Los dispositivos desarrollados en la Platja de Palma, Can Pere Antoni y Cala Major también se saldaron con denuncias por drogas, la práctica del ‘trile’ e infracciones relacionadas con el civismo.
Palma, 1 de julio de 2026. La Policía Local de Palma ha decomisado más de 1.200 artículos y bebidas durante dos dispositivos especiales desarrollados los días 29 y 30 de junio para combatir la venta ambulante ilegal y otras conductas incívicas en distintas playas del municipio.
Los operativos fueron realizados por agentes de paisano del Servicio Turístico (SETUR), con el apoyo de patrullas uniformadas, dentro de la estrategia municipal para reforzar la vigilancia en las zonas costeras durante la temporada estival.
El primer dispositivo tuvo lugar el 29 de junio en s’Arenal de la Platja de Palma, entre las 19.00 y las 00.00 horas. En él participaron un oficial y diez agentes de paisano, que levantaron diez actas por venta ambulante de productos no perecederos, con la intervención de 707 artículos, además de siete actas por venta ilegal de bebidas alcohólicas, retirando 229 envases.
Durante esta actuación también se formuló una denuncia por consumo de sustancias estupefacientes en aplicación de la Ley Orgánica de Protección de la Seguridad Ciudadana.
Al día siguiente, el SETUR continuó los controles en las playas de Can Pere Antoni y Cala Major. Entre las 10.00 y las 16.00 horas, los agentes levantaron seis nuevas actas por venta ambulante ilegal, interviniendo 200 bebidas alcohólicas, unas 70 bebidas no alcohólicas, además de varias neveras y una carretilla utilizadas para transportar la mercancía.
La jornada concluyó con un nuevo operativo en s’Arenal de la Platja de Palma entre las 18.30 y las 21.30 horas. En esta ocasión, la Policía Local formuló 16 actas más por venta ambulante ilegal, cuatro denuncias por la práctica del conocido juego del ‘trile’ en la vía pública y siete denuncias relacionadas con drogas, seis de ellas por tenencia de sustancias estupefacientes y una por consumo en la vía pública.
El Ajuntament de Palma señala que estos dispositivos forman parte de la estrategia municipal para combatir la venta ambulante ilegal, preservar el uso adecuado del espacio público y garantizar la convivencia y el civismo en las zonas más concurridas del litoral durante los meses de verano.



