vigilantes y responsables de expedición.
Refuerzo del transporte público
Con el objetivo de facilitar la llegada de los estudiantes a los centros de examen, el Govern ha coordinado un dispositivo especial de transporte público junto al Consorci de Transports de Mallorca y Serveis Ferroviaris de Mallorca.
Durante los tres días de pruebas se habilitarán servicios especiales de metro entre la Estación Intermodal y la Universitat de les Illes Balears, especialmente en las primeras horas de la mañana, para evitar retenciones y garantizar la puntualidad de los estudiantes.
Los resultados provisionales de la convocatoria se publicarán el próximo 10 de junio a partir de las 15.00 horas a través de UIBdigital, mientras que la convocatoria extraordinaria tendrá lugar los días 30 de junio y 1 y 2 de julio.
Quan el vent baixa de la Serra i travessa el Pla de Mallorca a finals d’estiu, hi ha instants en què l’illa sembla menys un territori que una veu antiga. No una veu clara, sinó moltes veus superposades, pronunciant els mateixos noms amb llengües diferents.
Els camins romanen. Els noms també.
I entre tots dos, el paisatge.
El jove filòleg caminava pel Raiguer quan començà a comprendre que Mallorca no havia estat simplement habitada: havia estat narrada.
Els marges de pedra, les fileres de ceps, els camins empedrats que travessen el centre de l’illa com línies d’una escriptura gairebé esborrada, tot semblava respondre a una geometria antiga que ja ningú no recordava completament.
El camí de Sa Bomba, a Santa Maria del Camí, li aparegué com una cicatriu persistent sobre la terra. No era només un camí: era una memòria petrificada. Un fragment visible d’una estructura més gran que unia el nord i el sud de l’illa a través del corredor del Raiguer.
I de sobte la idea li retornà amb força:
potser el territori no havia estat construït només amb pedra i camins, sinó també amb mites.
Perquè els mites —ho intuïa— no desapareixen. Canvien de llengua.
Quan arribà a Pina, el capvespre tenyia els ametlers d’un color de bronze antic. El poble semblava petit, gairebé recollit dins ell mateix, però el nom li produí una estranya incomoditat.
Va recordar Proserpina. La deessa subterrània. La jove raptada entre camps florits per governar el món de sota terra. La divinitat del retorn cíclic, de la sembra i de la resurrecció vegetal.
I aleshores el Pla de Mallorca li semblà diferent.
Els cereals. La terra seca. Les llavors enterrades que reapareixen. El paisatge que mor cada estiu i reverdeix després de les primeres pluges.
No era difícil imaginar que antigues memòries mediterrànies haguessin associat aquell territori interior a una figura vinculada als ritmes profunds de la fertilitat i del retorn.
No calia demostrar-ho. Només escoltar la persistència de certes formes.
Potser Pina no provenia de Proserpina. Però potser tampoc no era casual que el nom encara conservàs aquella ressonància subterrània.
Perquè Mallorca —pensà— és una illa on les paraules mai no acaben de perdre completament allò que han significat.
Continuà caminant.
Vista d’Ariany.
Quan arribà a Ariany, el paisatge canvià subtilment. El turó emergia sobre el Pla com una illa interior. Un lloc d’espera.
Allà el pensament es desplaçà inevitablement cap a Ariadna.
No l’Ariadna dels llibres, sinó la més antiga: la dona que coneix el camí dins el laberint. La que entrega el fil. La que permet tornar.
Des de dalt del turó, el Pla semblava precisament això:
un laberint de camins.
Marges. Parcel·les. Trajectes paral·lels. Línies que es bifurquen i es retroben.
I el filòleg sentí una intuïció difícil d’explicar: que el territori mallorquí no havia conservat només noms antics, sinó també estructures físiques i mentals antigues.
Orientar-se. Mesurar. Tornar.
Potser el mite havia viatjat amb navegants. Potser només havia sobreviscut dins la musicalitat dels noms.
Ariadna. Arian. Ariany.
Les llengües no substitueixen. Sedimenten.
I sota cada nom actual, Mallorca semblava conservar una vibració més antiga.
Mentre descendia novament cap al Raiguer, el filòleg pensà en Binissalem.
El nom apareixia dins el paisatge com una superposició de temps.
Els filòlegs parlaven de Banū Salām. Els vells camins parlaven d’una altra cosa.
El corredor del Raiguer no semblava una simple acumulació de trajectes espontanis, sinó una organització persistent del territori. Els camins paral·lels, els trams antany empedrats, les zones de pas i les antigues possessions suggerien una estructura antiga, probablement reformulada moltes vegades, però mai completament destruïda.
Aquell indret discret que les tradicions locals encara associen a reunions, pactes i delimitacions de terres.
Com si allà, molt abans dels mapes moderns, els propietaris haguessin necessitat trobar-se per donar forma al territori entre disputa i disputa.
Centúries. Límits. Havers.
El paisatge no només era habitat. Era acordat.
Va pensar aleshores en Monnàber.
No com un simple topònim, sinó com una frase fossilitzada.
Mon. Haber.
La meva possessió. El meu haver.
I de sobte comprengué que molts noms mallorquins no descrivien el paisatge. El reclamaven.
Cada topònim era una forma de dir:
“això és meu”.
I tanmateix, segles després, els noms havien sobreviscut als mateixos propietaris.
Només el llenguatge persistia.
Quan arribà a una antiga cisterna, única veu vivent del passat a Alaró, recordà Vitruvi. L’aigua entrant bruta. Els tres compartiments. La decantació lenta.
També els noms travessen filtres històrics.
Entren dins una llengua. Després dins una altra. Després dins una altra.
I surten transformats, però no nets del tot.
Sempre queda sediment.
Un dels pocs dipòsits depuradors encara existents a Son Forteza d’Alaró respectant la divisió en tres compartiments Vitruvians. Cis-Terna; pica de pedra a l’altre costat de les tres parts que recull l’aigua potable.
El vespre començava a cobrir el Pla quan el filòleg recordà que Joan Alcover havia escrit La Balanguera observant precisament aquest mateix paisatge interior de Mallorca.
I de sobte la intuïció adquirí una altra profunditat.
Perquè la Balanguera no era només una figura popular.
Era una teixidora.
I tota Mallorca semblava construïda sobre fils invisibles, un teixit ancestral que encara perdurava en una trama ben present encara.
Ariadna havia entregat un fil per travessar el laberint. La Balanguera filava el temps. I el Raiguer, amb els seus camins paral·lels i les seves línies persistents, apareixia ara com una gran trama territorial estesa sobre l’illa.
El filòleg començà a sospitar que Alcover havia escoltat —més que escrit— la veu antiga d’una terra anterior als regnes, a les conquestes i a les fronteres: una memòria fonda, soterrada sota els noms i els segles d’ocupació cíclica, on el poble de Mallorca persistia com una nació subterrània, a la manera de Proserpina, i constant en la seva pervivència, filant encara els fils invisibles dels seus mites més remots.
Llacuna de Proserpina de Mérida i el possible paral·lel amb l’antiga llacuna desapareguda del Pla de Mallorca. A Pina.
Perquè els mites mediterranis no desapareixen: canvien de forma i lloc.
A Creta, Ariadna guiava el retorn. A Mallorca, la Balanguera filava la continuïtat.
Ambdues sostenien el temps a través d’un fil.
Imatge històrica de "La Balanguera" recurs de Joan Alcover, musicat per d'Amadeu Vives, avui himne de Mallorca.
I aleshores els topònims començaren a reorganitzar-se dins el seu pensament com fragments dispersos d’un mateix teixit antic.
Ariany. No només un nom. Una possible ressonància d’Ariadna al centre mateix del Pla. Un turó convertit en punt d’orientació dins el laberint dels camins interiors.
Pina. Potser només Pina. O potser una llunyana ombra de Proserpina, la divinitat dels cicles subterranis de l’aigua i la fertilitat, de la llavor enterrada que retorna.
I Binissalem. Aquell lloc de pas on les llengües s’havien anat sedimentant unes sobre les altres sense anul·lar-se, al marge de tota ocupació successiva, sempre revestida de nous significats.
Un nom que conservava, en la seva fràgil permanència, la reorganització tardoromana, islàmica i medieval del territori, i la persistència mai del tot alterada d’un paisatge i d’un topònim més antic, encara no del tot entès, ni completament desxifrat.
Fins i tot Monnàber adquiria una nova densitat.
Perquè si el topònim conservava realment la idea de possessió romana —el meu haver, la meva terra, la meva possessió—, aleshores Mallorca sencera apareixia com una immensa memòria jurídica fossilitzada dins el llenguatge.
Els noms no descrivien només llocs. Descrivien relacions humanes amb el territori.
Possessió. Orientació. Retorn. Límit. Pas.
La vella teixidora no filava només el destí dels homes. Filava el paisatge.
Monnàber Vell amb nou us turístic. Mon + Haber → Monnàber. El meu haver, la meva possessió.
Com Ariadna, sostenia el fil que impedeix perdre’s dins el laberint del temps, o com Proserpina, retornava cíclicament des de les fondàries de la terra, recordant que tota vida emergeix, es retira i torna a renéixer dins el mateix teixit invisible del món.
El filòleg pensà aleshores que Mallorca no sols havia conservat els seus mites, sinó que també els havia integrat de la mateixa manera que havia conservat els seus topònims: no intactes, no purs, sinó sedimentats.
Coberts per noves llengües. Reinterpretats. Cristianitzats. Arabitzats. Catalanitzats. Però mai del tot esborrats.
I en aquell instant entengué que la Balanguera emocionava tant els mallorquins perquè actuava sobre una memòria molt més profunda i mítica que la simple identitat moderna.
Quan el poble escolta l’himne —pensà— potser no reconeix només una cançó. Potser reconeix inconscientment una estructura antiga.
La idea que el temps és un fil. Que el territori és un teixit. I que els noms són nusos on encara queda atrapada la memòria de tot el que l’illa ha estat.
Quan la nit acabà de cobrir el Pla, el filòleg ja no veia Mallorca com una suma de pobles.
La veia com una gran xarxa de sediments.
Una illa que no ha deixat mai de pronunciar els seus mites. Ni tan sols quan ja havia oblidat que ho feia.
Una de mitologia, toponímia i paisatge.
Petites hipòtesis sobre la memòria clàssica amagada dins la toponímia mallorquina
Mallorca és sovint presentada com una illa marcada per tres grans estrats culturals: el món talaiòtic, l’herència islàmica i la conquesta catalana. Tanmateix, entre aquests grans relats hi roman una capa silenciosa, persistent i sovint menystinguda: la continuïtat del món romà i del llatí vulgar dins el paisatge i els noms de lloc.
La toponímia és un fòssil. Els topònims sobreviuen a conquestes, religions i llengües perquè el poble continua pronunciant-los fins i tot quan ja n’ha oblidat el significat original. A Mallorca, molts noms aparentment “àrabs” podrien ser, en realitat, adaptacions fonètiques de paraules molt més antigues, nascudes dins el llatí tardà, el mossàrab o fins i tot la memòria simbòlica mediterrània.
Aquestes notes no pretenen establir veritats acadèmiques definitives, sinó explorar una idea suggeridora: que el paisatge mallorquí encara conserva ecos del món clàssic amagats sota segles d’adaptacions lingüístiques.
Ariany: Ariadna al centre de Mallorca?
El cas d’Ariany és especialment evocador. Tradicionalment s’ha intentat explicar el topònim des d’arrels àrabs o antropònims medievals. Però existeix una hipòtesi alternativa amb una notable força simbòlica: la possible derivació d’Ariadna, la figura mítica cretenca vinculada al laberint i al fil conductor de la memòria mediterrània.
1. El vincle mediterrani
Les Balears no foren mai un món aïllat. Els foners balears són citats pels autors clàssics i participen en els circuits militars i comercials mediterranis. En aquest context, la circulació de mites grecs i romans és perfectament plausible.
El mite d’Ariadna —figura liminal entre el món humà i el laberint— és especialment adient per a una cultura insular, on el paisatge i la navegació estructuren la percepció del territori.
2. La deformació fonètica com a mecanisme de supervivència
Si el nom originari fos Ariadna, la seva evolució fonètica podria seguir un procés de simplificació consonàntica natural en llatí tardà i en àrees de contacte lingüístic:
Ariadna → Ariana / Arian → Ariany
La reducció del grup -dn- és fonèticament esperable en entorns de parla no culta o bilingüe. La forma Arian, documentada en fonts medievals, no seria necessàriament una creació islàmica, sinó un estat intermedi de degradació fonètica d’un nom anterior.
3. El paisatge com a estructura simbòlica
Ariany se situa sobre un turó dominant el Pla de Mallorca, amb un control visual ampli del territori agrícola circumdant. Aquesta posició encaixa amb patrons clàssics de:
llocs d’observació,
assentaments simbòlics,
espais d’orientació territorial.
En la cultura mediterrània antiga, els topònims no eren només descriptius, sinó també narratius: el paisatge era llegit com a mite.
4. La fixació catalana
La terminació -ny, pròpia de la catalanització medieval, pot entendre’s com un procés de regularització fonètica sobre formes ja existents.
Així, Arian esdevé Ariany, no com a creació nova, sinó com a estabilització gràfica d’un nom antic oralment fluctuant.
Proserpina i Pina: entre l’arrel llatina i la lectura simbòlica
El topònim Pina admet, en primer lloc, una possible lectura dins el camp del llatí clàssic. L’arrel pinna designa originàriament la idea de cresta, extrem, element que sobresurt o emergeix, i per extensió s’utilitza també en contextos arquitectònics i militars per descriure merlets o coronaments defensius. Aquesta noció d’“emergència” o “projecció” és fonamental per entendre la seva evolució semàntica.
En aquest mateix camp lèxic s’inscriu també el derivat romànic pineda, entès com a formació vegetal de pins, però etimològicament vinculat a la mateixa arrel de verticalitat i extensió (pinus / pinna). En el món romànic, la pineda no és només un bosc, sinó un espai de transició entre el ple cultivat i l’àmbit més salvatge o marginal del territori.
En aquest sentit, pinna, pineda i Pina poden llegir-se com un mateix continu semàntic: allò que emergeix, s’estén o marca una transició en el paisatge.
La filologia tradicional ha tendit a explicar Pina dins el marc dels topònims medievals d’origen àrab o romànic, com una adaptació fonètica o una designació agrària associada a assentaments rurals. Aquesta interpretació és coherent amb el patró general de la toponímia mallorquina, on el territori és descrit funcionalment segons usos i explotacions.
Tanmateix, la coexistència d’aquest nivell descriptiu amb una possible arrel llatina no és contradictòria, sinó indicativa d’un procés acumulatiu de reinterpretació.
És precisament en aquest espai de superposició on es pot introduir una lectura simbòlica vinculada al món clàssic mediterrani.
La figura de Proserpina (Persèfone) resulta aquí especialment suggeridora. En la tradició grecollatina, Proserpina encarna el cicle de descens a la terra i retorn a la superfície, el moviment alternant entre ocultació i emergència, entre pèrdua i renaixement. És, en essència, una estructura de temps cíclic aplicada a la naturalesa.
Des d’aquesta perspectiva, Pina no s’identifica amb Proserpina, però pot funcionar com un punt de ressonància territorial del mateix esquema simbòlic:
Pineda → expansió vital del territori vegetal
Pinna → emergència o límit estructural del paisatge
Pina → punt condensat d’aquest moviment entre ocultació i aparició
Així, el conjunt forma una constel·lació semàntica que descriu no només un espai físic, sinó un ritme del paisatge.
Proserpina esdevé, en aquest marc, no una font etimològica, sinó una clau de lectura: la imatge d’un territori que no és estable, sinó cíclic, on allò que desapareix sota la terra no s’anul·la, sinó que retorna sota una altra forma.
I és en aquest retorn —més que en l’origen dels noms— on el paisatge conserva la seva memòria més profunda.
Monnàber: un fòssil del dret romà?
Monnàber constitueix un dels exemples més suggeridors de possible persistència del llatí vulgar en la toponímia mallorquina.
La interpretació habitual el relaciona amb l’àrab Mutanáwwir (“lloc florit” o “esplendorós”). Aquesta explicació és coherent dins la lògica semàntica islàmica, però podria correspondre a una reinterpretació posterior d’un nom preexistent.
El “meu haver”: estructura jurídica romana
Si analitzem el topònim des d’una perspectiva llatina funcional:
meum → mon (possessiu romànic)
habere → haver (béns, patrimoni)
Resultat:
Mon + Haber → Monnàber
És a dir:
“la meva propietat”
“el meu patrimoni”
Aquesta lectura transforma el topònim en un marc jurídic fossilitzat, no en una simple descripció paisatgística.
Paral·lels romànics del possessiu Mon-
Existeixen nombrosos topònims romànics amb Mon- que funcionen com a possessiu fossilitzat:
Monfort
Monpalau
Monells
Monsonís
Monfar
Moncau
En molts casos, el prefix no reflecteix mons (“muntanya”), sinó una estructura possessiva antiga.
L’aglutinació:
Mon + Haber → Monnàber
explicaria:
la geminació de la n,
la fixació de la vocal tònica à,
i la possible fossilització d’una h inicial desapareguda en la pronunciació.
Reinterpretació islàmica i continuïtat
Quan els musulmans arriben a Mallorca (902), no troben un espai lingüísticament buit, sinó una població que parla formes evolutives del llatí.
En aquest context:
els topònims preexistents no desapareixen,
sinó que es resemantitzen fonèticament,
adaptant-se a patrons àrabs existents.
Així, Monnàber podria haver estat reinterpretat com una forma assimilable a Mutanáwwir, sense ruptura total del continu fonètic.
Posteriorment, la conquesta catalana reestabilitza la grafia romànica.
Altres ressons llatins dins Mallorca
Manacor/Mancor: el centre simbòlic
Manacor pot interpretar-se com:
Meum + cor → “el meu cor”
No només com a metàfora afectiva, sinó com a possible designació de centre territorial o punt d’articulació interna del llevant mallorquí.
La cisterna: tecnologia romana i memòria quotidiana transmutada.
Vitruvi descriu als seus De Architectura els sistemes romans de depuració d’aigua basats en decantació successiva. L’aigua travessava tres compartiments longitudinals on les impureses sedimentaven abans d’arribar a una pica final destinada al consum.
Des d’aquesta perspectiva, el mot llatí cisterna podria entendre’s simbòlicament com:
cis → “a l’altra banda”
terna→ “les tres divisions”
És a dir:
el lloc situat més enllà de les tres arques on es recollia l’aigua neta.
Amb el temps, el terme acabà designant qualsevol dipòsit d’aigua potable.
El més sorprenent és que a Mallorca molts pagesos encara anomenen cisterna la pica de desaigua dels safaretjos, conservant un sentit extraordinàriament proper al receptacle terminal romà.
La paraula també sobrevisqué en anglès (cistern) i en nombroses llengües europees, demostrant la persistència de la tecnologia hidràulica romana dins la memòria lingüística d’Occident.
Binissalem: un topònim híbrid entre Roma i al-Àndalus
Binissalem és interpretat tradicionalment com un topònim d’origen àrab derivat de Banū Salām, és a dir, “els fills de Salām”. Aquesta explicació encaixa perfectament amb el model general dels nombrosos Bini- mallorquins, vinculats a estructures familiars, tribals i agràries pròpies del món andalusí.
Aquesta és la interpretació clàssica defensada per grans filòlegs com:
Joan Coromines
Antoni Maria Alcover
Tanmateix, la qüestió potser no és tan simple. La hipòtesi alternativa no pretén negar la petjada islàmica, que és evident, sinó plantejar que el nom àrab podria haver-se superposat sobre una realitat territorial molt més antiga.
En aquest sentit, investigadors com:
Miquel Barceló
Ramon Rosselló Vaquer
han destacat que la Mallorca islàmica sovint no crea el territori des de zero, sinó que reutilitza xarxes agràries i/o hidràuliques, camins, explotacions i assentaments anteriors, molts dels quals provenen del món romà o tardoantic.
Per això, Binissalem podria entendre’s no com una creació completament nova, sinó com un topònim “reescrit” damunt un estrat anterior.
“Salem”: un nom més antic que l’àrab?
El segment -salem és especialment suggeridor perquè no pertany exclusivament a la llengua àrab. En el món mediterrani antic apareix associat a idees molt semblants:
salus en llatí, relacionat amb salut, integritat i benestar,
tradicions cristianes primitives vinculades a la pau i la salvació,
o fins i tot noms de caràcter sagrat relacionats amb espais de culte o centralitat territorial.
Això fa possible que, quan els musulmans arribaren a Mallorca, trobassin ja un topònim amb una sonoritat i un significat positiu que pogueren reinterpretar naturalment dins la seva pròpia llengua com Salām (“pau”), sense necessitat de substituir-lo completament.
És a dir: més que inventar un nom nou, podrien haver adaptat un nom antic que ja existia.
El possible substrat paleocristià
Seguint aquesta línia, Binissalem podria conservar la memòria d’un assentament anterior relacionat amb:
una villa rural romana,
un antropònim tardoantic,
o fins i tot una advocació cristiana primitiva.
Aquí resulta especialment suggeridora la possible existència d’un focus paleocristià al jaciment de llarga ocupació de Can Pere Antoni, a Alaró. Alguns investigadors han plantejat que aquest indret hauria pogut funcionar com a centre de devoció o peregrinació regional, amb possibles vies d’accés i connexió des de Binissalem.
Curiosament, encara avui perviu la simbologia de la copinya o petxina, element estretament vinculat tant a les rutes de peregrinació mediterrànies com a la iconografia cristiana antiga. La seva persistència resulta especialment suggeridora, ja que podria representar visualment el mateix procés de continuïtat i reinterpretació que la toponímia expressa lingüísticament. Tot plegat reforça la possibilitat que el territori conservàs una sacralitat o centralitat simbòlica molt anterior al període islàmic.
Una memòria sedimentada del paisatge
Des d’aquesta perspectiva, Binissalem podria entendre’s com un exemple perfecte de “topònim estratificat”:
Un possible substrat romà o tardoantic.
Una reinterpretació lingüística islàmica com Banū Salām.
Una fixació catalana medieval que consolida la forma actual.
El resultat no seria una ruptura entre civilitzacions, sinó una continuïtat transformada. Cada cultura no esborra completament l’anterior, sinó que la reinterpreta, l’adapta i la incorpora a la seva pròpia manera de llegir el paisatge.
I és precisament aquí on la toponímia esdevé fascinant: perquè els noms de lloc no són només paraules. Són memòria sedimentada.
Pollença i Pollentia: continuïtat urbana, defensiva i hidràulica
Pollença conserva de manera evident la memòria de Pollentia.
Pollentia no fou només una ciutat romana, sinó un nucli complex amb varies funcions essencials:
administrativa i urbana,
defensiva,
i hidràulica, amb xarxes de captació i distribució d’aigua.
Hipòtesi de reorganització territorial
Tota ciutat romana disposava d’un oppidium de retirada front d’atacs i en època tardana davant el declivi de la ciutat baixa de Pollentia, es pot plantejar una reorganització del poblament cap a zones elevades de l’interior, formant un nucli de refugi :
protecció davant incursions marítimes,
control del territori agrícola,
preservació i vigilància de la xarxa hidràulica que alimentava la ciutat.
En aquest sentit, Pollença no seria una simple derivació nominal, sinó una reconfiguració funcional del sistema urbà romà original.
El fet que el nom es mantingui a través de segles indica una continuïtat de memòria toponímica excepcional dins el context mediterrani occidental.
Alaró
Entre l’arrel àrab i una possible memòria altomedieval
L’etimologia oficial acostuma a vincular Alaró amb l’àrab, probablement a partir d’una forma relacionada amb al-rum o amb estructures defensives islàmiques.
Tanmateix, el cas és problemàtic perquè:
el castell ocupa un enclavament estratègic probablement anterior a l’islam,
existeixen indicis d’ocupació tardoromana i bizantina,
i el topònim presenta una sonoritat poc clarament semítica.
Una reinterpretació alternativa podria relacionar-lo amb:
formes llatines vinculades a alaris (“relatiu a les ales o flancs”),
o amb un antic nom territorial preislàmic adaptat posteriorment.
La persistència del lloc fortificat suggereix més continuïtat que fundació.
Lluc
El bosc sagrat abans del santuari
Oficialment, Lluc s’explica sovint des del llatí lucus:
“bosc sagrat”.
Curiosament, aquesta és una de les etimologies més antigues i probablement més sòlides de Mallorca. Però el que resulta interessant és el que implica.
Si Lluc deriva realment de lucus, el topònim podria conservar:
la memòria d’un espai sagrat precristià,
probablement reutilitzat després pel cristianisme,
i posteriorment monumentalitzat pel santuari medieval.
És a dir, el lloc sagrat no seria medieval: el medieval només n’hauria heretat la sacralitat.
Això encaixa perfectament amb el patró mediterrani de reutilització de santuaris antics.
Sóller
El “solarium” agrícola?
L’etimologia habitual relaciona Sóller amb l’àrab Suliar o formes semblants.
Però alguns autors han suggerit connexions possibles amb:
solarium,
solaria,
o espais exposats al sol i dedicats al cultiu.
La vall de Sóller constitueix un microclima excepcional dins Mallorca:
protegida,
fèrtil,
intensament assolellada.
La hipòtesi no seria tant una derivació directa estricta, sinó una possible persistència fonètica d’una designació agrària romana després reinterpretada per l’àrab.
Deià
Una sonoritat arcaica difícil d’explicar
Deià és generalment atribuït a l’àrab ad-Daya.
Però la brevetat i estranyesa fonètica del topònim han fet sospitar a alguns investigadors que podria ocultar:
una arrel molt més antiga,
possiblement relacionada amb dea (“deessa”) en llatí,
o amb antics espais sacralitzats del litoral tramuntanenc.
No hi ha proves concloents, però la relació entre:
paisatge abrupte,
aïllament,
i toponímia mínima i arcaica és especialment suggestiva.
Artà
Del jardí islàmic a l’altura antiga?
L’etimologia oficial deriva Artà de l’àrab Jertan o Yartan.
Tanmateix, la posició dominant del nucli i del recinte de Sant Salvador damunt el territori ha fet pensar en possibles connexions anteriors amb:
radicals indoeuropeus associats a elevacions,
o termes llatinitzats vinculats a fortificacions d’altura.
A més, Artà mostra una continuïtat d’ocupació extraordinària:
talaiòtica,
romana,
islàmica,
medieval.
És precisament en aquests espais de continuïtat extrema on la toponímia tendeix menys a desaparèixer completament.
Inca
Un nom romà fossilitzat?
El cas d’Inca és especialment interessant perquè el topònim ja apareix en fonts romanes.
Això converteix Inca en un dels pocs casos mallorquins on la continuïtat és gairebé incontestable.
La qüestió aquí no és tant l’origen, sinó la supervivència:
per què aquest nom va resistir totes les transformacions lingüístiques?
què tenia d’especial el nucli perquè el topònim persistís?
Possiblement:
centralitat viària,
importància administrativa,
i continuïtat poblacional.
Inca seria així un exemple clar de “memòria territorial estable”.
Conclusions
Mallorca no és només una illa de capes arqueològiques, sinó un autèntic palimpsest lingüístic on cada civilització ha escrit sobre l’anterior sense esborrar-la del tot.
Sota molts topònims aparentment àrabs o medievals podrien coexistir:
el llatí vulgar,
el substrat mossàrab,
reinterpretacions islàmiques,
i la fixació catalana medieval.
Aquesta estratigrafia no és lineal, sinó acumulativa. Els noms de lloc no desapareixen: es transformen, es reinterpreten i sobreviuen.
I potser el més rellevant no és determinar una única etimologia correcta, sinó entendre que cada topònim és, en realitat, una memòria sedimentada del paisatge, on cada llengua ha deixat la seva pròpia manera de dir el mateix territori.
El Port Center acoge el principal foro nacional del sector náutico-deportivo, centrado en sostenibilidad, innovación y futuro portuario.
Palma, 28 de mayo de 2026. El Port Center de Palma acoge desde este jueves el XX Symposium sobre Puertos Deportivos, considerado el principal foro nacional de análisis y debate sobre instalaciones náutico-deportivas en España.
El encuentro, organizado por la Autoridad Portuaria de Baleares (APB) y Actuaciones y Servicios Marítimos (ASMAR), reúne durante dos jornadas a representantes institucionales, autoridades portuarias, operadores de marinas, expertos jurídicos y empresas vinculadas al sector náutico.
La inauguración ha contado con la participación del presidente de Puertos del Estado, Gustavo Santana Hernández, acompañado por el secretario general de Transportes Aéreo y Marítimo, Benito Núñez Quintanilla, y el conseller del Mar y del Ciclo del Agua del Govern balear, Juan Manuel Lafuente.
Un foro estratégico para la economía azul
Bajo el lema “El pasado nos guía, el futuro nos impulsa”, esta edición coincide además con el 40 aniversario de un congreso que, desde su nacimiento en 1989, se ha consolidado como uno de los principales espacios de reflexión del sector marítimo-portuario español.
Durante la apertura institucional, el presidente de la APB, Javier Sanz, destacó que los puertos deportivos “ya no pueden entenderse únicamente como infraestructuras vinculadas al ocio o al turismo”, sino también como espacios de actividad económica, innovación, sostenibilidad e integración urbana.
Sanz defendió además la necesidad de avanzar hacia modelos de gestión más colaborativos y modernos, basados en la cooperación entre administraciones, operadores y ciudadanía.
Palma y Baleares, referencia internacional de la náutica
Por su parte, el CEO y socio fundador de ASMAR, Víctor Moreno, puso en valor el papel de Baleares como referente internacional de la náutica deportiva y agradeció la implicación de la Autoridad Portuaria de Baleares en la organización del encuentro.
El programa del symposium abordará asuntos clave para el futuro del sector como la sostenibilidad ambiental, la digitalización, la protección del litoral, los nuevos modelos concesionales, la relación puerto-ciudad o la competitividad internacional de las marinas españolas.
Además, el encuentro refuerza el posicionamiento de Palma como uno de los grandes centros de referencia del Mediterráneo en materia náutica y economía azul.
El certamen mallorquín ha sido reconocido por noveno año consecutivo por MovieMaker Magazine como uno de los mejores festivales del mundo para cineastas independientes.
Palma, 28 de mayo de 2026. El Evolution Mallorca International Film Festival continúa consolidando su prestigio internacional tras ser incluido, por noveno año consecutivo, en la prestigiosa selección de MovieMaker Magazine de los “50 Film Festivals Worth the Entry Fee” del mundo.
El festival se convierte así en el único certamen español presente en esta lista internacional y en uno de los seis únicos festivales europeos seleccionados, reforzando el posicionamiento de Mallorca dentro del circuito global del cine independiente.
Fundado y dirigido por Sandra Lipski, el EMIFF ha logrado consolidarse durante los últimos quince años como una de las grandes plataformas de conexión entre la industria audiovisual internacional y el talento emergente mediterráneo.
“Nuestro objetivo nunca fue solo crear un festival, sino construir una comunidad internacional de cineastas conectada con Mallorca”, ha señalado Lipski.
Mallorca, escaparate internacional del audiovisual
Más allá de su dimensión cultural, el Evolution Mallorca International Film Festival se ha convertido en una herramienta estratégica para proyectar Mallorca como destino internacional de rodajes y hub creativo vinculado a la industria audiovisual.
El certamen ha impulsado durante los últimos años la llegada de productores, directores, actores y profesionales internacionales, generando conexiones entre el talento local y la industria cinematográfica global.
A través de sus diferentes secciones, encuentros profesionales, masterclasses y actividades paralelas, el festival ha conseguido posicionarse como una plataforma real de proyección para cineastas emergentes y consolidados.
Una edición especial en 2026
El EMIFF celebrará su 15ª edición del 28 de octubre al 4 de noviembre de 2026, reafirmando su papel como el gran evento internacional de cine de Mallorca y uno de los puntos de encuentro más destacados para el cine independiente contemporáneo.
Durante estos años, el festival ha contado con la presencia de reconocidas figuras internacionales del cine y ha contribuido a fortalecer la imagen de Mallorca como territorio vinculado a la cultura, la creatividad y la innovación audiovisual.
La entidad ecologista apuesta por reforzar la cohesión interna y continuar trabajando ante los grandes retos socioambientales que afectan a Mallorca.
Palma, 28 de mayo de 2026. Joan Moranta ha asumido la presidencia interina del GOB Mallorca tras las dimisiones presentadas durante la asamblea extraordinaria celebrada el pasado 22 de mayo.
La decisión fue adoptada por la Junta Directiva reunida el lunes 25 de mayo, en una nueva etapa organizativa marcada por la voluntad de reforzar la entidad y recuperar espacios de confianza tras el clima de tensión vivido en la última asamblea.
Junto a Moranta, la nueva dirección contará con Antonina Siquier como vicepresidenta, mientras que Mercè Morató continuará como secretaria y Toni Font mantendrá la tesorería y asumirá además la representación en la Junta Interinsular.
La junta se completa con las vocalías de Jaume Canals, Maria Fullana, Xavier Garí, Margaret Hayles, Antònia Llabrés, Aina Llauger, Catalina Massutí, Biel Pomar y Marina Tyosse.
Llamamiento a la unidad y al compromiso ambiental
Desde la nueva dirección del GOB Mallorca se ha lamentado “profundamente” el clima de división y enfrentamiento vivido durante la última asamblea, así como la posible pérdida de personas voluntarias derivada de los hechos ocurridos.
La entidad ha subrayado que este contexto llega en un momento especialmente delicado, en el que consideran imprescindible mantener la implicación colectiva para hacer frente a las problemáticas socioecológicas que afectan a Mallorca.
Entre los principales retos señalados por la organización ecologista figuran la destrucción del territorio y del suelo rústico, la masificación turística, las dificultades de acceso a la vivienda, la desprotección de espacios naturales y los problemas vinculados a la gestión del agua, la energía y los residuos.
Próxima asamblea en junio
La nueva Junta Directiva ha expresado su intención de seguir fortaleciendo la entidad y ha hecho un llamamiento a socios y simpatizantes para implicarse activamente en el día a día del GOB Mallorca.
Asimismo, ha anunciado que la próxima asamblea de aprobación de cuentas está prevista inicialmente para el próximo 18 de junio y será convocada oficialmente en los próximos días.
La nueva línea de ayudas de la Mallorca Film Commission busca reforzar la isla como referente internacional de rodajes y fomentar un modelo turístico ligado a la creatividad y la desestacionalización.
Palma, 28 de mayo de 2026. El Consell de Mallorca ha aprobado una nueva convocatoria de ayudas dotada con 300.000 euros para impulsar coproducciones audiovisuales con participación mallorquina minoritaria a través de la Mallorca Film Commission.
La iniciativa, aprobada por el Patronato de la Fundació Turisme Responsable de Mallorca (FTRM), tiene como objetivo consolidar Mallorca como plató audiovisual internacional y seguir potenciando un modelo turístico vinculado a la sostenibilidad, la diversificación económica y la desestacionalización.
La convocatoria incrementa en 100.000 euros la partida destinada respecto a la edición anterior y contempla ayudas de hasta 100.000 euros por proyecto para largometrajes, cortometrajes, documentales y series desarrolladas en régimen de coproducción.
Mallorca refuerza su apuesta audiovisual
El anuncio se realizó en el marco del evento Conecta Magaluf, donde el conseller de Turismo, Guillem Ginard, visitó el estand de la Mallorca Film Commission acompañado por el director insular de Turismo y vicepresidente de la FTRM, Tomeu Ferragut.
Durante el acto, Ginard destacó que estas ayudas forman parte de la estrategia institucional para impulsar nuevas oportunidades vinculadas a las industrias culturales y creativas, generando actividad económica más allá de la temporada turística alta.
En los últimos años, Mallorca se ha consolidado como uno de los territorios mediterráneos con mayor proyección para la industria audiovisual gracias a sus localizaciones, conectividad, infraestructuras y profesionales especializados.
Requisitos y criterios de valoración
La convocatoria establece que podrán optar a las ayudas productoras independientes con sede social en Mallorca, inscritas en el Instituto de la Cinematografía y de las Artes Audiovisuales (ICAA) y con al menos un año de antigüedad.
Además, la participación mallorquina deberá ser inferior al 50 % del proyecto y el gasto realizado en la isla tendrá que equivaler, como mínimo, al porcentaje de participación minoritaria.
Los rodajes no podrán haberse iniciado antes del 1 de enero de 2026.
Entre los criterios de valoración se tendrán en cuenta la visibilidad de las localizaciones mallorquinas, el impacto económico local, el porcentaje de rodaje realizado en la isla y la incorporación de valores relacionados con la igualdad, la diversidad y el turismo responsable.
La convocatoria excluirá aquellos contenidos publicitarios o proyectos que puedan perjudicar la imagen de Mallorca o fomentar conductas incívicas.
Las solicitudes deberán tramitarse a través de la sede electrónica de la Fundación Turismo Responsable de Mallorca y el plazo de presentación será de 20 días hábiles desde la publicación oficial en el BOIB, prevista para principios del próximo mes de junio.
La iniciativa ha permitido crear 21 itinerarios culturales y cerca de 200 elementos patrimoniales geolocalizados para promover un turismo sostenible y desestacionalizado en Mallorca.
Inca, 28 de mayo de 2026. El Consell de Mallorca y la Universitat de les Illes Balears han presentado el proyecto “Georutas”, una iniciativa destinada a la digitalización, valorización y difusión del patrimonio cultural de la Serra de Tramuntana mediante una red de itinerarios culturales accesibles y sostenibles.
La presentación tuvo lugar en el Centre Bit Raiguer con la participación del presidente del Consell, Llorenç Galmés, y la vicerrectora de Innovación y Transformación Digital de la UIB, Loren Carrasco.
Tecnología al servicio del patrimonio
El proyecto, desarrollado por el equipo de RiscBal-UIB y gestionado por la Fundació Universitat-Empresa de les Illes Balears (FUEIB), ha contado con una inversión de 382.671 euros financiada dentro del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia de la Unión Europea Next Generation EU.
La iniciativa ha permitido digitalizar un total de 21 rutas patrimoniales pensadas para realizarse a pie o en bicicleta y crear cerca de 200 fichas geolocalizadas de elementos patrimoniales con información histórica, geográfica y técnica.
Según destacó Llorenç Galmés durante la presentación, “Georutas” busca convertirse en una herramienta de referencia tanto para residentes como para visitantes interesados en descubrir el paisaje y el patrimonio cultural de la Serra de Tramuntana durante todo el año.
Mapas interactivos y rutas en cuatro idiomas
El director técnico del proyecto y responsable de RiscBal, Joan Estrany, explicó que la iniciativa nace con el objetivo de fomentar un modelo turístico más sostenible y menos estacional, además de contribuir a dinamizar las economías locales de los municipios de la Serra de Tramuntana.
Durante el desarrollo del proyecto se analizaron más de mil rutas para seleccionar finalmente los 21 itinerarios definitivos. Además, se han desarrollado mapas interactivos, cartografía específica y una plataforma digital con herramientas avanzadas de navegación y visualización.
La plataforma integra recursos como Wikiloc y SITMUN, permitiendo consultar perfiles topográficos, visualizaciones en 3D y descargar recorridos en formato GPX.
Asimismo, el proyecto incorpora materiales editoriales físicos y digitales en catalán, castellano, inglés y alemán con información detallada sobre cada recorrido y sus elementos patrimoniales.
La programación incluirá actividades educativas, talleres y una verbena en plaza Mayor para fomentar los valores de igualdad, respeto y convivencia.
Palma, 27 de mayo de 2026. La Junta de Govern de l’Ajuntament de Palma ha aprobado este miércoles la declaración de la celebración del Día del Orgullo LGTBI+ 2026 como actividad de interés público municipal.
Según ha explicado la portavoz del equipo de gobierno municipal, Mercedes Celeste, esta decisión responde al compromiso del consistorio con el colectivo LGTBI+ y a la consolidación de una celebración que el Ajuntament impulsa desde hace más de una década.
Celeste ha señalado que el objetivo de esta programación es “promover actividades que fomenten los valores de respeto, igualdad y convivencia” entre la ciudadanía.
Actividades para todos los públicos
La programación prevista para esta edición incluirá distintas actividades educativas, talleres y propuestas de sensibilización dirigidas a públicos de todas las edades.
Además, uno de los actos centrales será la celebración de una verbena popular el próximo 27 de junio en la Plaça Major, coincidiendo con la víspera de la jornada conmemorativa del Orgullo LGTBI+.
Con esta declaración institucional, el Ajuntament de Palma refuerza su apoyo a las iniciativas vinculadas a la diversidad, la inclusión y la defensa de los derechos del colectivo LGTBI+ en la ciudad.
El 57,5% de las iniciativas presentadas por los grupos municipales recibió el respaldo mayoritario del pleno durante la segunda jornada del debate.
Palma, 26 de mayo de 2026. El Debate del Estado de la Ciudad celebrado esta semana en el Ajuntament de Palma concluyó con la aprobación de 23 de las 40 propuestas presentadas por los distintos grupos municipales, lo que representa un 57,5% del total de iniciativas debatidas.
Durante la sesión plenaria se abordaron cuestiones relacionadas con economía, seguridad ciudadana, urbanismo, vivienda, movilidad e infraestructuras, estructuradas en cuatro grandes bloques temáticos.
El Partido Popular presentó 14 propuestas; el PSIB-PSOE, 11; Vox, 8; MÉS per Palma, 4; y el Grupo Mixto, 3.
Vivienda, seguridad y movilidad entre los principales acuerdos
En el bloque de Urbanismo y Medio Ambiente se aprobaron ocho propuestas, entre ellas varias relacionadas con la vivienda pública y el desarrollo urbano de Palma.
Entre las iniciativas respaldadas figura la inclusión de 831 viviendas de protección pública en el desarrollo de Son Busquets, el impulso de nuevas viviendas asequibles en suelo municipal y la petición al Estado para transferir los 185 millones de euros previstos para el proyecto del tranvía.
También prosperaron propuestas relacionadas con la movilidad y el mantenimiento urbano, como la aceleración de la renovación de la flota de autobuses, el aumento de inspectores medioambientales y la puesta en marcha de planes de mejora en distintas barriadas de Palma.
Refuerzo policial y ordenanza cívica
En el área de Servicios a la Ciudadanía se aprobaron siete propuestas centradas especialmente en seguridad y convivencia.
Entre ellas destaca la creación de la figura del Agente Cívico, dependiente de la Policía Local y vinculado a tareas de información y vigilancia relacionadas con la Ordenanza Cívica, así como el refuerzo de presencia policial en los autobuses de la EMT.
Asimismo, salió adelante una propuesta del PSIB-PSOE para abordar una reestructuración integral de la Policía Local de Palma consensuada con las organizaciones sindicales.
Planes urbanos y regeneración de barrios
En el último bloque, dedicado a infraestructuras y contratación, se aprobaron distintas iniciativas vinculadas a la regeneración urbana y el desarrollo estratégico de la ciudad.
Entre las medidas respaldadas figura el impulso del proyecto de Ley del Área Metropolitana, la continuidad del Plan Global de Actuación de Platja de Palma y el desarrollo de nuevos planes de revitalización para Cala Major y el Passeig Marítim.
También recibió apoyo la elaboración de un plan integral de mejora de los barrios de Palma, una propuesta defendida tanto por el PSIB-PSOE como por Vox.